La agencia internacional de calificación crediticia Fitch Ratings advirtió que los cambios que le quiere hacer el gobierno del presidente Gustavo Petro al cargo por confiabilidad podrían aumentar el riesgo de futuros racionamientos de energía en Colombia.
Según explicó la presidenta ejecutiva de Acolgén, Natalia Gutiérrez, el cargo por confiabilidad es como un seguro que pagan los colombianos a través de las facturas de energía para que puedan contar con el servicio en todo momento.
Además, les permite a las empresas de generación de energía eléctrica hacer más inversiones y protege a los usuarios de los precios altos cuando llega un fenómeno de El Niño (sequías).
LEA TAMBIÉN
Foto:iStock
En ese sentido, el cargo por confiabilidad se diseñó para promover la expansión de la matriz de generación de Colombia, compensando a las empresas por la disponibilidad de sus plantas para cumplir con las Obligaciones de Energía Firme asignadas en las subastas.
Fitch Ratings también resalta que el cargo por confiabilidad es una fuente importante de ingresos para las empresas de generación, especialmente aquellas con mayor exposición a la energía térmica.
Por lo tanto, la propuesta del Gobierno Nacional para reformar el cargo por confiabilidad y así reducir el costo de las facturas, podría presionar los flujos de caja de las empresas y desincentivar las inversiones.
Para Termocandelaria Power, que opera únicamente activos de generación térmica, el cargo por confiabilidad puede representar más del 20 por ciento de sus ingresos totales y un porcentaje aún mayor de sus flujos de caja operativos.
LEA TAMBIÉN

Termocandelaria Foto:Termocandelaria
Esta compañía proporciona capacidad eléctrica crítica en la región Caribe, satisfaciendo los picos de demanda durante períodos de alto consumo y volatilidad energética.
Esto ayuda a compensar los déficits de las centrales hidroeléctricas y a mitigar las limitaciones de transmisión, lo que contribuye a mantener un suministro de energía eléctrica constante.
Otras empresas con portafolios más diversificados y una menor dependencia de la generación térmica, como Enel Colombia, Isagén o Empresas Públicas de Medellín (EPM), aún obtienen del 10 al 15 por ciento de sus ingresos totales del cargo por confiabilidad.
De acuerdo con Fitch Ratings, los cambios propuestos al cargo por confiabilidad se producen en un contexto de creciente tensión en el sector eléctrico colombiano.
LEA TAMBIÉN

Foto:iStock
El consumo de energía eléctrica en el país viene creciendo más que la oferta de generación por cuenta de la conflictividad social en territorio y los procesos de licenciamiento ambiental.
Fitch Ratings estima que, entre 2026 y 2028, el déficit de energía eléctrica en Colombia podría ubicarse entre un 4 por ciento y un 5 por ciento, tras las subastas de reconfiguración que se hicieron en mayo.
La próxima sequía podría provocar un racionamiento energético en el país
“Los cambios en el cargo por confiabilidad podrían agravar este déficit al dificultar la capacidad de las empresas generadoras para financiar sus inversiones de capital. La próxima sequía podría provocar un racionamiento energético en el país”, aseguró.
Ante estas advertencias, la presidenta ejecutiva de Acolgén aseguró que se pueden revisar temas del sector desde un punto de vista técnico para analizar las oportunidades de mejora sin que esto afecte la prestación del servicio, ya que esto termina teniendo consecuencias para la población.
LEA TAMBIÉN

Foto:Afinia
Propuestas del Gobierno Petro para modificar el cargo por confiabilidad
- Establecer criterios para priorizar la entrada de nuevas energías limpias, fomentando una transición energética justa y sostenible.
- Diferenciar la remuneración por tecnología y antigüedad, para evitar que infraestructuras obsoletas sigan recibiendo los mismos beneficios.
- Enfocar el cargo a recursos que realmente puedan respaldar el sistema en momentos de escasez, garantizando eficiencia y pertinencia.
- Limitar el cargo por confiabilidad con un máximo de tiempo de participación, evitando pagos indefinidos a tecnologías que ya han recuperado su inversión.
- Implementar los ajustes de forma progresiva, con el fin de no afectar la continuidad del servicio ni provocar desabastecimientos.
- Separar la variable asociada a la confiabilidad de la fórmula tarifaria, promoviendo mayor transparencia en la estructura de precios.
