Colombia
Honduras recibió un vuelo procedente de Guantánamo con 177 venezolanos deportados, que luego fueron regresados a su país

Honduras confirmó este jueves que un vuelo con 177 deportados por Estados Unidos había llegado al país desde la base en Guantánamo, Cuba, para su posterior y rápido traslado a su destino final, Venezuela.
La Cancillería emitió un comunicado confirmando que los ciudadanos, todos de nacionalidad venezolana, arribaron en un avión del Gobierno de Estados Unidos y que en pocas horas fueron transferidos a otra aeronave venezolana. Este procedimiento tuvo lugar en la base militar estadounidense de Soto Cano debido a la falta de vuelos regulares que conecten ambos países.
No se proporcionaron detalles sobre otras operaciones similares, ya que, según un funcionario hondureño, no es una oferta permanente del Gobierno para servir como “puente” entre Estados Unidos y otros países, sino que fue una situación específica, aunque contempla la posibilidad de evaluar futuros casos similares.
Además, Costa Rica también recibirá este jueves un vuelo con 135 deportados de San Diego, Estados Unidos, de los cuales la mitad son menores y hay dos mujeres embarazadas. A diferencia de Honduras, los civiles llegarán a la capital y serán trasladados al Centro de Atención Temporal para Migrantes, en la zona rural de Corredores, cerca de la frontera con Panamá, donde permanecerán hasta un máximo de 30 días a la espera de los trámites pertinentes para su regreso a sus países.
El ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, indicó que se trata de ciudadanos asiáticos que decidieron regresar a sus naciones de forma voluntaria y “no constituyen ningún riesgo para la seguridad pública”.
“Todas las personas que lleguen al país ya han pasado filtros de seguridad en Estados Unidos, no son criminales”, aseguró para la tranquilidad de los costarricenses.
Asimismo, el viceministro del Interior, Omer Badilla, recordó que esto es una ayuda a su “hermano económicamente poderoso del norte”, en un contexto donde Donald Trump ha intensificado su campaña contra la inmigración ilegal.
“Nosotros somos aliados cercanos de Estados Unidos (…) Ayudaremos a recibir a 200 migrantes de Uzbekistán, Pakistán, Kazajistán, Kirguistán, países de Asia Central y de India (…) Ayudaremos con 200 que serán enviados, nos ayudarán a procesarlos y, una vez cubiertos todos los costos, estarán aquí algunas semanas. Después, Estados Unidos los enviará a su país en avión”, enfatizó el presidente, Rodrigo Chaves.
De esta manera, Costa Rica se unió a Panamá y se convirtió en el segundo país en aceptar la solicitud del secretario de Estado, Marco Rubio, para fungir como “puente” en las operaciones de deportación.
Hasta ahora, el Gobierno de José Raúl Mulino ha acogido a 299 migrantes, alojándolos en habitaciones de hotel bajo vigilancia policial y en un campamento remoto en la provincia del Darién.
Sin embargo, estas acciones han generado críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos, que han denunciado condiciones de albergue inadecuadas y el riesgo de repatriaciones a países inseguros.
En respuesta, Badilla afirmó que “Costa Rica es un país que defiende los derechos humanos” y se comprometió a “garantizar que (los deportados) regresen a países seguros”. “No podemos dejar esto al azar por un compromiso ético y moral de nuestro país”, agregó.
Por su parte, Mulino desmintió que se esté “maltratando” a los migrantes, afirmando que “se les está asegurando su alimentación diaria” y se están “respetando sus derechos humanos”.
(Con información de AP, EFE y Reuters)







