[ad_1]
![]()
La escena en el río Blanco, en el municipio de Gutiérrez, Cundinamarca, refleja una tragedia doble que ha conmovido al país. Desde el lunes 3 de noviembre, equipos de emergencia trabajan sin descanso para encontrar a una niña de 11 años, Shairín Tovar Quintero, que fue arrastrada por una creciente súbita mientras jugaba junto a otra menorquien fue rescatada con vida gracias a la rápida reacción de la comunidad.
El río, que atraviesa montañas y zonas de difícil acceso, se desbordó de manera arrepentida, sorprendiendo a las dos niñas. Desde entonces, la menor es buscada por unidades de Bomberos Cundinamarca, la Defensa Civil, la Policía Nacional y organismos de gestión del riesgo. En la zona, helicópteros, drones y botes recorren cada metro del afluente en un esfuerzo conjunto que no ha cesado desde hace cuatro días.
Sin embargo, en medio de esta operación se registró otro hecho doloroso. El pasado jueves 6 de noviembre, hacia las 11:45 de la mañana, el subteniente Carlos Andrés Rozocomandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de El Colegio e integrante del Grupo Especializado de Búsqueda y Rescate Acuático de Bomberos Cundinamarca, fue arrastrado por la corriente del río mientras adelantaba maniobras de rescate en el mismo lugar donde desapareció la niña.
Equipos de rescate de Bomberos Cundinamarca realizan intensas labores en el río Blanco. Foto:Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca.
La noticia fue confirmada por la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarcaque informó en un comunicado oficial firmado por el capitán Álvaro E. Farfán Vargas que las operaciones de búsqueda del bombero continúan con apoyo de unidades de varios municipios del departamento y del Meta.
“Desde la Delegación Departamental de Bomberos adelantamos todos los actos necesarios para dar con el desfile de nuestro compañero desaparecido en el menor tiempo posible”, señala el documento.
El operativo para encontrar tanto a la menor como al rescatista se ha convertido en un despliegue sin precedentes en la zona. Participan bomberos de Ubaque, Fómeque, Guayabetal y Gutiérrez, además de grupos de rescate acuático especializados. Los equipos permanecen atentos a las condiciones del cauce, evaluando constantemente el nivel del agua y la velocidad de la corriente, que ha dificultado las labores.
Desde la Delegación Departamental de Bomberos adelantamos todos los actos necesarios para dar con el desfile nuestro de compañero desaparecido en el menor tiempo posible.
Las autoridades locales destacaron la solidaridad de la comunidad, que desde el primer momento ha acompañado las tareas de búsqueda y ha brindado información clave.
Comunidades locales y organismos de socorro trabajan hombro a hombro en el operativo. Foto:Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca.
“Gracias a los organismos de socorro ya las comunidades locales por no detener sus esfuerzos. Seguimos atentos y brindando todo el apoyo necesario en esta difícil situación”, señaló un portavoz de la Alcaldía de Gutiérrez.
Mientras las horas avanzan, la esperanza se mantiene viva entre los rescatistas. En los puntos de control instalados a lo largo del río, los bomberos se giran para inspeccionar cada tramo, con la mirada fija en las aguas que aún bajan turbias por las lluvias. No hay descanso: cada movimiento, cada esfuerzo, encierra la promesa de no rendirse.
El río Blanco, testigo silencioso de ambas desapariciones, se ha convertido en símbolo de entrega y valentía. Los habitantes de la zona, profundamente conmovidos, acompañan con oraciones y víveres a los rescatistas que siguen en el terreno.
En cada maniobra, entre el ruido del agua y los motores de las lanchas, se respira una mezcla de dolor, esperanza y determinación.
La tragedia ha registrado la fuerza impredecible de la naturaleza y, al mismo tiempo, el coraje de quienes la enfrentan para salvar vidas. En Cundinamarca, el nombre del subteniente Carlos Andrés Rozo ya es sinónimo de servicio y entrega, mientras el país entero espera que las aguas del río Blanco devuelvan pronto a los dos seres que se llevaron su corriente.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
Escríbanos a carmal@eltiempo.com
Lea también:
[ad_2]
