Deportes

el fútbol que recupera la esencia del juego

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En las canchas del Parque del Casino de la Reina, en pleno Lavapiés, el balón rodó sin marcador ni presión. Solo risas, camisetas de colores y niños corriendo detrás de un objetivo común: volver a jugar por el puro placer de jugar. Así fue el ambiente del evento “Aquí se juega a jugar”, una iniciativa de LALIGAVS junto a PUMA, que reunió a instituciones, clubes de base y figuras del fútbol profesional en una tarde dedicada a la infancia, la integración y el deporte como herramienta social.

El acto arrancó con la intervención de Dolores Galindo, presidenta del Club Dragones de Lavapiés, anfitriones del encuentro. “En los Dragones jugamos a jugar. Jugar significa todo: competir, emocionarse, pasar página… jugar significa vivir”, proclamó ante un público entregado. Su mensaje, impregnado de valores de diversidad y solidaridad, marcó el tono de una jornada que se declaró abiertamente contra el racismo y el odio.

El fútbol base, sin presión

Desde LALIGAVS, su director general de Negocio, Jorge de la Vega, subrayó que el proyecto “recoge el propósito de la Liga: proteger el fútbol base y convertir los campos en lugares seguros, sin presión”. Advirtió del riesgo de una competitividad mal entendida que distorsiona la esencia del deporte y recordó que ya siete clubes de todo el país se han sumado a la iniciativa: Dragones de Lavapiés, Amistad de Alcorcón, Búfala Club de Fútbol (Badalona), CD Valdefierro (Zaragoza), CD La Plata, Unión Sport San Vicente (Barakaldo) y CD Thader (Alicante).

Por parte de PUMA, Esteve Planas, managing director de la marca en el sur de Europa, celebró que “hemos pasado de una idea a algo real”, destacando que el proyecto ya involucra a más de 4.000 jugadores y jugadoras en campos de toda España. “En PUMA somos deporte —dijo—, y desde el privilegio de participar apelamos a la responsabilidad de hacerlo crecer”.

Influencers y Pep Chavarría jugando con los chicos y chicas del equipo Dragones de Lavapiés

Influencers y Pep Chavarría jugando con los chicos y chicas del equipo Dragones de LavapiésJavier Recuero

Pilar Cancela, secretaria de Estado de Migraciones, reivindicó el papel del deporte como herramienta de integración y lanzó un mensaje inclusivo: “El fútbol no es exclusivo de los varones. Ya hay muchas niñas incorporadas. Hay que construir juntos y hacer que este tipo de proyectos estén presentes en el día a día”. Su frase final quedó flotando en el aire como un eslogan perfecto: “que la camiseta no os pese en el campo nunca, pero tampoco en la vida.”

El exguardameta Miguel Ángel Moyá, embajador de LALIGA, se dirigió directamente a los progenitores: “Los padres tienen que ser acompañantes. Este proyecto también es para ellos: que disfruten viendo jugar a sus hijos, sin presionarles. El mensaje final es divertirse”.

El juego, protagonista

Tras los discursos, llegó lo mejor: el juego. Sobre las canchas del Casino de la Reina, Pep Chavarría inauguró una serie de ejercicios de habilidad, seguido por Óscar Trejo, Juan Iglesias y Nuria Mendoza, que se sumaron a los partidos improvisados con los niños y niñas de los Dragones. También hubo juegos de control de balón y retos por equipos, con los futbolistas rotando para participar con todos.

Las risas, los choques de manos y los gritos de ánimo fueron la banda sonora de una tarde que recordó que el fútbol puede —y debe— seguir siendo eso: un juego que une, educa y hace comunidad.



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