Lejos de la improvisación, los consumidores están tornándose cada vez más organizados. Según las tendencias del comercio virtual, la mayoría de los compradores comienza a observar precios con anticipación para identificar las verdaderas ofertas, mientras que otros esperan las promociones bancarias o los beneficios extra que brindan las plataformas de pago y las aplicaciones de fidelización.
La conducta del consumidor también manifiesta una evolución: los colombianos ya no se dejan llevar solamente por la emoción del instante, sino que buscan adquisiciones inteligentes. Comparan, evalúan reseñas y seleccionan productos con mayor garantía o valor añadido. Este cambio de perspectiva ha fomentado la confianza en el comercio electrónico, que continúa creciendo a un ritmo vertiginoso en el país.
Las categorías más anticipadas este año incluyen tecnología, moda, viajes y hogar, aunque se prevé un notable aumento en entretenimiento, productos para mascotas y experiencias digitales, como suscripciones o cursos en línea. “No se trata solo de adquirir productos, sino de invertir en bienestar y calidad de vida”, afirman los especialistas del sector.
El ambiente ya se percibe en las redes sociales, donde los usuarios intercambian recomendaciones, Foto:Istock
Todo parece indicar que este año el Black Friday no solamente será una fecha de rebajas, sino una celebración de la nueva cultura digital de consumo en Colombia: una donde la preparación, la estrategia y la emoción se entrelazan para optimizar cada clic al máximo.

