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Al menos una vez a la semana, denuncian a los habitantes del barrio Villa del Prado, camiones cargados con todo tipo de desechos llegan al sector para dejar basura junto a los contenedores. En cuestión de segundos, zonas que estaban limpias en la carrera 58 —una vía residencial, poco transitada—, así como en la carrera 62 y la calle 170, terminan cubiertas de pilas de llantas, muebles rotos, escombros e incluso residuos orgánicos en tratamiento.
Basuras en Bogotá Foto:Paula Rodríguez. EL TIEMPO
Aunque el mal manejo de basuras es un problema extendido en Bogotá —para septiembre la ciudad registró más de 600 puntos críticos—los vecinos aseguran que estos tramos viales (sobre todo en la carrera 58 entre la calle 170 y la 175, una vía de unos 500 metros) se han convertido en un basurero a cielo abierto. No obstante las jornadas de limpieza, cada semana reaparecen varios focos de acumulación de residuos.
Así lo relata el presidente de la junta de acción comunal de Villa del Prado, Carlos Alberto Arango, quien asegura que la comunidad ha elevado múltiples solicitudes sin obtener respuesta. “La Uaesp ha hecho caso omiso de los requerimientos de la comunidad. A inicios de año se presentó un requerimiento con 300 firmas medidas pidiendo para parar esta situación; eso lo recibió incluso el alcalde de Suba y, pese a ello, la Uaesp no respondió”, afirma.
Basuras en Bogotá Foto:PAULA RODRÍGUEZ. EL TIEMPO
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No es una situación nueva, los habitantes aseguran que se ha registrado desde hace más de dos años. Una de las líderes de la zona, Liliana Quiroga, señala que la situación ha empeorado. Agrega que es tanto el volumen de desechos que a veces los camiones de basura no pueden recoger todo lo que está en los contenedores y se van dejando algunos aún llenos. Piden más limpieza en los contenedores y dice: “Se han entrado roedores a las casas”.
Arango, por su parte, también denuncia falta de articulación institucional. “Vemos un desinterés por parte de las entidades distritales. He hablado con varios presidentes de junta de Suba, y todos se quejan de tema de los escombros”, señala.
EL TIEMPO hizo el ejercicio de reportar en redes sociales a la Uaesp un reguero de escombros en el sector. Aunque los residuos fueron recogidos a las horas, la situación se repitió la semana siguiente.
Para los residentes, el problema no se soluciona solo con recoger la basura. Insista en que se requieren medidas de prevención, tanto desde la educación ciudadana como desde la vigilancia y el control a los vehículos que llegan en la noche.
¿Qué responde el Distrito sobre el tema?
Si bien la Uaesp ha adelantado algunas jornadas de recolección en la ciudad —como ocurrió a inicios de meses en el barrio Restrepo, donde tres establecimientos fueron sancionados con multas de entre $ 759.900 y $ 1’518.400 por incumplir las normas de disposición de residuos—, la comunidad afirma que estas acciones no se han hecho en el barrio a pese a los reiterados llamados para que el foco se ponga en estas calles.
Muebles viejos y residuos voluminosos suelen invadir el espacio público Foto:PAULA RODRÍGUEZ. EL TIEMPO
En septiembre el alcalde mayor de Bogotá reconoció que las acciones no han sido efectivas “para poder cambiar la tendencia” del reguero de basuras en varias zonas de la ciudad. Por ello, anunció una estrategia con tres frentes. En el componente operativo, dijo que se iba a fortalecer el sistema de ecopuntos, que son megacontenedores portátiles que reciben materiales reciclables o de difícil manejo de forma gratuita y que se mueven por diferentes puntos.
En materia de sanciones, el Distrito señaló que fortalecería los comparandos contra quienes arrojan residuos de gran tamaño en el espacio público. Y en el frente pedagógico, junto con las secretarías de Cultura, Desarrollo Económico y Hábitat, dijo que se iban a adelantar acciones para mejorar la información a ciudadanos y comercios.
Arango agrega que, aunque la Policía (de los CAI de San José de Baviera y Villa del Prado) ha atendido algunas de las quejas, su capacidad de reacción es limitada porque son pocas para las situaciones que deben cubrir. “Yo mismo tuve problemas porque tengo fotos y grabaciones de un camión que estaba depositando desechos orgánicos de una venta de fruver en un contenedor. Cuando lo enfrenté, me amenazó”, relata.
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