El Banco de la República recomienda no aceptar enlaces o mensajes sobre Bre-B. Foto: Banco de la República

El Ministerio de Hacienda de Colombia anunció una modificación fundamental en el proyecto de decreto sobre la retención en la fuente aplicada a los pagos electrónicos.

En una decisión calificada como un «hito» por el sector, el Gobierno Nacional no solo desistió de su idea inicial de gravar las transacciones de billeteras digitales como Nequi y Daviplata, sino que fue más allá y eliminará la retención existente para pagos con tarjetas de crédito y débito en datáfonos.

Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech en Latam Fintech Market. Propone el fin del 4x1000.
Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech en Latam Fintech Market.

Esta medida, celebrada efusivamente por Colombia Fintech, unifica la tasa de retención en 0% para todos estos medios de pago, impactando positivamente a la economía popular y al ecosistema de innovación financiera del país.

Un triunfo para la inclusión financiera y la economía popular

La confirmación de este cambio estructural provino de Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, quien ha liderado las conversaciones con el ejecutivo.

El borrador de decreto original, que estuvo en consulta pública, buscaba «nivelar la cancha» fiscal imponiendo una retención del 1.5% a los pagos recibidos en depósitos de bajo monto (las billeteras digitales), equiparándolos con la tarifa que históricamente han tenido las transacciones con tarjeta. Sin embargo, esta propuesta generó una ola de preocupación en la industria.

El Gobierno recibió alrededor de 170 comentarios de empresas, gremios y ciudadanos, advirtiendo que gravar a los pequeños comercios y a Bre-B desincentivaría la adopción digital y la inclusión financiera.

Tras un intenso ejercicio de diálogo, el Gobierno reconsideró su postura. En lugar de subir la tasa de las billeteras al 1.5%, tomó la decisión audaz de bajar la tasa de las tarjetas al 0%. Gabriel Santos celebró la noticia en sus redes sociales, agradeciendo al Gobierno Nacional, al Ministerio de Hacienda, a la DIAN y a la URF. «No solo #DEJARONQUIETOABREB, sino fueron aún más audaces impulsando la eliminación de las retenciones a la fuente en los pagos con tarjetas de crédito y débito», afirmó Santos.

La medida corrige lo que el sector consideraba un castigo a la digitalización. «Este es un triunfo del trabajo conjunto del ecosistema. Demuestra que cuando actuamos unidos, con datos y argumentos, logramos decisiones que benefician al país», señaló Santos en un comunicado oficial. «La digitalización no debe ser castigada, sino promovida como motor de inclusión y desarrollo económico».

La decisión de unificar la retención en 0% tiene implicaciones profundas. En primer lugar, alivia la carga de flujo de caja de miles de comercios, desde grandes superficies hasta pequeñas tiendas de barrio, que hasta ahora veían retenido un 1.5% de cada pago recibido por datáfono. Esta retención, aunque es un anticipo del impuesto de renta, afecta la liquidez diaria de los negocios.

"El 79% de las transacciones son en efectivo, y eso es un lastre": Gabriel Santos.
El 79% de las transacciones son en efectivo, y eso es un lastre: Gabriel Santos.

En segundo lugar, y de manera crucial, protege a la economía popular. Imponer un 1.5% a las transacciones de Nequi o Daviplata habría significado un golpe directo a los microempresarios, vendedores informales y taxistas que adoptaron estas herramientas para evitar el efectivo, especialmente desde la pandemia.

Un nuevo impuesto habría creado un desincentivo claro, arriesgando el retorno a la informalidad del efectivo. Al dejar esta tasa en 0%, el Gobierno envía una señal de promoción al uso de todos los pagos digitales en el país.

Según el presidente de Colombia Fintech, esta decisión «va a tener un efecto positivo tangible en toda la economía del país, pero sobre todo en la capa de los más vulnerables, corrigiendo los desincentivos para que las personas menos favorecidas adoptaran mecanismos digitales de aceptación / pagos».

Redacción Economía Pluralidad Z.