El récord de ingresos en la máxima categoría no es suficiente como para compensar los altos costes de sus estructuras. Algo que se acentúa en el segundo, tercer y cuarto nivel del fútbol inglés, que también se incluye en el análisis de la consultora. La clave se sitúa en la masa salarial de los clubes. En este aspecto, BDO destaca que los salarios absorben el 63% de los ingresos en la Premier League, y el 93% en la Championship, la Segunda División inglesa y que cuenta cada año con proyectos a pérdidas con el único objetivo de llegar a la Premier League y a su imbatible negocio. El colista de la Premier cobró 125 millones de euros por la televisión en 2024-2025.
En paralelo, el recurso a deuda externa se ha normalizado, con instrumentos como financiación de pagos de traspasos, anticipos de derechos audiovisuales y cesión de créditos por transferencias, además de préstamos tradicionales.
Estevao se dispone a disparar a puerta en el partido de Champions entre Chelsea y Pafos.
El interés inversor sigue muy alto
Asimismo, el informe también destaca la brecha cada vez mayor entre los clubes de la Premier League y la Championship. Unas diferencias económicas que se evidencian en el aspecto deportivo –es habitual que los clubes ascendidos caigan al año siguiente de nuevo a Segunda División, salvo si realizan una fuerte inversión en fichajes, como fue el caso del Nottingham Forest, al que luego la Premier League le sancionó, precisamente, por sus elevadas pérdidas derivadas de esta apuesta– y en el financiero.
Mo Salah durante un partido de la Premier del Liverpool ante el Sunderland
Ian Clayden, socio y responsable de deportes profesionales en BDO, ha señalado que, “los clubes afrontan fuertes presiones financieras, derivadas en gran parte del peso persistente de los salarios sobre los ingresos y de un mayor endeudamiento. En cualquier otro sector, esta combinación de costes elevados, pérdidas sostenidas y alto apalancamiento encendería las alarmas”.


