Colombia
estas son las víctimas de los más grandes atentados en la ciudad y en el Cauca del 2025

Aunque los disidentes de las Farc, bajo el mando de ‘Iván Mordisco’, han venido sembrando una ola de terror con atentados durante el transcurso del año —entre los más desgarradores, el del 10 de junio con motos y carros bomba en tres barrios de Cali, además de Jamundí y en el norte del Cauca, y el del 21 de agosto con el estallido de cilindros en un camión, a unos pasos de la base aérea Marco Fidel Suárez—no significa que otros grupos armados, como el Eln, no estén al acecho en la capital vallecaucana.
Dos policías fallecieron tras ser atacados con explosivos. Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO
De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, Ataques como el sucedido durante la madrugada de este 16 de diciembre en el barrio Mariano Ramos, en el suroriente caleño, que provocó la muerte de dos policías, es parte del “accionar de grupos armados organizados (GAO), como el Ejército de Liberación Nacional (Eln), y disidencias de las extintas Farc-EP, adscritas al ‘Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas (BOCJA)’, del nuevo ‘Estado Mayor Central (CEM)'”.
este ultimo atentado provocó la muerte de los subintendentes de Policía Jorge Leandro Gómez Ochoa y Robert Stiven Melo Londoño. Fue atribuido al Eln dentro del paro armado con graves impactos en el país.
Atentado a policías en Cali Foto:@juanfotosadn / EL TIEMPO
En el radar también están “la ‘Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB)’ y el ‘Ejército Gaitanista de Colombia (EGC)’ que, además de ser parte del conflicto armado, es un grupo sucesor del paramilitarismo”.
A través de la alerta temprana 012-2025, la Defensoría “se refiere a las redes que enlazan a los GAO (grupos armados organizados) con grupos de criminalidad organizados a nivel local, regional y transnacional, con objetivos económicos, logísticos y políticos. Estas conexiones han evolucionado desde lo descrito en la AT 001-22 para este distrito (Cali), generando impactos en los derechos a la vida, libertad, integridad y seguridad de sus habitantes”.
Ellos eran los subintendentes Jorge Leandro Gómez Ochoa y Robert Stiven Melo Londoño. Foto:archivo particular
La alerta temprana fue emitida el pasado 26 de agosto, cinco días después del ataque de los disidentes de las Farc del frente ‘Jaime Martínez’ a unos metros de la base aérea, cuyos heridos fueron civiles en su totalidad, de los cuales, nueve eran niños y adolescentes, y tres personas más, adultos mayores.
Se indica, además, que lo anterior se entrecruza con las vulnerabilidades y capacidades institucionales y sociales del territorio, que se expresan de distinta forma en lo rural y lo urbano, y permiten advertir un riesgo de nivel alto.
“En este documento de advertencia, se formularon 34 recomendaciones orientadas a la prevención temprana y urgente para la mitigación de los factores generadores de riesgo, protección de la población, fortalecimiento de las capacidades existentes, entre otras”, explican en la Defensoría del Pueblo.
Pero un aspecto que el ente del Ministerio Público no podía dejar de lado es el de la actividad de grupos del crimen organizado y delincuenciales. “La mayoría son grupos locales, aunque otros influyen desde diferentes regiones del Valle del Cauca, como ‘Shottas’, ‘Espartanos’, ‘La Oficina’ y ‘La Inmaculada’ y otros lo hacen desde Quibdó, como ‘Lokos Yam’, ‘los Zeta’ y ‘RPS’. Además, actores del crimen organizado transnacional, como los carteles mexicanos y el ‘Tren de Aragua’, también influyen intermitentemente en el territorio, en la articulación de redes de economías ilícitas”, dice el informe.
Atentado contra la Base Aérea de Cali. Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO
Los atentados que han causado mayores tragedias en Cali, en este 2025: estas son sus víctimas
Fue el 10 de junio, cuando disidentes del frente ‘Jaime Martínez’ detonaron motos bomba en el oriente y en el sur de Cali, dejando a su paso muerte y zozobra en tres barrios: Meléndez, en la comuna 18 del suroccidente caleño, y en Los Mangos y Manuela Beltrán, del distrito de Aguablanca, en el oriente de esta capital. Los atentados se registraron de manera casi simultánea, como sucedió en el vecino departamento del Cauca.
Ese mismo 10 de junio, de acuerdo con la Policía Nacional, murieron cinco civiles y dos policías, en el Valle (tres de ellos, en Cali) y en el Cauca.
Ese martes, el ataque terrorista terminó. en el asesinato de los patrulleros Jair Gonzalo Gurrete Bolaños, en Caloto, y Duván Andrés Ramírez Cárdenas, en Villa Rica, ambos son municipios del norte del Cauca, vecino con el sur de Cali. Ese día, ambas regiones se estremecieron por 24 ataques terroristas que dejaron 151 damnificados, solo en Cali.
Aquel martes también murió Henry Obando o ‘Barbas’, como desde hace más una década le decían con cariño los habitantes del barrio Meléndez de Cali. ‘Barbas’ era cuidador de carros y motos.
