Colombia
11 años del frustrado proyecto inmobiliario que dejó a cientos de familias con el sueño de vivir sobre una isla artificial
El ambicioso proyecto inmobiliario Volare Mare, ubicado en la zona norte de Cartagena, el cual prometía una isla artificial en medio del Caribe colombiano, inicia este 2026 con realidades operativas complejas.
Al cumplirse los 11 años de uno de los descalabros inmobiliarios más dramáticos en el Caribe colombianoen el cual cientos de familias invirtieron los ahorros de sus vidas, pero muy pocos han visto sus viviendas, EL TIEMPO tuvo acceso al informe periódico del Fideicomiso, correspondiente al corte del 31 de enero de 2026.
Según el documento, el desarrollo inmobiliario, que se levanta en la vía al mar que comunica a Cartagena con Barranquilla, presenta un panorama de contrastes: mientras la Etapa I avanza en un lento proceso de escrituración, las Etapas 3, 4 y 5 han sido declaradas fallidas, obligando a la devolución de recursos a los inversionistas.
“Invertí una cuota inicial de 120 millones de pesos en el 2015, ahora la fiduciaria central dice que son 114, y no he visto ni plata ni apartamento”, señala Isabel Vergara, una de las cientos de compradoras frustradas que más de una década después no ha visto ni apartamento, ni dinero.
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De la acción de grupo que elevamos a varios compradores, muy pocas personas han recuperado la plata, entre ellas a una señora que tenía un hijo muy enfermo, pero le quietaron el 10 por ciento.
Isabel VergaraCompradora afectada.
‘Cuentos chinos’
Volare Mare primeros apartamentos Foto:Volare Mare
Bajo la lupa de la Superintendencia Financiera de Colombia, el informe revela que la constructora responsable, Altium Desarrollo Inmobiliario SAS, suma una deuda bancaria que siguen escalando, mientras el avance físico parece haberse estancado en la fase de acabados y urbanismo.
“Altium se está declarando en quiebra, no tienen dinero, y la fiduciaria ordena que hagan una liquidación judicial… es la estocada final a proyecto”, agrega Vergara.
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Volare Mare, con sus conjuntos para vivienda y oferta turística, prometía transformar la arquitectura en el caribe apostándole a una suerte de ‘Dubái en Cartagena’.
El concepto innovador de una isla artificial en el corregimiento de Punta Canoa en la vía al Mar, el corredor con mayor proyección urbanística de la nación para estratos 5, 6 y 7- de inmediatotrajo la atención de cientos de inversionistas.
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“De la acción de grupo que elevamos varios compradores, muy pocas personas han recuperado la plata, entre ellas a una señora que tenía un hijo muy enfermo, pero le quietaron el 10 por ciento”, señala Isbel Vergara, quien recuerda que les han mentido con supuestos inversionistas de China y Dubai.
El estancamiento de la obra:
cifras que no convencen
Volare Mare primeros apartamentos Foto:Volare Mare
A pesar de que las Etapas I y II cuentan con recursos liberados desde 2017 y 2018 respectivamente, el avance físico reportado tras la visita de obra del 13 de enero de 2026 muestra una variación casi nula frente a periodos anteriores.
Estado de Inversión y Avance:
Etapa I: Se han girado $53.797 millones (49% del presupuesto proyectado). Sin embargo, el avance real de obra se sitúa en un 50,07%.
Etapa II: Los giros ascienden a $23.321 millones (29% del presupuesto). El avance físico es apenas del 22,69%.
Lea y descargue el informe periódico
sobre el proyecto Volare Mare
El reporte técnico es contundente: “El avance en obra sigue sin ser representativo por la magnitud del proyecto”.
Los trabajos actuales en las torres y el urbanismo son calificados como labores que no alteran a gran escala los valores de construcción, lo que sugiere una fase de ralentización en la ejecución por parte de Altium.
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Las etapas 3, 4 y 5 no son viables
Segunda etapa de Volare Mare: La Isla Artificai en Cartagena. Foto:Juan Montaño / EL TIEMPO
El sueño de un complejo integral de cinco etapas se ha reducido significativamente. El informe confirma que el Fideicomitente Constructor no logró acreditar el punto de equilibrio para las etapas 3 y 5.
Dictamen fiduciario: “Se está realizando la devolución de los recursos a los encargados de las etapas 3 y 5“.
Por su parte, la Etapa 4 ni siquiera llegó a la fase de promoción comercial.
Esta situación deja al proyecto dependiendo exclusivamente del éxito y la culminación de las dos primeras fases, en un mercado inmobiliario cartagenero que hoy exige certezas ante la variabilidad económica.
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El peso de la deuda: Un
credito de $24.800 millones
Uno de los puntos más sensibles del informe judicial y contable es el estado financiero del patrimonio autónomo. Aunque originalmente se aprobó un crédito con Coltefinanciera SA por $20.000 millones en octubre de 2022, la deuda a capital al cierre de enero de 2026 ya asciende a $24.815.827.692.
Este incremento obedece a conceptos de renegociación e intereses financieros acumulados. Hasta la fecha, solo han ingresado al fideicomiso $5.000 millones de dicho préstamo, lo que plantea interrogantes sobre el flujo de caja futuro para cubrir el 50% de la obra restante en la Etapa I y el casi 78% pendiente en la Etapa II.
Un grupo de compradores afectados elevó una acción de grupo y esperan un fallo histórico.
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Escritura a cuentagotas
En el frente comercial, hay noticias agrícolas para los propietarios. Aunque el Reglamento de Propiedad Horizontal de la Etapa I se constituyó a finales de 2022, el proceso de escrituración avanza con parsimonia. De las 576 unidades que conforman la primera fase, solo se han escriturado 113 unidades (apenas el 19,6%) hasta el 31 de enero de 2026.
Actualmente, el foco está centrado en las unidades de las calles 5A, 6A y 7A.
Advertencias a los compradores:
El riesgo de ‘pagar por fuera’
La Fiduciaria Central SA ha sido enfática al recordar que es la única entidad facultada para recibir recursos.
Según el informe, cualquier dinero entregado directamente al constructor (Altium) corre el riesgo de no ser reconocido para la escrituración, no poder ser devuelto en caso de desistimiento y, lo más grave, afectar el flujo de caja de la obra.
“La Fiduciaria se exime de toda responsabilidad en cuanto al déficit de recursos que se pueda presentar para la construcción”, reza el documento, trasladando toda la responsabilidad operativa y financiera a la sociedad Altium SAS
“Las fiduciarias siempre se lavan las manos en estos casos”, concluye la frustrada compradora.
Mientras la constructora intenta reorganizar a su personal administrativo y técnico tras el inicio de año, cientos de compradores en Cartagena y el resto del país permanecen atentos a que el ‘vuelo’ de Volare Mare finalmente tome altura y no se queda en un ambicioso proyecto más a medio construir.
EL TIEMPO buscó hablar con la constructora pero no hubo respuesta.
Además, te invitamos
a ver nuestro documental
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
JUAN MONTAÑO
Corresponsal de EL TIEMPO
cartagena
