Una situación común en el mundo laboral es recibir la instrucción de no ir a la oficina de siempre, sino de desplazarse a otra sede, a las instalaciones de un cliente o a un lugar diferente para cumplir una tarea específica.
Esto inmediatamente genera una pregunta: ¿el tiempo extra que invierto en ese desplazamiento cuenta como trabajo? La respuesta, según la normativa y la jurisprudencia colombiana, es un claro sí.
Aunque la regla general es que el viaje de la casa al trabajo no se paga, esta situación es una excepción fundamental que todo trabajador debe conocer.
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Aquí le explicamos de forma sencilla por qué ese tiempo le pertenece y debe ser reconocido por su empleador.
La diferencia clave: lugar habitual vs. lugar ocasional
Para entender la norma, lo primero es diferenciar entre dos escenarios:
- El desplazamiento habitual: Es el viaje que usted realiza todos los días desde su casa hasta su lugar de trabajo contratado (su oficina, su fábrica, su tienda, etc.). Como vimos en un artículo anterior, este tiempo no se considera parte de la jornada laboral, ya que el contrato inicia cuando usted está en el sitio listo para empezar sus funciones.
- El desplazamiento ocasional por orden del empleador: Aquí es donde todo cambia. Si usted ya está en su jornada laboral, o incluso antes de comenzarla, y su jefe le ordena desplazarse a un lugar diferente al habitual para cumplir una labor, ese tiempo de viaje deja de ser su responsabilidad y se convierte en tiempo de trabajo.
Esto debe hacer en una entrevista de trabajo. Foto:Istock
¿Por qué este tiempo sí se considera laboral?
La lógica legal detrás de esta norma es simple: durante ese trayecto, el trabajador no se está moviendo por una decisión personal, sino que está cumpliendo una orden directa de su empleador. Desde el momento en que inicia ese viaje, la persona ya está a disposición de la empresa y ejecutando una actividad laboral: desplazarse.
Pensemos en un ejemplo: un técnico de soporte trabaja habitualmente en la oficina principal en el norte de Bogotá. Un día, su jefe le indica que su primera tarea es ir a la sede de un cliente en el sur de la ciudad para una reparación. El tiempo que le toma a ese técnico viajar desde su casa (o desde la oficina principal) hasta las instalaciones del cliente es tiempo de trabajo efectivo.
Si ese desplazamiento se realiza dentro de su jornada de ocho horas, simplemente forma parte de ella. Pero si, debido a ese viaje, el trabajador termina laborando más de las horas pactadas en el día, ese tiempo extra de desplazamiento debe ser reconocido y remunerado como trabajo suplementario o de horas extras.
Lo que dice la Corte Suprema de Justicia
Esta interpretación no es un capricho, sino que está respaldada por la jurisprudencia de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia. El alto tribunal ha sido consistente en señalar que cuando un trabajador debe “trasladarse a un lugar distinto de su sede habitual de trabajo para acometer una actividad específica“, ese tiempo es parte de la ejecución de su contrato laboral.
El Ministerio de Trabajo aclara cuándo movilizarse al trabajo sí es parte de su jornada laboral.
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de Portafolio.*
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