Economia
$200.000 por cada día de demora

Una decisión judicial reciente ha puesto sobre la mesa un problema común en la propiedad horizontal en Colombia: la demora en la entrega de las actas de asamblea.
Para muchos residentes, solicitar este documento se convertía en un dolor de cabeza, pero ahora, un fallo de la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogotá establece que los administradores que no cumplan con esta obligación a tiempo podrán ser sancionados con multas económicas diarias.
¿Cuál es el problema con las actas de asamblea?
Las actas de asamblea son documentos cruciales en la vida de cualquier conjunto residencial o edificio. En ellas se registran todas las decisiones que se toman en las reuniones de copropietarios: la aprobación de presupuestos, la elección del consejo de administración, la definición de cuotas extraordinarias y las reformas a las normas de convivencia, entre otros temas vitales.
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El problema surge porque, sin este documento, los residentes no pueden conocer oficialmente las decisiones que los afectan directamente ni tienen la herramienta legal para impugnar alguna de ellas si lo consideran necesario. La ley establece plazos claros para la publicación y entrega del acta, pero en la práctica, las demoras son frecuentes.
La decisión judicial que cambia las reglas
Ante la queja de un ciudadano que no recibió el acta a tiempo, el Tribunal Superior de Bogotá determinó que retener esta información vulnera el derecho fundamental a la información de los propietarios. Basándose en este principio, el tribunal estableció que un juez puede imponer una sanción económica al administrador renuente.
La multa, según el fallo, puede ser de hasta 200.000 pesos por cada día de retraso en la entrega del documento. Esta medida busca presionar a las administraciones para que cumplan con su deber de transparencia y garanticen que todos los copropietarios tengan acceso a la información que les concierne.
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¿Qué significa esto para los residentes y administradores?
Para los propietarios y residentes, este fallo es una herramienta poderosa. Si después de una asamblea la administración no publica o entrega el acta en los plazos legales, los afectados pueden recurrir a una acción de tutela para exigir su cumplimiento. Si el administrador persiste en su negativa tras la orden de un juez, se aplicará la sanción económica.
Para los administradores de propiedad horizontal, esta decisión es un llamado de atención sobre la importancia de la diligencia y la transparencia en su gestión. La sanción no solo afecta su bolsillo, sino que también representa un precedente sobre su responsabilidad legal. Cumplir con la entrega oportuna de las actas ya no es solo una buena práctica, sino una obligación cuyo incumplimiento tiene consecuencias económicas directas.
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Alejandro Mugno Londoño
Redacción SEO







