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Emiliana Arango se quedó a las puertas de la gloria y de lograr la mayor proeza de su carrera y del tenis colombiano femenino. La antioqueña, de 24 años de edad, perdió la final del WTA 500 de Guadalajara contra la estadounidense Iva Jovic por 6-4 y 6-1 en un partido en el que sufrió por un dolor gastrointestinal.
La colombiana generó mucha ilusión en territorio azteca tras superar en las semifinales a la francesa Elsa Jacquemot por 6-4 y 7-5 y llegar a su segunda final de un WTA 500 tras lo hecho en Mérida el pasado marzo. Al fente estaba Jovic, una jugadora de 17 años de edad, que fue verduga de Camila Osorio en la segunda ronda y que es una de las promesas del tenis mundial.
El partido comenzó bastante parejo. La estadounidense trató de hacerse fuerte con su servicio, pero la colombiana lució muy concentrada y no se dejó doblegar para ponerse 2-2 en el primer set.
Todo empezó a tornarse gris para la colombiana tras el cuarto game. Se empezó a tocar la boca del estómago, parecía que le faltaba el aire por las altas temperaturas que azotan Guadalajara.
La tenista colombiana no desfalleció, a pesar que lucía pálida, su rostro dejaba en evidencia que estaba sufriendo y en repetidas ocasiones se puso en cuclillas para tratar de controlar el dolor. Jovic comenzó a ir más a la valla, fue más ofensiva y sacó provecho de sus voleas para quebrar el parcial y ponerse 4-2.
A pesar de las dificultades de salud, Emiliana trató de mostrar su mejor juego con slices que emocionaron al público mientras ella se hablaba a sí misma y trataba de motivarse para continuar. La colombiana cometió muy pocos errores no forzados, trató de concentrarse en su tenis y con corazón dio batalla.
El partido pasó a ser un drama, la colombiana hizo un esfuerzo sobrehumano para seguir y salvó tres puntos de set contra una rival que lució bastante imprecisa en algunos pasos del encuentro. Jovic fue más concreta en el game 10 y se quedó con el parcial tras 53 minutos de juego.
Fue extraño que en medio del sufrimiento la colombiana no pidió hielo y tampoco el ingreso de los médicos. Batalló y evitó desconcentraciones para seguir, pero el partido se puso cuesta arriba por su estado de salud.
Emiliana pidió hielo antes de iniciar el segundo set, pero el dolor persistió. Parecía algo gastrointestinal. La estadounidense empezó a aprovechar los problemas de su rival, a pesar de fallar en momentos clave, y quebró el segundo set.
De inmediato, Emiliana se fue a un costado de la cancha y vomitó. El público trató de animarla con aplausos. La colombiana continuó, siguió firme, recuperó el break y de inmediato ingresó el fisio y el médico para ser atendida. Todo indicaba que no iba a continuar, pero no se retiró.
La colombiana dio muy buenos golpes, puso muy incómoda a Jovic que mostró algunos pecados de juventud. Arango lucía más estática por el dolor, pero fue estratégica y trató de hacerse fuerte con el servicio.
Jovic, la joven promesa del tenis mundial con 17 años, acabó con el sufrimiento de Emiliana, ajustó varias cosas de su juego y ganó el set por 6-1 en un partido muy desnaturalizado. La estadounidense fue felicitada por la antioqueña, que trató de ponerle buena cara a la situación, pero terminó con lágrimas en los brazos de su entrenador.
A pesar de la derrota, Emiliana Arango se convierte a partir de este lunes en la principal raqueta colombiana en el escalafón mundial de la WTA tras superar a Camila Osorio, quien perdió en segunda ronda contra la campeona de Guadalajara Iva Jovic. La antioqueña ocupara la casilla 53, el ránking má alto de su carrera deportiva.
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