De acuerdo con Hacienda, “este apoyo está condicionado a que Pemex mejore su balance financiero en la misma magnitud, lo que asegura que la operación no tenga impacto en el déficit del Sector Público, dado que las amortizaciones de deuda se registran como reducción de pasivos y no como gasto presupuestario”.
Pero, lo que “preocupa es que, para el siguiente año no tiene un incremento en su inversión de forma sustantiva. Esto nos indica que todo el apoyo financiero que va a estar recibiendo Pemex por parte de la Secretaría de Energía, por la reducción de los impuestos que le paga al gobierno federal, no se van a reflejar en mayor inversión, lo cual va a postergar y prolongar la dependencia financiera de la empresa, y va a evitar que se vuelva sostenible a mediano plazo. Se ve complicado que se cumpla la promesa de que sus finanzas serán sostenibles en 2027”, comentó Jorge Cano, coordinador del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa.
De acuerdo con el Paquete Económico 2026 , el presupuesto para Pemex sumará 517,362 millones de pesos, 7.7% más que este 2025, en el que se reportaron recortes. No obstante, Hacienda no brinda detalles sobre qué parte de este dinero se destinará a producción, exploración refinación o refinerías específicas.
También, se busca que, en la medida de lo posible, el saldo de la deuda pública de Pemex al cierre de 2026 sea menor al observado en 2025, con lo cual la empresa mostraría un desendeudamiento neto. “Este respaldo se complementará con otras medidas de fortalecimiento financiero, como la estrategia integral para mejorar su liquidez, la optimización de su perfil de vencimientos y la reducción de pasivos con proveedores y de su costo financiero”, detalló Hacienda.
En cuanto a las Empresas Públicas del Estado, Pemex solicita un techo de endeudamiento interno neto de 160,6oo millones de pesos, y uno externo neto de 5,342 millones de dólares.
Bolsa de igual tamaño
“La analogía que siempre utilizamos es que las necesidades continúan creciendo, entre ellas, las necesidades de Pemex, pero la bolsa se mantiene prácticamente del mismo tamaño, y eso lo que implica es que hay que repartir esa bolsa entre cada vez más necesidades y prioridades. En ese sentido, si los recursos que requiere Pemex continúan creciendo, pues indirectamente, claro, que tiene implicaciones para el presupuesto que se puede otorgar a otros a otros rubros como lo es salud o educación”, dijo Andrea Larios, investigadora en el centro de análisis e investigación, Fundar.
Frente a este contexto, Iván Benumea, investigador del programa de Justicia Fiscal de Fundar, consideró que este es un problema de fondo que no se resolverá en un solo año, por lo que en el Congreso de la Unión se debe abordar ya esta temática, pero desde una perspectiva de transición energética.
“Deberíamos comenzar a ver en qué tipo de proyectos se tienen que invertir para adaptarse a la crisis climática y también hacia la descarbonización de la economía. ¿En qué medida sería deseable reducir el consumo de energía de ciertas industrias en beneficio de la sociedad y de las personas de bajos ingresos?”, cuestionó el investigador de Fundar.
“Creo que es un tema muy importante en el que desafortunadamente no hemos avanzado lo suficiente, pero esperemos que en este Paquete Económico se pueda iniciar una conversación al respecto”, agregó Benumea.
En tanto, respecto a los indicadores petroleros, en el Paquete Económico, se prevé un precio promedio de 60.2 dólares por barril, en línea con la curva de futuros. A la par, se estima que la plataforma de producción de crudo se mantendrá en torno al objetivo de 1.8 millones de barriles diarios, respaldada por el Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex y la creciente producción de proyectos mixtos y privados.

