La creciente volatilidad económica está impactando de manera directa las estrategias de abastecimiento de las empresas en Colombia.

(Lea: Los tres ‘choques’ que está enfrentando el sector carbón en Colombia). 

Con un dólar que en 2025 ha promediado los 4.300 pesos y la reciente imposición de aranceles del 10% por parte de Estados Unidos a productos colombianos, las organizaciones enfrentan mayores presiones sobre sus costos operativos y su competitividad internacional. Esta coyuntura obliga a replantear modelos de aprovisionamiento y a adoptar herramientas más ágiles y resilientes.

“Estamos viendo que las compañías no están esperando a que las condiciones mejoren: están actuando con rapidez y estrategia”, afirma Andrés Sarmiento, Chief Commercial Officer de Suplos, compañía líder en soluciones tecnológicas para la gestión de abastecimiento en América Latina.

(Vea: Persiste la volatilidad: dólar volvió a cerrar por debajo $3.900 este jueves). 

Según el ejecutivo, tres tácticas están marcando la diferencia. La primera es la adopción de coberturas cambiarias, que pueden reducir hasta en un 70% las pérdidas derivadas de la volatilidad. La segunda es la diversificación de proveedores, priorizando aliados cercanos geográficamente para mitigar riesgos logísticos y cambiarios.

La tercera es la integración de plataformas digitales que permiten visibilidad y control en tiempo real de toda la cadena de abastecimiento.

Fenómeno del nearshoring

Además, el fenómeno del nearshoring representa una oportunidad histórica para el país. Las tensiones comerciales globales y los aranceles impuestos por Estados Unidos a países asiáticos han acelerado la relocalización de operaciones hacia América Latina. Esto abre la puerta para que Colombia se consolide como un hub estratégico regional gracias a su ubicación privilegiada, sus 18 tratados de libre comercio vigentes y los beneficios del Régimen de Libre Comercio. Para las empresas colombianas, esto significa convertirse en aliados clave de multinacionales que antes dependían exclusivamente de Asia.

“El reto está en cumplir estándares internacionales, garantizar trazabilidad y procesar operaciones de forma eficiente desde un solo lugar”, señala Sarmiento.

(Además: ‘La Constitución se respeta’: reparos a proyecto para convocar a una constituyente). 

En este contexto, la digitalización se ha convertido en un factor diferenciador y, en muchos casos, en una condición indispensable. Las plataformas de e-procurement están mostrando resultados concretos: reducción de hasta un 40% en costos operativos, menor intervención humana y una mayor transparencia en tiempo real en los procesos de abastecimiento. Esta transformación no solo impulsa la eficiencia, sino que fortalece la resiliencia empresarial frente a coyunturas como la volatilidad cambiaria, los retrasos logísticos o los cambios regulatorios internacionales.

“Desde nuestra experiencia en Suplos, hemos identificado tres impactos inmediatos de la digitalización”, explica Sarmiento.

“Primero, las empresas aceleran su capacidad de respuesta al contar con visibilidad completa de la cadena de suministro. Segundo, liberan a sus equipos de tareas operativas para enfocarse en decisiones estratégicas de alto impacto. Y tercero, gracias al uso de analítica avanzada e inteligencia artificial, pueden anticipar riesgos y disrupciones antes de que ocurran”.

PORTAFOLIO