Deportes

cómo operan los grupos que buscan captar a jóvenes atletas

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Expertos en el estudio de grupos coercitivos alertan en MARCA del avance de organizaciones con dinámicas potencialmente sectarias en el ámbito deportivo. Explican -según sus investigaciones y trabajos publicados- cómo actúan y por qué el deporte puede convertirse en un entorno especialmente propicio para la captación. 

La proliferación de este tipo de estructuras en el siglo XXI no es, según las fuentes consultadas, un fenómeno aislado: responde al desgaste de los grandes pilares de la modernidad y a la búsqueda de identidad y propósito en un contexto marcado por la incertidumbre.

“Estamos viviendo el fin de una época, la agonía de la Modernidad”, señala Luis Labarga, periodista e investigador especializado en estas organizaciones y coautor del libro La noche oscura de AA.“En este contexto, muchas personas buscan espiritualidad y respuestas rápidas, y ahí es donde los gurús, determinadas pseudoterapias o movimientos de autoayuda encuentran terreno fértil”, añade.

Luis Labarga, posando ante la cámara.

Luis Labarga, posando ante la cámara.Cedida a MARCA.

Por qué el deporte es terreno sensible

Según estos especialistas, el deporte no escapa a dinámicas presentes en otros ámbitos sociales. La juventud de muchos deportistas, la presión competitiva, la visibilidad mediática y la necesidad constante de refuerzo emocional pueden convertir tanto a atletas como a entrenadores en perfiles especialmente susceptibles.

“Hay presencia de dinámicas de captación en distintos entornos de excelencia, y el deporte no es una excepción”, apunta Labarga. “El discurso de la superación, el liderazgo o el crecimiento personal puede funcionar como un anzuelo muy eficaz”.

El deporte no es ajeno a la crisis de nuestra era; al contrario: es un terreno especialmente frágil

Labarga a MARCA

Casos documentados y presencia en entornos formativos

Diversos informes públicos y resoluciones históricas mencionan organizaciones que —de acuerdo con estas investigaciones— han tratado de tener presencia en entornos culturales o educativos. Entre ellas figura Nueva Acrópolis, una entidad internacional que fue calificada como presunta organización “neofascista” en una resolución del Parlamento Europeo. En España desarrolla actividades de apariencia cultural y educativa.

El investigador Luis Santamaría del Río, fundador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), explica a MARCA que, en su opinión, una de las plataformas utilizadas para aproximarse al ámbito deportivo habría sido la denominada Escuela del Deporte con Corazón, vinculada a iniciativas de educación olímpica. Según Santamaría, “esta estrategia se observó en unas Jornadas Internacionales de Educación Olímpica celebradas en Albacete, dirigidas a jóvenes atletas, donde participaron formadores cercanos a entidades culturales afines a Nueva Acrópolis”.

Luis Santamaría del Río, en una imagen de archivo.

Luis Santamaría del Río, en una imagen de archivo.Cedida a MARCA.

El especialista añade que estos movimientos suelen recurrir a un mismo patrón: “proponer la idea de formar parte de una élite del conocimiento”, lo que los lleva a buscar entornos de excelencia como el deporte o la música. Santamaría subraya que “a menudo las administraciones colaboran con estas entidades sin conocer su trasfondo”, por lo que considera necesaria “una mayor vigilancia institucional” para evitar que programas culturales o educativos puedan convertirse en una vía de aproximación a grupos con dinámicas más cerradas.

A menudo las administraciones colaboran con estas entidades sin conocer su trasfondo

Santamaría a MARCA

Religión, liderazgo y deportistas de élite

En el ámbito deportivo también han existido ejemplos de vínculos con organizaciones religiosas que ofrecen acompañamiento espiritual o apoyo moral. El brasileño Kaká formó parte durante años de la iglesia evangélica Renacer en Cristo, cuyos fundadores fueron condenados en 2009 en Brasil por delitos económicos, y participó además en el movimiento Atletas de Cristo, integrado por jugadores como Jorginho o Zé Roberto. En el pasado, el futbolista Dani Alves ha estado relacionado con comunidades evangélicas como la Iglesia Elim, algo ampliamente documentado.

“Son ejemplos de cómo ciertos movimientos religiosos han buscado tener presencia en el ámbito deportivo a través de la figura del acompañamiento espiritual”, sostiene Labarga.

Adicciones, vulnerabilidad emocional y captación

Otra vía relevante de aproximación, según los expertos consultados, es la vulnerabilidad emocional. Labarga advierte de que algunos grupos se aprovechan del prestigio de iniciativas legítimas —como Alcohólicos Anónimos— para impulsar estructuras paralelas con dinámicas coercitivas, como los denominados 24 Horas de Alcohólicos Anónimos.

La relación entre deporte profesional y adicciones está ampliamente documentada: figuras como Garrincha, George Best, Mágico González, Tony Adams o Adriano han reconocido públicamente problemas relacionados con el alcohol o las drogas.

El escritor y filósofo Manuel Penella Heller, coautor de ‘La noche oscura de AA’, remarca que muchos deportistas quedan fuera del foco mediático: “más allá de los nombres conocidos, hay muchos atletas anónimos que se pierden en el proceso por falta de apoyo real”.

Más allá de los nombres conocidos, hay muchos atletas anónimos que se pierden en el proceso por falta de apoyo real

Manuel Penella Heller a MARCA

Penella también advierte sobre ciertos enfoques de la rehabilitación: “El Modelo Minnesota, muy extendido, a veces se aplica de forma rígida o sin una supervisión profesional adecuada, convirtiendo la terapia en un negocio más que en un apoyo terapéutico real”. Además, alerta del auge de tratamientos sin respaldo científico: “El intrusismo en Psicología es preocupante, y en el ámbito deportivo puede tener consecuencias muy serias”.

El intrusismo en Psicología es preocupante, y en el ámbito deportivo puede tener consecuencias muy serias

Manuel Penella Heller a MARCA

Nuevas formas de aproximación

Según estos especialistas, muchas de estas estructuras ya no operan bajo la apariencia de antiguas religiones ocultas ni funcionan únicamente en templos o círculos herméticos. Hoy se integran en la vida cotidiana mediante escuelas culturales, programas de formación motivacional o supuestas terapias deportivas.

Su objetivo -siempre según las fuentes consultadas- continúa siendo el mismo: atraer, condicionar y aprovechar emocionalmente a las personas más vulnerables. Y el deporte, con su brillo, su presión y sus heridas invisibles, se ha convertido en uno de los escenarios más sensibles.



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