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La jornada del martes 11 de noviembre se vio marcada por un suceso violento que conmocionó la localidad de Kennedy, en el suroccidente de Bogotá. Superadas las ocho de la noche, el conductor de un vehículo utilitario azul perdió el dominio en plena avenida Carrera 68 con Américas, atropellando a varios motoristas y provocando una secuela de miedo y destrucción. que desembocó en una tragedia aún más grave.
El individuo fue reconocido por las autoridades como Mauricio Cendales Parra, de alrededor de 35 años. Según los primeros informes de la Policía Metropolitana de Bogotá, el auto en el que se desplazaba realizó maniobras imprudentes y terminó embistiendo a múltiples motoristas que transitaban por la área.
“Durante este trayecto también fue impactado un agente de la Policía que se movía en motocicleta institucional”, confirmó el coronel Álvaro Mora, comandante operativo de Seguridad Ciudadana. Debido a la gravedad de la situación, un oficial disparó contra las llantas del vehículo para intentar detenerlo, pero el conductor continuó su marcha.
Así quedó el vehículo del conductor que atropelló a varios motorizados. Foto:Captura redes sociales
El recorrido del utilitario culminó entre los sectores de Castilla y Tabakú, donde arrolló un coche de comidas rápidas antes de detenerse. Conforme a la Policía, en ese punto fue cercado por cerca de 200 motoristas que, impulsados por la ira, lo sacaron del auto y lo golpearon en repetidas ocasiones frente al Conjunto Residencial Tierra del Sol.
A pesar de que los uniformados que llegaron al sitio lograron llevarlo en una patrulla hasta la Clínica de Occidente, el conductor llegó con múltiples traumatismos graves. Los doctores intentaron estabilizarlo y realizarle una cirugía urgente, pero falleció hacia las tres de la madrugada del miércoles 12 de noviembre.
Las fotografías capturadas tras el suceso muestran el automóvil con las puertas abiertas, los cristales quebrados y el parabrisas destrozado. En medio de los desechos, los policías hallaron evidencia que permitió establecer con claridad cómo se desarrollaron los acontecimientos. La Policía Judicial se encuentra revisando las cámaras de seguridad de la zona y el sistema de TransMilenio para identificar a los individuos que participaron en la agresión.
Las autoridades también examinan si Cendales Parra conducía bajo los efectos del alcohol. Algunos testimonios sugieren que su comportamiento era errático desde varios minutos previos al atropello masivo.
El incidente ocurrió apenas tres días después del accidente del sábado 8 de noviembre en San Cristóbal, donde un taxista en estado de embriaguez atropelló a once personas, entre ellas una menor de 15 años que falleció tras ser diagnosticada con muerte cerebral. En ese caso, el conductor aceptó los cargos de homicidio agravado.
La peligrosa escalada de la justicia por mano propia
El linchamiento de Mauricio Cendales Parra nuevamente destaca una preocupación creciente en Bogotá: la justicia por mano propia. Cada vez con mayor frecuencia, la indignación ciudadana se transforma en violencia colectiva, una reacción desbordada que acaba amplificando las tragedias.
La Policía ha alertado que este tipo de sucesos ocurren en varios puntos de la ciudad, especialmente cuando la comunidad opta por actuar antes de la llegada de las autoridades. Las repercusiones son fatales: víctimas adicionales, desorden y nuevos delitos cometidos en medio de la confusión.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
Escríbanos a carmal@eltiempo.com
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