Cuentas Claras, la columna semanal de Mauricio Galindo, editor económico de EL TIEMPO, ofrece las curiosas cifras alrededor de las noticias que sucedieron en los últimos siete días. En esta oportunidad, lo que le falta a la economía para alcanzar el crecimiento previsto en el 2025, lo que generan los arrendamientos de viviendas frente a las ventas de estas, en qué va el consumo de los hogares colombianos y los cambios que ha tenido el mercado laboral del país en la última década.
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Lo que falta para el crecimiento esperado
Según el Indicador de Seguimiento de la Economía (ISE) del Dane, en julio la actividad creció 4,3 por ciento frente al mismo mes de 2024. Así, el crecimiento para los últimos 12 meses completos llega a 2,4 por ciento. En los 5 meses restantes se necesitarán crecimientos de 2,2 por ciento para llegar al 2,5 por ciento proyectado para todo el año, que está 0,6 puntos abajo del crecimiento tendencial de la economía, estimado en 3,1 por ciento por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf).
Se estima que la economía colombiana crecerá este año alrededor del 2,5 por ciento. Foto:ELTIEMPO
Los negocios de vender o arrendar viviendas
El negocio de arrendar vivienda en Colombia es 33 por ciento más grande que las ventas de vivienda nueva. Los alquileres generan pagos por 60,2 billones de pesos frente a ventas anuales de unidades nuevas de 45,3 billones, según un análisis de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane) y Coordenada Urbana. En arriendos, el peso de los alquileres informales es del 42 por ciento, es decir 25 billones, frente a 35,2 billones formales.
En arriendos, el peso de los alquileres informales es del 42 por ciento, es decir 25 billones. Foto:César Melgarejo. EL TIEMPO
Consumo que suma y consumo que resta
El consumo de hogares tiene dos efectos, contradictorios entre sí: da impulso al crecimiento, pero a la vez genera un factor que frena el mismo crecimiento. Por el lado de la demanda, dicho consumo, que se refleja en un aumento de casi 18 por ciento en ventas del comercio en julio, le suma al producto interno bruto (PIB). Pero parte de esa demanda se satisface con importaciones, que crecieron 8 por ciento, y el mayor déficit comercial le resta al PIB.
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Una década de cambio en el mercado del trabajo
El desempleo, que bajó a 9 por ciento en el cálculo sin efectos estacionales, se acerca a los niveles más bajos desde el 2001, que fueron 8,8 por ciento en febrero y en julio del 2015. La diferencia de hace una década es que las personas en edad de trabajar que no participaban en el merado laboral eran el 33 por ciento, y ahora son el 35,4 por ciento. Y quienes tenían trabajo eran entre 60 y 61 por ciento, y ahora son el 59 por ciento de la gente en edad de trabajar.

