El Paquete Económico de 2026 ya refleja esta visión. Plantea revisar el Impuesto General de Importación (IGI) para consolidar un modelo soberano que fortalezca la competitividad de sectores estratégicos.

La recaudación tributaria confirma el efecto de los ajustes: los ingresos por IVA crecieron 8.3% real anual, con un fuerte impulso del IVA de importaciones, mientras que el IGI reportó su mayor incremento histórico gracias a la modificación de aranceles en 544 fracciones arancelarias a países sin tratado comercial, a la vigilancia aduanera y a la depreciación del peso, que elevó el valor en moneda nacional de las compras externas.

Aunque la presidenta ha aclarado que los aranceles no se concentrarán únicamente en China, el gigante asiático se mantiene como el principal objetivo. Para 2026, el gobierno estima ingresos tributarios por 5.8 billones de pesos, un aumento real de 5.7% respecto a 2025, con un salto de 40.7% en el componente de importaciones. Esto representa casi 100,000 millones de pesos adicionales.

Ebrard también anticipó que México buscará sustituir una parte de las importaciones provenientes de Asia. “Si sumas lo que compran México y Estados Unidos a Asia, son 500,000 millones de dólares. Conservadoramente, si sustituyes 30%, estás hablando de 150,000 millones de dólares”, apuntó.