Economia
El Futuro Asegurado: 7 de Cada 10 Mexicanos Dependerán de la Pensión Bienestar y Apoyos en su Vejez

La importancia de los programas sociales promovidos por la administración de Andrés Manuel López Obrador, e incluso elevados a rango constitucional al comienzo del mandato de Claudia Sheinbaum, se manifiesta en las cifras.
En 2022, el 17.2% de los ingresos de los hogares mexicanos procedía de iniciativas gubernamentales, remesas y otras transferencias, conforme a los datos del Coneval. Sin embargo, esto representa un promedio, ya que la proporción aumenta entre los segmentos más vulnerables.
En términos de su eficacia como estrategia social, las pensiones no contributivas (como la Pensión para el Bienestar) sí están ayudando progresivamente a erradicar la pobreza entre los ancianos, según un reciente reporte del Banco Mundial.
“Inicialmente, esta pensión no contributiva no era suficiente para cubrir la línea de pobreza tanto alimentaria como no alimentaria; sin embargo, desde 2022, ha sobrepasado tanto la línea de pobreza alimentaria rural como la urbana”, aclara el Informe de pobreza y equidad en México de dicha entidad.
En la actualidad, la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores apoya a 12.4 millones de beneficiarios con una inversión social anual de 483,400 mdp, de acuerdo con la Secretaría del Bienestar.
Cada vez más significativos, pero costosos
Los programas sociales, junto con las remesas, se han transformado en componentes estructurales de la demanda interna, según algunos expertos.
Según Valmex, por ejemplo, el consumo privado en 2025 se perfila como complicado y lleno de incertidumbre, a pesar de que factores esenciales como el crédito al consumo, el apoyo de remesas y los programas sociales proporcionan cierto sostén.
Adicionalmente, según la ENIF, el 24.1 % de las primeras cuentas de ahorro en localidades con menos de 15 mil habitantes fueron generadas por apoyo gubernamental, en comparación con el 6.8 % en localidades de 15 mil o más. Esto demuestra cómo los programas sociales también están fomentando el ahorro y la inclusión financiera.
Las pensiones tanto contributivas como no contributivas representan casi el 6% del gasto social en el presupuesto federal, y su magnitud fue comparable a la educación y la salud juntas para 2024.






