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Son de Ramón Jesurun, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, las frases “los verdaderos dueños del fútbol nos reeligieron” y “el fútbol tiene dueños”.
La dictadura de las redes vs los dueños del fútbol
Podrá sonar déspota y hasta intransigente pero es, en la teoría, una incómoda verdad: el fútbol es un negocio privado que explota la sensibilidad del hincha mediante agresivas y muy dulzonas estrategias de mercadeo, después de las cuales no le debe a nadie la menor explicación. Hasta ahora…
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Porque resulta que esos dueños tienen un problema nuevo para el que nadie los preparó: el poder de las redes sociales. Hoy resulta que si al que paga el abono y compra cada seis meses la camiseta no le gusta el técnico o el delantero o el presidente, lo matonean hasta que lo sacan del camino. Nadie dice que está bien. Solo que se volvió pan de todos los días.
Ejemplos hay en todas las familias: la de Atlético Nacional acaba de echar a un entrenador capaz como Gandolfi bajo el insulso argumento de que nunca tuvo ‘feeling’, cuando en realidad eso se compra con puntos y el argentino los tuvo.
Javier Gandolfi Foto:AFP
La de América de Cali busca afanosamente una venta que le quite de encima el peso de los bandazos que lo llevaron del novato Raimondi al desechado David González y a hipotecar en el camino el club a cualquier peregrino.
David González fue presentado como técnico del América. Foto:América de Cali
Y la de Millonarios elige traicionar lo que por más de cinco años le dio resultado para entregarle el banquillo a un DT como Torres, con nefastos antecedentes de rendimiento en los últimos años, solo para congraciarse con los que le compran los abonos. Muy bravitos todos ante los micrófonos, muy dóciles cuando les tocan el bolsillo.
Hernán Torres Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPO
¿Quién manda a quién en el fútbol colombiano?
Por eso ahora, en contra del gran jefe del FPC, hay que preguntarse quién manda a quién: ¿el hincha que desde una bodega es capaz de voltear hasta al más amenazante dirigente o a cualquier talentoso futbolista, o el dueño del aviso, gústele a quien le guste?
El espejo le dice a Millonarios que no por ingresar en un año (2024) $107.000 millones de pesos y ser el equipo ‘más rico’ del país (según el último informe de la Superintendencia de Sociedades) puede tomar decisiones desde un resort de lujo a espaldas de quienes ahora fungen como sus jueces naturales; le grita a Atlético Nacional que tal vez no fue tan buena idea esa reconciliación sin límites con sus poderosas barras porque de esos 87.300 millones de pesos se irá buena parte indemnizando los entrenadores que no les dan ‘buen feeling’, y al América le sugiere, aunque le parezca poco los casi $50.000 millones de ingresos del año pasado, que no mire con desdén a una parcialidad que le regaló respaldo cuando le dieron gusto y que ahora tiene el reprochable alcance de atreverse hasta a amenazar a quienes hace poco adulaban por sacarlos del infierno.
Ya para esos que se autoproclaman propietarios de todo no parece tan importante ser como aparentar. No basta saberse el dueño porque eso viene, como una maldición, con el peso de miles de insolentes desconocidos que ya descifraron el acertijo del negocio en el que lucían tan despreciables, encontraron el modo de hacerse escuchar y están probando de qué son capaces. Vienen de ‘cajonear’ a tres entrenadores, por mencionar solo unos ilustres ejemplos, y ni siquiera tuvieron que esforzarse tanto. Parece solo la punta del iceberg…
Primero fueron los futbolistas los que se les emanciparon y ahora se forman y se benefician de los clubes para irse con los bolsillos llenos, libres y cuando les da la gana -como debe ser- Ahora son los aficionados los que entendieron cómo manipularlos. ¿Qué sigue? Mejor aún, ¿quién?
Opinión
Jenny Gámez
Editora de Futbolred
@JennyGamezA
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