Colombia
En unos días las empresas tendrán que empezar a hacerle un pago extra a millones de trabajadores: la Reforma Laboral es la razón
La inminente implementación del nuevo horario nocturno en Colombia marca un momento crucial en las regulaciones laborales del país. Esto se traduce en un aumento de la remuneración, como consecuencia de la Reforma Laboral. Este cambio, junto con el programa de aumento gradual del recargo por trabajo en domingos y festivos, significa una transformación significativa en los derechos y condiciones laborales de millones de colombianos.
La iniciativa fue aprobada por el Congreso de la República y ratificada el 25 de junio de 2025. El objetivo principal de esta ley es modificar disposiciones que han gobernado el ámbito laboral colombiano durante años y que, en muchas ocasiones, no beneficiaban a los trabajadores. El proceso de implementación fue diseñado de manera paulatina para evitar impactos bruscos tanto para empleados como para empleadores.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Desde la promulgación, algunas medidas ya están en vigor, mientras que otras, como el ajuste del horario nocturno y el incremento del recargo dominical y festivo, están próximas a implementarse.
Uno de los cambios más significativos de la reforma es el ajuste del inicio de la jornada nocturna. Anteriormente, el trabajo nocturno se reconocía a partir de las 9:00 p. m. Con la nueva legislación, este horario se adelantará a las 7:00 p. m., extendiéndose hasta las 6:00 a. m. del día siguiente. Esta disposición, conforme al Ministerio del Trabajo, entrará en vigor el 25 de diciembre de 2025, seis meses después de la ratificación de la reforma, según lo estipulado en el articulado.
Desde esa fecha, todas las horas trabajadas entre las 7:00 p. m. y las 6:00 a. m. deberán pagarse con el recargo nocturno, que actualmente equivale al 35% adicional sobre el valor de la hora ordinaria. Por ejemplo, un empleado con un turno de 3:00 p. m. a 11:00 p. m. será remunerado por cuatro horas nocturnas, en lugar de las dos que se otorgaban antes. Para quienes reciben el salario mínimo, esto significa que, si la hora ordinaria se paga a $6.470, la hora nocturna deberá pagarse a $8.734.
El otro eje central de la reforma se centra en el aumento gradual del recargo por trabajo en domingos y festivos. Actualmente, este recargo es del 75% sobre la hora ordinaria.
Sin embargo, la nueva normativa incluye un cronograma de incrementos que se llevará a cabo en tres etapas:
- A partir de julio de 2025: el recargo aumentará al 80%.
- En julio de 2026: el porcentaje ascenderá al 90%.
- En julio de 2027: el recargo alcanzará el 100% sobre la hora ordinaria.
Este esquema gradual busca dar tiempo a las empresas para ajustar sus estructuras de costos y sistemas de nómina, mientras que los trabajadores experimentarán un aumento progresivo en su remuneración por laborar en días no laborables.
La modificación del horario nocturno y el aumento del recargo dominical y festivo impactarán directamente en la remuneración de los trabajadores. Aquellos que trabajen después de las 7:00 p. m. o en domingos y festivos recibirán pagos adicionales, lo que podría resultar en un aumento significativo de su ingreso mensual. Por ejemplo, un empleado con un horario de 2:00 p. m. a 11:00 p. m. comenzará a recibir el recargo nocturno por cuatro horas diarias, en vez de dos, lo que representará un aumento en su salario.
Desde la perspectiva de los empleadores, estos cambios suponen un aumento en los costos laborales, especialmente para las empresas que dependen de turnos nocturnos o requieren personal durante días festivos. Algunas compañías han expresado su preocupación por el impacto potencial en sus finanzas, aunque la gradualidad de la implementación busca suavizar efectos negativos y facilitar la adaptación.
Además de las modificaciones introducidas por la reforma laboral, en 2026 entrará en vigor una reducción de la jornada laboral semanal, establecida por la Ley 2101 de 2021. A partir del 15 de julio de 2026, la jornada máxima se reducirá de 44 a 42 horas semanales. Cabe destacar que esta disminución no forma parte de la reforma laboral sancionada en 2025, sino que corresponde a una normatividad previa que estableció una reducción gradual de la jornada.