Le había aceptado buñuelos y café a un vecino de Meléndez, antes de ponerse a recoger cartones de la vía para cubrir las motos del sol y porque también dependía del reciclaje para sostenerse a sí mismo ya su inseparable perrito negro que por el estallido salió corriendo.
“Yo le había ofrecido el desayuno a ‘Barbas’ y luego él se devolvió a la calle. En ese momento ocurrió la explosión. Me cayeron esquirlas en un brazo y un pie”, contó el ciudadano Juan Pablo Llanos, habitante del barrio Meléndez.
Juan Carlos Rodríguez o ‘Tribilín’, también estaba cerca de ‘Barbas’, pues cuida motocicletas, pero minutos previos a la explosión se fue a comprar un café a la señora de los tintos. “Estoy vivo de milagro. También pude ser yo”, comentó, en ese momento.
Pero los atentados continuaron, sumando una docena en Cali, en este 2025.
Fue el 21 de agosto, cuando un camión bomba explotó a las 3:50 de la tarde, cerca de la base aérea. El saldo, según la Secretaría de Salud del distrito que llevaba la cuenta oficial, fue de seis muertos y más de 70 heridos. Aunque, el alcalde Alejandro Eder señaló que serían siete víctimas mortales.
Entre ellas, estaban Juan Diego Martínez, de 17 años.. Iba con la mamá, identificada como María Elena Echeverry. Ambos se desplazaban en una motocicleta desde el municipio de Candelaria hasta el centro de Cali para comprar elementos de barbería.
“¡Atiendan a mi hijo primero, por favor!”, gritaba en medio de la conmoción y el pánico que desató el atentado de las disidencias de las Farc. Sin embargo, el joven por el que la mujer clamaba terminó siendo una de las personas que perdió la vida en el ataque, a pocos metros la base.
Testigos contaron cómo la madre había tomado la mano de su hijo, pero sin saberlo ya estaba sin vida.
El joven tenía conocimientos de peluquería y barbería, y trabajaba hace tres años en un local de El Poblado Campestre, zona del vecino municipio de Candelaria.
De acuerdo con Jaime Alberto Martínez, padre de Juan Diego, era el único hijo de la pareja. El menor era caleño y quería celebrar en grande sus 18 años de vida. Era el 15 de noviembre.
La madre, de 48 años, también caleña como su hijo, tuvo herida en la rodilla derecha. Fue sometida a una cirugía.
Toda esta familia vive en El Poblado Campestre, pero Juan Diego estudió su bachillerato en Cali. El padre vende repuestos en la capital del Valle y los comercializa en Candelaria.
“Mis más sentidas condolencias familia, por el sensible fallecimiento de mi primo Juan Diego Martínez, quien fue víctima del atentado ocurrido frente a la base aérea de Cali y pedimos la recuperación de su mamá; pedimos oración por cada una de las personas que vivieron está tragedia”, dijo una familiar, en aquella trágica época.
El atentado del 21 de agosto también le arrebató la vida al taxista Jhon Éder Parra. Una sobrina lo había llamado a las 2:45 de la tarde de ese jueves para que él le prestara el servicio de una carrera.
EL TIEMPO habló con un allegado y con Johnny Rangel, de La Mancha Amarilla, quienes informaron que el vallecaucano tenía 59 años y vivía detrás de la base aérea. Había acordado con su sobrina en recogerla, tomando la misma vía del camión bomba.
Jhon Éder estaba justamente transitando a unos metros de la base, en la carrera 8 con calle 52, donde ocurrió el estallido.
La casa del taxista está ubicada en el barrio San Marino, donde vivía con un hermano, pues su hijo y su pareja se encuentran radicados en España. Jhon Éder había salido de día a trabajar. Solía hacerlo en turnos de noche, porque sentía que era mejor sin congestión vial.
Otras personas que murieron fueron Cristian Leandro Riascos y Jhon Alexánder Zúñiga. Ambos tenían 24 años.
Evalúan exoneraciones de impuestos para damnificados de atentados en Cali
La Alcaldía de Cali y el Concejo del distrito informaron que 209 predios afectados por los atentados terroristas del 10 de junio y del 21 de agosto en esta capital podrían ser exonerados del pago de impuesto.
De los 209 predios, 24 están en el barrio Manuela Beltrán; ocho más, en Los Mangos, y cinco, en Meléndez. Además de 172 inmuebles en los barrios Villacolombia y La Base. De ese total, 61 son locales comerciales.
La iniciativa surgió para que la Administración distrital ofreciera la exoneración tributaria.
“Para acceder a los beneficios de exenciones tributarias de los impuestos predial e industria y comercio, los afectados deben ser personas naturales o jurídicas. También deben presentar la solicitud de dichas exenciones ante la Administración que hará la valoración respectiva. Es importante tener claro que los beneficios son para quienes se vieron afectados en los hechos registrados el 10 de junio y el 21 de agosto de este 2025”, precisó el concejal ponente Carlos Andrés Arias.
En la actualidad, esta propuesta está siendo evaluada dentro de las sesiones extraordinarias que el alcalde de Cali, Alejandro Eder, convocó en el cabildo.
CAROLINA BOHÓRQUEZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Cali
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Dos explosiones en Cali en esta madrugada Foto:







