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En los hospitales públicos de Bogotá las camas siguen un patrón silencioso: personas mayores que han sido dadas de alta, pero continúan allí desde hace semanas, meses e incluso años.
No aguardan un medicamento, ni tampoco un tratamiento. Esperan a un familiar, un hijo, un nieto, una red de apoyo que nunca llega.
Margarita*, por ejemplo, tiene 80 años y llegó a un centro de salud debido a una crisis respiratoria. Había vivido sola durante décadas en un ‘pagadiario’ en el centro de la ciudad, tras haber laborado toda su vida en hogares y restaurantes.
Hay 57 personas mayores en esa situación. Foto:Secretaría Distrital de Salud/ Centro de salud Usme
Nunca tuvo hijos ni pareja. “Debido a su edad y su condición, ya no puede valerse por sí misma ni regresar a vivir sola”, señala una trabajadora social de la red pública de salud.
Hoy, Margarita ha estado cinco meses en la subred y pasa sus días entre chequeos médicos, crucigramas y actividades recreativas. organizadas por fundaciones que visitan el centro de salud Perseverancia, de la Subred Centro Oriente, mientras el Distrito busca un lugar donde ella pueda continuar su tratamiento y vivir con dignidad.
Según datos de la Secretaría Distrital de Salud (SDS), con corte a septiembre de este año, la red pública de la ciudad reporta 98 ciudadanos en situación de abandono, de los cuales 57 (58,2 por ciento) son personas mayores (más de 60 años).
A esto se suma que 15 individuos están desatendidos en IPS privadas que prestan servicios a Capital Salud, la EPS distrital del régimen subsidiado. De estos, siete son mayores de 60 años, de los cuales cinco son hombres.
Se añade que 15 individuos están desatendidos en IPS privadas Foto:Secretaría Distrital de Salud/ Centro de salud Usme
Bogotá cuenta con cuatro subredes: Sur, Sur-Occidente, Centro-Oriente y Norte. Los centros Perseverancia y Samper Mendoza, pertenecientes a la Subred de Salud Centro Oriente, reportan la mayor cantidad de los casos, con 47 personas. Según la secretaría, esto se debe a que la Subred cubre localidades como San Cristóbal, Santa Fe, Los Mártires y Rafael Uribe Uribe, que presentan altos niveles de vulnerabilidad.
¿Qué comparten estos adultos mayores?
De acuerdo con información de las subredes de salud, hay una prevalencia de afecciones crónicas como hipertensión, diabetes y enfermedades respiratorias, entre otras condiciones.
Mario*, otro paciente que se encuentra desde hace más de un mes en este centro de salud, vivió más de 20 años fuera del país, pero al regresar a Colombia perdió todo contacto con su familia. Con problemas de visión y sin recursos, terminó viviendo en la calle.
“Fue hallado por la Policía tras permanecer varios días en un andén”, narra una trabajadora social de la Subred de Salud Centro Oriente.
Mario tiene 80 años y era el menor de seis hermanos, lo que hace muy probable que todos hayan fallecido.
La Subred de Salud Centro Oriente reporta la cifra más alta de casos, con 47 individuos. Foto:Secretaría Distrital de Salud/ Centro de salud Usme
Él está recibiendo atención médica en un hospital del Distrito mientras las instituciones le buscan un lugar donde pueda seguir su proceso de recuperación. En su situación, al igual que en muchas otras, la vejez y la soledad se unieron hasta convertir la cama del centro de salud Perseverancia en su único refugio.
Además, Varios de estos ancianos tienen algún tipo de discapacidad y algunos requieren cuidados particulares. para continuar con su recuperación en el hogar; no obstante, dado que carecen de una red de apoyo, su permanencia en los centros de salud se ha alargado.
Según relatos y entrevistas, en la red pública hospitalaria de Bogotá se han detectado casos de individuos abandonados que no son oriundos de la ciudad, sino de diversas regiones del país.
Incluso, algunos pacientes provienen del extranjero y, tras gestiones con las embajadas correspondientes, han podido ser enviados nuevamente a sus países de origen.
Como señala la secretaria, entre las principales causas se encuentran la ausencia de una red de apoyo familiar, o con deficiencias en el cuidado del adulto. Además, no poseen cobertura de seguridad social, como pensión o empleo formal, que les permita sostener su atención y manutención.
personas mayores Foto:iStock.
¿Cuál es el costo que enfrenta la red pública para su mantenimiento?
Según el secretario de Salud, Gerson Bermont, para la red pública distrital, el costo promedio diario de una cama hospitalaria para un paciente en situación de abandono social es de 369.623 pesos y considerando que estos permanecen allí, el costo mensual por cada uno asciende a 11’088.678 pesos, es decir, 133’064.136 pesos al año.
Esto indica que los 98 ciudadanos en abandono representan para el Distrito un gasto diario de 36’223.054 pesos y las 57 personas mayores de 60 años, que constituyen el 58 por ciento de los casos, le cuestan a la ciudad aproximadamente 21 millones cada día.
Esto significa que solo este grupo demanda más de 630 millones de pesos al mes y alrededor de 7.600 millones al año, a pesar de que ya cuentan con alta médica y no requieren atención hospitalaria activa.
