En el Congreso anual número 50 de Colfecar, los gremios del transporte y del comercio alertaron que los fletes han registrado incrementos de entre 20 % y 30 %, impulsados por factores como el alza en los combustibles, los peajes, los salarios y los mayores riesgos de inseguridad en las carreteras. Según Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, “con todo lo que ha generado el incremento de combustibles, salarios y peajes, los fletes han incrementado entre un veinte y un treinta por ciento”.
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La dirigente gremial explicó que la dinámica del transporte de carga en Colombia exige operaciones continuas durante todo el año, pero la situación de orden público en varias regiones está limitando la competitividad. “La logística y el transporte particularmente tiene que trabajar los trescientos sesenta y cinco días del año, los siete días a la semana, las veinticuatro horas. Esa es la manera de que nosotros logremos ser competitivos al igual que otros países”, indicó. No obstante, las restricciones horarias derivadas de problemas de seguridad obligan a las empresas a operar únicamente en horario solar, hasta las seis de la tarde, lo que incrementa los costos de movilización de mercancías.
Hernández señaló además hay cargas tributarias que han agravado la presión sobre la caja de las compañías al exigir anticipos de impuesto de renta. “Realmente nos están sacando la plata del bolsillo cuando ni siquiera nos la hemos ganado, y están asfixiando a la caja de las empresas, porque cada vez que obligan a que la empresa tenga que pagar por adelantado un valor de dinero, pues claramente le resta capital de trabajo para poder trabajar”, explicó.
Impacto en los precios al consumidor
Los incrementos en los costos logísticos, según los empresarios, no se limitan a afectar al sector transporte, sino que se trasladan a la economía en su conjunto. Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, aseguró que las cargas tributarias sobre el transporte tendrán un efecto inflacionario en los productos de consumo masivo.
“El sector transporte mueve materiales de construcción, mueve productos industriales, mueve los productos del comercio, mueve los productos de todos los sectores de la economía, con lo cual creemos que obviamente esto va a generar una carga no solamente para las empresas, sino para el bolsillo de los colombianos”, señaló.
El dirigente gremial advirtió que de aprobarse los impuestos al combustible y al carbono, el impacto se reflejará de forma inmediata en el comercio. “Básicamente muchos productos en las estanterías, de supermercados, en las tiendas de barrio, en todos los canales, pueden estar subiendo entre un 5 y un 10 por ciento”, precisó.
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Camiones Archivo EL TIEMPO
Cabal también cuestionó la pertinencia de una nueva reforma tributaria cuando aún están vigentes los efectos de la de 2022. “Lo primero, antes de entrar en materia de los impuestos, es el concepto de por qué una reforma tributaria, terminando un gobierno, cuando ya tuvimos una reforma tributaria muy dura en el año 2022, que muchos colombianos se están endeudando inclusive para poder pagar impuestos. Creemos que el país no aguanta, ni los ciudadanos ni las empresas, un impuesto más”, indicó.
El encadenamiento entre transporte y comercio hace que cualquier alteración en el primero repercuta en el precio final de los bienes. “En la medida que se afecten los bloqueos para los transportadores, se está afectando el comercio, muchas veces se pierden los productos. Otras veces, pues obviamente hay que subir los de precio, porque el flete pudo ser mayor por el tiempo del transporte”, explicó Cabal.
Seguridad y bloqueos como factores adicionales de costo
La situación de seguridad en los corredores viales es otro componente que incide en la escalada de costos logísticos. Hernández recordó que en departamentos como Norte de Santander, Cauca y Chocó, los transportadores deben suspender operaciones en horas de la noche debido a la presencia de grupos armados. “Estamos viendo con mucha preocupación que se están generando hurtos de vehículos en departamentos como el Huila y Cauca en plena luz del día”, dijo.
La presidenta de Colfecar informó que en varias ocasiones los vehículos han sido secuestrados y trasladados a zonas de difícil acceso, donde los propietarios son objeto de extorsión. Estas situaciones, además de afectar directamente a las empresas transportadoras, terminan elevando los costos de aseguramiento y operación.
La inseguridad también ha generado cierres de compañías. “Tenemos el reporte de ciento treinta y un empresas que se declararon en once dieciséis el año pasado, y si uno ve la curva, pues, cada año desde el 2019 se han venido incrementando”, explicó Hernández. Estos cierres responden a la combinación de altos costos operativos, cargas fiscales y bloqueos en las vías, que llevan a las compañías a un punto de inviabilidad.
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Paro camionero 2024 Milton Díaz / CEET
El efecto en el transporte repercute en otros sectores estratégicos. Frank Pearl, presidente ejecutivo de la ACP, señaló que la industria de hidrocarburos enfrentó más de 1.500 bloqueos en 2024, lo que representó pérdidas por cuatro millones de barriles, 28.000 millones de pesos en regalías y 3.000 empleos. “Nosotros tenemos tres propuestas concretas. En primer lugar, tener un plan de protección de la infraestructura estratégica de Colombia, incluyendo la producción y distribución de hidrocarburos y las carreteras. En segundo lugar, poner en límites a las manifestaciones y la protesta social para que se den sin afectar los derechos de otros ciudadanos. Y en tercer lugar, que la fuerza pública y la policía retomen la tarea de proteger a los ciudadanos que no están manifestando, que no están protestando y que están ejerciendo sus derechos”, puntualizó.
Hernández agregó que nunca había visto que el sector transporte fuera declarado “objetivo militar”, lo que ilustra el nivel de vulnerabilidad que enfrentan actualmente las empresas y los trabajadores del gremio.
PAULA GALEANO BALAGUERA
Periodista de Portafolio

