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No habría sido diferente con otro apelativo en el banquillo, otra incorporación brillante, otro giro de la suerte. Lo de Millonarios no es un cálculo erróneo de un semestre, sino una táctica llena de equivocaciones que acumula años y que parece una elección deliberada y evaluada: destruir el modelo.
Millonarios, de la admiración a la desilusión
Envigado vs. Millonarios Foto:Millonarios FC
Lo de la derrota ante Envigado se convirtió en una mancha más sobre un mural del desacierto. Era la envidia del fútbol nacional esa estrategia planificada de optar por futbolistas libres o a punto de finalizar contratos para adquirirlos sin costo, construir sobre ellos un conjunto confiable, aprovechar su talento y convertirlos en ídolos, con el consiguiente impacto emocional -reflejado en abonos- que eso generaba en los aficionados. Así llegaron Álvaro Montero y Leonardo Castro, solo por mencionar un par de ejemplos.
Millonarios vs. Once Caldas Foto:Néstor Gómez. EL TIEMPO
Y más tarde parecía una genialidad ir completando las posiciones con futbolistas de una cantera bien estructurada y constantemente observada, de la que salían las promesas que iban a llenar las arcas económicas, todas despedidas mediante lucrativas transferencias, siempre rentables aunque no siempre deportivo-alcanzables para los involucrados. Desde Emerson Rivaldo hasta Andrés Gómez o Óscar Cortés corrían ríos de alabanzas hacia la directiva azul. Y es que el plan funcionó durante más de cinco años, bajo la dirección de Alberto Gamero y su brillante fiel escudero Ricardo ‘Pitirri’ Salazar (QEPD), tanto que con solo tres títulos se silenciaron todas las críticas. Pero el propio azul provocó el caos e hizo estallar su modelo, y ahora nadie quiere asumir la responsabilidad de los restos.
Santa Fe vs. Millonarios Foto:Millonarios FC
La cadena de errores que acabó con la esperanza
El saco de ‘Pitirri’ fue imposible de sustituir y del scouting se transitó a la feria del empresario, que colmó de futbolistas costosos y mediocres, pero muy recomendados, una plantilla azul con muchos jefes y pocos subordinados y tal cantidad de lealtades que se volvió todo muy ingobernable.
El destello de claridad que había sido el perfil de David González para reemplazar a Gamero colisionó con la decisión de no proporcionarle herramientas y mejor observarlo naufragar en la primera tormenta realmente seria que lo afectó, sabiendo que era la garantía de rescatar el valor de las fuerzas básicas, como lo hizo en el primer semestre en el que resultaron lesionados desde Silva hasta Castro y Falcao y fueron los Arévalo, Victoria, Marimón y compañía los salvadores. Claro, la confianza -y el dinero- de los ‘pelaos’ se había evaporado hacía tiempo.
Millonarios
vs. América. Gol de Leonardo Castro (der.), que festeja con Bruno Savio. Foto:Néstor Gómez. EL TIEMPO
Y así, otro remiendo a la colcha del error: aceptaron la noción del pasado de un Hernán Torres que fue maestro en resurgir embarcaciones hundidas, pero que hoy representa más los inconvenientes que las soluciones, y le otorgaron un artículo que ya se sabía defectuoso para observar cómo se sumergía atado a él. Qué forma de disfrutar el sufrimiento.
En este arriesgado plan de demostrar que aún no se ha tocado fondo, se establece a Torres como líder de un proyecto que todos reconocen que no podrá remediar con tres o cuatro adiciones, seguramente del mismo calibre que trajo a Mosquera y Hurtado y Savio y De Amores, en una apuesta por seguir disfrutando, como en una película de Tarantino, de la agonía. Salir a los medios para filtrar decisiones ambiciosas que nunca son tal y generar enredos burocráticos para que los responsables de esta ruina no sufran las consecuencias -como en cualquier empresa de cualquier índole en el mundo- es un toque secreto al cóctel del fracaso.
Pues saberse fuera de una semifinal de Liga es eso para un equipo al que lo único que se le envidia en el país hoy en día es su hinchada, irremediablemente e inexplicablemente leal. El inconveniente es que en este momento su ilusión es un diálogo de sordos, una fogata de vanidades, un purgatorio. Su dolor apenas parece estar a punto de comenzar…
JENNY GÁMEZ
Editora de Futbolred
@Jennygameza
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