Economia
Colombia no tiene la cuota inicial para entrar al banco de los Brics
El compromiso
Como parte del proceso, Colombia se comprometió a suscribir 5.125 acciones del capital autorizado del NBD, equivalente a US$512,5 millones ($2,1 billones). De ese monto, US$410 millones corresponden a capital exigible (funcionando como garantía) y US$102,5 millones como capital pagado, es decir, desembolsos inmediatos.
Así pues, una vez esté oficializado el ingreso de Colombia a ese banco multilateral, deberá pagar de inmediato $420.000 millones, recursos que hoy el Ministerio de Hacienda no tiene en caja, ni siquiera están presupuestados.
Los US$410 millones ($1,7 billones) restantes quedan como un compromiso contingente, es decir, solo serían pagados si el banco llegara a solicitarlos en el futuro.
Tras esta adhesión a la banca Brics, Colombia no es miembro del grupo, sino que se integró a su banca de desarrollo. Esta vinculación le permite acceder a recursos y líneas de crédito, sin que ello implique participación dentro del bloque, por lo que no tiene derecho a voto en las cumbres del grupo, así lo aclaró el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Otro elemento en contra de la iniciativa, es que esta decisión del presidente Gustavo Petro fue mal vista por la administración de Estados Unidos, que ve en el grupo de países que conforman el Brics una amenaza paralela a lo que hoy es el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Financiamiento
Para el Gobierno, el ingreso al banco busca abrir nuevas fuentes de financiamiento para proyectos de infraestructura, energías renovables y desarrollo sostenible, planteando una alternativa al tradicional liderazgo de instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Este esquema coloca al país entre las naciones prestatarias del banco, lo que le permitiría acceder a crédito externo en condiciones distintas a las que imponen las entidades financieras tradicionales.
El NBD se concibe como un organismo multilateral que financia proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible en economías emergentes. Su principal característica es que fue diseñado bajo una lógica de cooperación del Sur Global, con el propósito de ofrecer alternativas a los esquemas tradicionales.
Según explicó el ministro de Hacienda, la adhesión al NBD permitiría al país acceder a créditos destinados principalmente a infraestructura, transición energética, proyectos urbanos sostenibles y desarrollo regional. Estos recursos podrían complementar los préstamos actuales provenientes de entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina.
Alianzas
El anuncio del ministro se conoce en un contexto en el que el Gobierno ha insistido en diversificar sus alianzas económicas. La relación creciente con China y Brasil, países fundadores del NBD, ha sido una de las prioridades diplomáticas en los últimos dos años. Petro ya se ha reunido en múltiples ocasiones con Dilma Rousseff, exmandataria de Brasil y actual presidenta del banco, con quien ha discutido posibles líneas de cooperación.
El NBD ha ganado relevancia en la arquitectura financiera. La iniciativa también plantea un escenario político relevante. La discusión en el Congreso podría abrir un debate sobre el alineamiento económico y diplomático del país, considerando que los Brics han fortalecido su influencia en regiones de África, Asia y América Latina. Para los defensores de la propuesta, la participación en el banco representa una oportunidad de integración económica; para algunos sectores críticos, implica un cambio en la orientación tradicional de la política exterior.
Luis Fernando Mejía, director del centro de estudios económicos Fedesarrollo, manifestó que, si la finalidad es que estos recursos lleguen al país, entonces es necesario presentar proyectos que sean viables desde el punto de vista técnico, ambiental y también financiero, los cuales deben ser evaluados por el banco antes de autorizar cualquier desembolso.
Luego concluyó que el cupo global de esta banca de desarrollo alcanza a brindar préstamos de hasta US$30.000 millones para los países que tengan acceso a este financiamiento.
Créditos
El Nuevo Banco de Desarrollo fue creado en 2014 con el propósito de movilizar recursos para proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible en países emergentes. Su aceptación de Colombia como miembro prestatario amplía significativamente las oportunidades de acceso a créditos con tasas favorables, enfoque en sostenibilidad y condiciones distintas a las impuestas por entidades financieras tradicionales.
El NDB ha aprobado alrededor de 39 mil millones de dólares de financiación para 120 iniciativas que abarcan 11 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS, establecidos por la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
Para diciembre de 2024, 13 países fueron aceptados como Estados miembros asociados al NDB; estos fueron: Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Indonesia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uganda, Uzbekistán y Vietnam.
Con sede en Shanghái, China, el banco comenzó a expandir su membresía más allá de los países Brics, incluyendo a naciones como Egipto, Bangladesh, Emiratos Árabes Unidos y ahora Colombia.