Ecopetrol advirtió que la conexión propuesta por TGI podría limitar hasta en 10% la capacidad de internación de gas importado y afectar el futuro ingreso del gas offshore de Sirius.

La Transportadora de Gas Internacional (TGI), filial del Grupo Energía Bogotá, reiteró su disposición a construir conjuntamente con Ecopetrol soluciones para asegurar el abastecimiento de gas natural en medio de la actual coyuntura energética.

La compañía destacó la importancia de abordar el tema como un asunto de interés nacional y presentó avances concretos en su propuesta de infraestructura para aportar al equilibrio energético del país. 

Según cifras del Gestor del Mercado de Gas Natural, Colombia enfrentará un déficit proyectado de 117 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) en octubre de 2026, que podría aumentar a 220 MPCD hacia finales de 2027.

TGI destacó que ofrece su experiencia técnica y su infraestructura existente para viabilizar la conexión del proyecto de regasificación de Coveñas al Sistema Nacional de Transporte a través del gasoducto Ballena-Barranca, con una primera fase que permitiría entregar 110 MPCD en el primer trimestre de 2027. 

La empresa detalla que la conexión requeriría adecuaciones técnicas —como limpieza del ducto, cambio de válvulas y pruebas de integridad mecánica—, pero considera plenamente factible su ejecución.

Para una segunda etapa, prevista hacia 2030, el plan contempla la conversión del actual oleoducto ODC, lo que permitiría transportar hasta 400 MPCD, con la instalación de cuatro estaciones compresoras que sumarían más de 58.000 caballos de potencia.

La propuesta de TGI incluye además el desarrollo de una unidad flotante de regasificación (FSRU) en el área de Chuchupa, cuya viabilidad técnica fue avalada por la firma internacional Moffatt & Nichol, con una disponibilidad estimada del 99 % anual y condiciones operativas estables. 

Según la empresa, esta alternativa permitiría una reducción de al menos 20 % en el costo del gas para el usuario final y aprovecharía la infraestructura ya existente para una entrada en operación en enero de 2027. Por ello, Jorge Henao, gerente general de TGI, hizo un llamado a Ecopetrol y a todos los actores del sector para avanzar de manera coordinada en los proyectos de Coveñas y Ballena, con el fin de garantizar un suministro de gas confiable, asequible y oportuno para los hogares y las industrias del país.

Sin embargo, en respuesta a esta propuesta, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, advirtió que habilitar una conexión de este tipo podría restringir hasta en un 10 % la capacidad actual de internación del gas importado —que hoy oscila entre 60 y 70 MPCD— y, a futuro, generar limitaciones adicionales de hasta 250 MPCD cuando entre en producción el gas del offshore Sirius. 

“Nos corresponde mirar integralmente el tema, no solo el ahora, sino los compromisos futuros que tenemos con nuestros aliados para desarrollar esas moléculas desde el offshore”, afirmó Roa.