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El Celta ha ventilado en Zagreb la liguilla de la Europa League. Tremendo repaso el que el combinado de Giráldez ha dado a un Dinamo que presenta grandes carencias atrás y no tiene pegada. Durán, Bryan y Aspas destrozaron a su rival en 45 minutos frenéticos y de alto nivel. Sexto partido sin perder de los celestes que han recuperado su mejor versión tras el último parón.
Gol de Pablo Durán (0-1) en el Dinamo Zagreb 0-3 Celta
Durán pide paso en el Celta más voraz del curso. El delantero firmó una actuación suprema, firmando un doblete Zagreb para estrenarse a lo grande en Europa. Temerarios como pocos, los defensas croatas que dejaron que Aspas recibiera bien ancho y la puso a la carrera del de Tomiño que se la orientó con un control delicioso y batió a Nevistic, ajustando al palo desde la frontal. Golazo que pudo tener su continuidad en la siguiente jugada, pero a El Abdellaoui, de 19 años, se le hizo de noche con la vaselina en el mano a mano.
Gol de Sergi Domínguez (p.p.) (0-2) en el Dinamo Zagreb 0-3 Celta
Aspas con libertad y tres tíos por delante. Amigos del Dinamo no era tan complicado verlo: hay que estar encima o te mata. Junto con Durán y Bryan hicieron un roto importante. El malagueño ganó la banda y picó un centro que tocó en Sergi Domínguez y terminó entrando. Nervios desbordados en un rival que fue barrido en media hora.
Gol de Pablo Durán (0-3) en el Dinamo Zagreb 0-3 Celta
Bryan, siempre vertiginoso, provocó un destrozo regalando asistencias en un Celta que controlaba el partido con ataques sostenidos. Todos querían la pelota y Durán tuvo el tercero con un obús que salió alto.
Sólo las pifias individuales atrás dieron opciones al Dinamo, y ahí estaba Iván Villar que salvó a su equipo desviando al palo un disparo de Kulenovic. El segundo de Durán aplacó los pocos ánimos croatas. Contragolpe para poner en A Madroa: robó y pase al espacio de Aspas, asistencia de Bryan y remate a placer del canterano. Masterclass. Fin de la historia.
La contienda quedó reducida a anécdota tras el descanso. Quedaba por ver cuántos más le caían al Dinamo. Giráldez metió a Jutglà y Borja Iglesias, pero ya se había saciado el Celta. Villar sacó una buena mano a un libre directo de Stojkovic y nada más. Amarrado el pase, el cuadro vigués ha demostrado que debe clasificar directo a octavos.
