Colombia
tras cuatro décadas de crisis ambiental, arranca la intervención urbanística del Laguito, en la zona turística, por $33 mil millones

Después de más de 40 años de diagnósticos, emergencias sanitarias y promesas incumplidas, el sector de El Laguito, uno de los enclaves turísticos más importantes de la zona turística de Cartagena, inicia su proceso de transformación física.
El gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, dará apertura oficial en las próximas horas a la primera fase del proyecto de intervención urbanísticauna obra que cuenta con una inversión superior a los 33 mil millones de pesos.
La intervención llega en un momento crítico para el cuerpo de agua. Durante décadas, este ecosistema ha sufrido un deterioro progresivo documentado por autoridades ambientales como el Establecimiento Público Ambiental (EPA) y Cardique.
La falta de intercambio de mareas con el mar Caribe —debido al cierre frecuente de la boca del lago por sedimentación— ha provocado episodios recurrentes de anoxia (falta de oxígeno), derivando en mortandad masiva de peces, malos olores y la proliferación de bacterias que han afectado la salud pública y la economía de la zona.
La transformación será integral, es una necesidad que tiene la ciudad y que al solucionarla va a beneficiar a operadores turísticos, vecinos del barrio y otros sectores. Este proyecto era esperado por décadas. No ha sido fácil, pero hoy damos el primer paso para superar una problemática histórica y para iniciar la renovación urbanística de un barrio que le ha aportado muchísimo a Cartagena.
Yamil Arana Padauí, Gobernador de Bolívar.
Una respuesta a la emergencia histórica
El Laguito en Cartagena Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El mandatario departamental enfatizó que su administración decidió enfrentar este “problema histórico” mediante una articulación directa con la Alcaldía Distrital, permitiendo que la Gobernación obras de ejecución de impacto en la capital.
“La transformación será integral, es una necesidad que tiene la ciudad y que al solucionarla va a beneficiar a operadores turísticos, vecinos del barrio y otros sectores. Este proyecto era esperado por décadas. No ha sido fácil, pero hoy damos el primer paso para superar una problemática histórica”, afirmó Arana Padauí.
El proyecto no solo busca embellecer el entorno, sino reactivar una zona deprimida por la crisis ambiental. La recuperación del espacio público se plantea como un motor para potenciar la actividad económica de hoteleros, comerciantes y lancheros que operan en el sector.
Fase I: renovación urbana en nueve meses
El cuerpo de agua ha enfrentado episodios de contaminación y muere por falta de oxigenación. Foto:Asobocala
El macroproyecto está estructurado en dos etapas. La primera, que arranca hoy, se enfoca en la renovación urbanística y de servicios del borde del lago. Según la ficha técnica presentada por la Gobernación, las obras tienen un plazo de ejecución de nueve meses y contemplan:
• Construcción de más de 960 metros de senderos peatonales.
• Adecuación de parques infantiles, zonas recreativas y plazas biosaludables.
• Infraestructura de servicios turísticos: baños, duchas, vestuarios y una zona de espera digna para los usuarios de las rutas marítimas hacia Tierra Bomba.
• Módulos comerciales y bodegas para el ordenamiento de los vendedores locales.
• Canchas deportivas y recuperación de áreas verdes.
La comunidad, que ha participado en mesas de trabajo con la administración, jugó un rol activo en el diseño, exigiendo que cada intervención respete la vocación del sector y contribuya a la revitalización del ecosistema.
Fase II: solución ambiental definitiva
Render para el laguito: así promete entregarlo la Gobernación. Foto:Gobernación de Bolívar
Aunque la renovación urbana marca un hito, la solución de fondo para evitar nuevas mortandades de peces dependen de la Segunda Fase. Esta etapa se centrará en la ingeniería hidráulica necesaria para garantizar el flujo permanente de agua entre el mar y el lago, eliminando la dependencia de bombas axiales temporales.
El Establecimiento Público Ambiental -EPA Cartagena-, a través de la Subdirección Técnica y de Desarrollo Sostenible, ha realizado en varias oportunidades la recolección de cientos de kilogramos de peces muertos, debido a la problemática ambiental en El Laguito, así como gran cantidad de residuos sólidos entre botellas de plástico y de vidrio, llantas y varillas de hierro.
Así mismo, en la zona que bordea El Laguito, han encontrado residuos de poda y tala ilegal.
Por ello, el gobernador Arana aclaró que la contratación de esta segunda fase se realizará una vez que se obtenga la licencia ambiental por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), trámite que actualmente se encuentra en curso y es requisito indispensable para intervenir el cuerpo de agua.
Con el inicio de obras, Cartagena espera cerrar el capítulo de abandono en El Laguito y convertirlo, finalmente, en el referente de turismo sostenible que la ciudad ha demandado por casi medio siglo.
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