[ad_1]
El mundo del fútbol sigue conmovido por la muerte de Miguel Ángel Russo, el técnico de Boca Juniors y con importante pasado en el fútbol colombiano, donde salió campeón con Millonarios. Ahora, su hijo Ignacio encontró una gran forma de rendirle un nuevo homenaje.
Horas después de la velación de Russo en la Bombonera, su hijo Ignacio partió de forma inmediata hacia Rosario, donde su equipo, Tigre, enfrentaba a Newell’s Old Boys.
LEA TAMBIÉN

Nacho tomó la decisión de jugar el partido, pese a que su club le dio la opción de tomarse unos días de descanso. El goleador de 24 quería estar junto a sus compañeros: “Voy a jugar, él hubiese querido eso. Si no, se levanta y me caga a puteadas”, declaró el jueves.
El emotivo minuto de silencio por Miguel Ángel Russo
En la previa del enfrentamiento contra el clásico rival de Rosario Central (equipo en el que se formó, del que Russo era ídolo), los jugadores hicieron un minuto de silencio para el entrenador.
Miguel Ángel Russo fue una figura importante dentro del fútbol. Foto:Redes sociales
Ignacio “se quebró frente a sus compañeros, sus rivales, y la hinchada de Newell’s. Se puso de rodillas, mientras intentaba aguantar las lágrimas y sus compañeros intentaban contenerlo”, relató La Nación.
Así fue el gol de Ignacio Russo con el que rindió homenaje a su padre
Pero faltaba una emoción más. Nacho anotó el primer gol del partido, al definir con el arco vacío luego de una asistencia de David Romero. “Enseguida, todos sus compañeros fueron a abrazarlo, mientras Russo ni siquiera intentaba disimular un llanto incontenible. Era su gol número cuatro en el Clausura: ninguno tan emotivo como el de hoy (viernes)”, agregó el diario argentino.
El tatuaje de Ignacio Russo con la icónica frase de su padre
La cuenta oficial de Tigre reveló una fotografía en la que Nacho se levanta la camiseta y muestra un tatuaje con una de las frases que marcó la carrera de Miguel: ‘Todo se cura con amor”.
Ignacio Russo muestra un tatuaje con la frase ‘Todo se cura con amor’ Foto:Club Atlético Tigre
Esas palabras las dijo Russo cuando era técnico de Millonarios y le descubrieron un cáncer del que logró curarse en ese momento. En esa campaña logró la estrella 15 para los azules, venciendo en la final a Santa Fe en el clásico.
Luego, mientras Miguel se sometía a un tratamiento en Argentina, Millonarios se coronó campeón de la Superliga, que le ganó a Nacional en Medellín.
DEPORTES
Con información de La Nación (Argentina, GDA)
Más noticias de Deportes
[ad_2]
