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Colombia no fue una máquina ni un equipo demoledor, pero tuvo trabajo y oficio y le ganó bien a Arabia Saudí, 1-0. Ese golecito, tan sufrido y tan esquivo, terminó siendo suficiente para lograr los primeros tres puntos en el Mundial Sub-20.
Colombia mostró a sus figuras en el debut, esos muchachos fogosos, deseosos de brillar en el Mundial, de aprovechar cada pelota y cada momento. Así que desde el inicio de este primer partido el equipo jugó contra la ansiedad y contra la necesidad de encontrar el primer gol y la primera victoria. Pero el partido iba a ser más difícil de lo pensado. Colombia necesitó paciencia, serenidad, aplacar los nervios, hasta que llegó el gol, el único. La tarea se hizo.
Trabajada victoria de Colombia
Arabia perdió a una de sus fichas en solo 15 minutos por lesión. Para Colombia no cambiaba nada, igual su obligación era agredir y someter al rival. Pero a esa altura, el juego era más de choque que de otra cosa; los árabes, una y otra vez, estaban en el piso, la pelota parecía detenida; los arqueros ni conocían el peso del balón, eran espectadores. El juego era malo, aburrido. Jordan Barrera era el llamado a manejar los tiempos, los ritmos, todo, pero Jordan levantaba la cabeza y no veía a quién darle el pase. Emilio Aristizábal se fue quedando aislado. No había sorpresa en el ataque colombiano.
Colombia vs. Arabia. Foto:FCF
Hasta que hubo una alerta. Arabia al fin llegó. Pase filtrado, atacante contra delantero, y no pasó nada, pero hubo riesgo. El DT César Torres elevó su grito a la zaga, para que despertaran.
Colombia se sacudió. Iban 30 minutos. Sarabia se acordó de que tenía que atacar por la banda y tirar un centro, lo hizo todo bien, y Perea, que esperaba, se acomodó, tuvo espacio y tiempo, y mandó un cabezazo que pasó cerca. Una buena para tomar confianza. Emilio pegó el grito, ‘me toca a mí’, pareció bramar, y tuvo dos remates sin destino. El partido mejoraba. Un derechazo de Perea a un ángulo ya fue el aviso definitivo para el portero árabe que alcanzó a reaccionar.
Selección Colombia vs Arabia Saudita. Foto:FCF
Colombia no quería irse al descanso con el empate, era un riesgo, y por eso Sarabia, el lateral derecho que se convirtió en un pulmón ofensivo, casi hace la tarea con un remate que no fue al arco pero pasó cerca. Y sí, al descanso sin gol, sin victoria, sin autoridad.
El gol y la tranquilidad de Colombia
En la segunda parte, el tiempo ya era un enemigo. Colombia necesitaba el gol pronto, pero sin desesperarse. Fue tejiendo, descifrando por dónde entrar. Y nada. Al minuto 60 entró Neyser Villarreal, a ver si él, el goleador, era la solución. No lo fue, pero Colombia tuvo chispa y nuevos aires.
Óscar Perea, autor del gol de Colombia. Foto:EFE
Fue cuando Jordan Barrera fue a la pelota como si esa fuera la última de la vida, desarmó a un rival, tiró el pase al centro del área, y era tan claro que Perea solo tuvo que poner el pie para que la pelota tomara el difícil camino del gol. 1-0 en 64 minutos. Y con ese golecito tan trabajado y tan esquivo, Colombia logró su primera victoria. Pasó la primera prueba.
PABLO ROMERO
Deportes
@PabloRomeroET
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