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En el fútbol, el mercado de fichajes es casi un espectáculo paralelo a la competición. En el ciclismo, hasta hace no tanto, parecía un asunto menor. Pero todo ha cambiado. Hoy los traspasos, renovaciones y contratos millonarios de las estrellas del pelotón despiertan pasiones, y pocos conocen ese terreno como Ciro Scognamiglio, la pluma de La Gazzetta dello Sport que se ha ganado fama de adelantarse a los comunicados oficiales.
“Me gusta mucho adelantar un fichaje antes de que sea oficial, es un aspecto importante de mi trabajo, porque un periodista no puede limitarse a esperar a los equipos”, explica a MARCA. Esa voluntad por ir un paso por delante le ha dado credibilidad… y también algún disgusto. Como cuando reveló el fuerte interés de Lidl-Trek por Filippo Ganna: “Me acuerdo que Filippo no fue contento y me hizo una llamada muy dura, pero seguimos manteniendo una óptima relación profesional”.
El corredor de Ineos se llevó el triunfo en la contrarreloj de Valladolid
El mercado, cada vez más cerca del fútbol
Scognamiglio reconoce que ni él mismo esperaba el interés que despierta ahora el mercato en el aficionado: “Cuando empecé, en 2002 o 2003, pensaba que daba igual si Evenepoel estaba en Red Bull o en Soudal, porque la gente seguía al corredor. Pero en los últimos años he visto que el mercado interesa muchísimo, casi como en el fútbol”.
Remco es uno de los mayores talentos del mundo y Pogacar es la referencia absoluta del ciclismo actual
La tendencia es clara: contratos más largos —Pogacar blindado hasta 2030, Vingegaard hasta 2028—, renovaciones vitalicias como las de Van Aert o Pedersen y traspasos antes de expirar los contratos, algo impensable hace dos décadas. “Hoy ya no hay esa certeza de que un ciclista cumplirá todo su contrato en el mismo equipo. Basta ver los casos de Roglic, Evenepoel o Van Gils”, apunta el periodista italiano.
Cuando empecé, en 2002 o 2003, pensaba que daba igual si Evenepoel estaba en Red Bull o en Soudal, porque la gente seguía al corredor
Los grandes golpes
Entre sus primicias más celebradas, Ciro recuerda dos con especial orgullo: haber confirmado la llegada de Red Bull con Evenepoel y la renovación de Pogacar. “Fue importante para mí, porque Remco es uno de los mayores talentos del mundo y Pogacar es la referencia absoluta del ciclismo actual”.
Remco no pudo cazar el liderato como era su deseo pese a llevarse la victoria
De cara al futuro, tiene claro qué movimiento puede sacudir el tablero: “Aparte de Ayuso, que podría cambiar de aires, diría que lo de Biniam Girmay es una posibilidad real. Ese fichaje puede marcar un antes y un después”.
El pulso diario del ‘mercato’
El trabajo detrás de cada noticia exige horas de teléfono, mensajes y paciencia: “Hablo con fuentes cada día, cuatro, cinco, seis veces como mínimo. Y aunque el ciclismo es mi foco, también ayudo en otros deportes como el tenis, que en Italia vive una edad de oro con Sinner”.
Me acuerdo que Filippo (Ganna) no se puso contento y me hizo una llamada muy dura, pero seguimos manteniendo una óptima relación profesional
Con humildad, Scognamiglio señala a colegas como Daniel Benson o Bram Vandecapelle como referentes en esta especialidad. Y entre los agentes, destaca a Alex Carera: “Con su hermano Johnny lleva una agencia muy importante, ha representado a Cunego, a Nibali y ahora a Pogacar o Philipsen. Maneja a muchos jóvenes muy interesantes”.
El astro italiano, gran ídolo del público local pese a que ahora ejerce como embajador del Giro, en vez de dar pedales, pasa revista en MARCA de todos los temas que rodean su deporte.
Un negocio en expansión
Más allá de los nombres, Ciro recalca la magnitud económica que ha alcanzado el ciclismo de élite: “Los presupuestos de los grandes equipos del WorldTour rondan ya los 50 millones anuales. El sueldo de los corredores representa una parte muy importante de ese gasto”.
Hoy ya no hay esa certeza de que un ciclista cumplirá todo su contrato en el mismo equipo. Basta ver los casos de Roglic, Evenepoel o Van Gils
El mercato ciclista ya no es un rumor de pasillo. Se ha convertido en un fenómeno que alimenta la conversación, genera expectativas y mantiene en vilo al aficionado incluso fuera de temporada. Y ahí, entre llamadas duras, confirmaciones arriesgadas y la adrenalina de la exclusiva, Ciro Scognamiglio ha encontrado su lugar: uno de los reyes del ‘mercato’.
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