Protocolo ante un adulto mayor en situación de abandono
La red pública distrital ha implementado una estrategia de prevención del abandono social, desarrollada entre las secretarías de Integración Social y Salud, que combina una campaña de comunicación para visibilizar esta forma de violencia estructural y acciones pedagógicas para fortalecer la capacidad de los equipos técnicos y administrativos en la identificación de riesgos, activación de rutas y abordaje del cuidado con enfoque centrado en la persona.
Centro sociosanitario transitorio
Como lo explican las carteras de Salud y de Integración Social, la capital contará con un nuevo sistema sociosanitario transitorio al finalizar este año, el cual se enfocará en personas mayores de 60 años en situación de abandono social hospitalario.
En una entrevista con EL TIEMPO, el secretario de Integración Social, Roberto Angulo, detalló que “será un servicio que combinará el cuidado proporcionado por Integración Social, los servicios que ofrece la Secretaría de Salud y el sistema de salud general”.
Según Angulo, se trasladarán todas las personas mayores que estén en
abandono y, posteriormente, se examinarán sus redes familiares. “Es necesario identificar si posee familia o no. En caso de que la tenga, se debe establecer cuál es su solvencia económica”, comentó.
La capital dispondrá del nuevo sistema sociosanitario temporal al concluir este año Foto:Secretaría de Integración Social
Asimismo, Bermont indica que durante el proceso de organización del servicio surgió una necesidad inicial de 100 camas para el cuidado social, que incluirá un equipo interdisciplinario para el cuidado integral, acciones tanto individuales como colectivas en salud.
Angulo manifestó que se evaluará la situación de la persona en el sistema de protección social y la existencia de una pensión.
“Cuando encontramos a un anciano desorientado y solo, realizamos un cruce de información para entender su situación real. A veces descubrimos que está pensionado o incluso que posee una propiedad, así que realizamos un perfil completo para comprender por qué terminó en abandono”, aclaró el secretario Angulo.
Integración Social también cuenta con la iniciativa de las ‘Comunidades de Cuidado’ para personas mayores de 60 años. Está destinada a aquellos que se encuentran en situación de abandono sin redes familiares o sociales de apoyo, con el objetivo de asegurar su cuidado y manutención a través de unidades de larga estancia que brindan atención integral.
El secretario explicó que “el centro sociosanitario siempre atenderá casos que necesiten cuidados pre o posoperatorios, o personas que están en tratamiento y no tienen a dónde ir. Después de una operación, normalmente uno regresa a casa y la familia lo cuida; pero si alguien se encuentra en una exclusión extrema y carece de vivienda o apoyo, el centro sociosanitario se encargará de su atención”, indicó.
Está enfocado en personas mayores en situaciones de abandono hospitalario o social, Foto:Secretaría de Integración Social
Luego, diferenciaba este servicio de las comunidades de cuidado. “La comunidad de cuidado es una solución habitacional definitiva. Las personas que asistimos allí residirán con nosotros y, si se encuentran en situación de abandono, es muy probable que también fallezcan con nosotros”.
Afectaciones en la salud mental
En una conversación con EL TIEMPO, Carlos Enrique Garavito, psicólogo y coordinador de la Comisión Nacional de Política Pública del Colegio Colombiano de Psicólogos, aclaró que las situaciones de abandono, especialmente en los adultos mayores, tienen implicaciones que pueden resultar muy intensas en términos de su autoestima, en sus condiciones emocionales y en sus hábitos de vida, en la manera en que perciben sus vínculos y tienen efectos devastadores en la salud.
“Si consideramos esto en términos de cuadro clínico, es muy probable que este tipo de circunstancias puedan desarrollar un cuadro de depresión y provocar condiciones de ansiedad. También pueden desencadenar enfermedades neurológicas, causar y agravar enfermedades que ya existían, así como enfermedades autoinmunes y no transmisibles que tenga la persona”, precisó.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 14 por ciento de los adultos de 70 años o más padecen un trastorno mental y representan el 6,8 por ciento del total de años vividos con
discapacidad para ese grupo de edad.
Garavito afirmó que cuando el anciano percibe que no es útil y que, además, el cuidado provoca desgaste en términos familiares, sociales, económicos, emocionales y fatiga a nivel médico, en muchas ocasiones, “las familias deciden llevar a cabo un abandono silencioso”.
Entre las principales razones se halla la carencia de apoyo familiar. Imagen:Secretaría de Integración Social
“Aunque se encuentre en el hogar, nadie le presta atención, o si vive solo, no recibe visitas. Y si se halla en un entorno hospitalario, se delega toda la responsabilidad del cuidado al hospital o a la clínica, lo que evidentemente ocasiona una disrupción, un problema muy serio en lo que concierne la salud integral del anciano”, manifestó.
El psicólogo advierte que Las primeras señales de alerta surgen cuando un anciano exhibe un deterioro físico que no se alinea con el envejecimiento normal. Falta de higiene, vestimenta sucia, aspecto descuidado o cambios evidentes en su estado general pueden señalar abandono o negligencia.
Por solicitud del centro de salud, los nombres de los ancianos mencionados en este artículo han sido modificados para proteger su identidad.
SARA MALAVER
Escuela de Periodismo MultimediaEL TIEMPO
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