Colombia
este año aumentaron en un 8,6 por ciento los reportes por incidentes con disparos

Una bala que es disparada al aire puede alcanzar una altura de entre 800 y 1.000 metros. Cuando llega al punto más alto empieza a descender y logra una velocidad de hasta 120 kilómetros por horaen promedio. Un impacto a esa velocidad puede ser fatal, casi tan peligroso como si se hubiera hecho a quemarropa.
Datos de la Secretaría de Seguridad de Bogotácon corte a octubre, indican que la Línea de Emergencias 123 recibió 14.539 reportes de incidentes por disparos, registrándose un aumento del 8,69 por ciento con respecto al mismo periodo de 2024, es decir, 1.162 casos más.
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No obstante, esto no significa que en la capital se hayan registrado todos esos casos de disparos. Las autoridades explican que una llamada es clasificada por los operadores de la línea como disparos cuando hay sospecha por parte de los ciudadanos, al haber escuchado el accionar de un arma de fuego, pero estos casos siempre están sujetos a una verificación de los policías que atienden las alertas.
El top cinco de las localidades con más reportes son Kennedy (1.746), Engativá (1.508), Ciudad Bolívar (1.465), Suba (1.465) y Rafael Uribe Uribe (1.094). Contrario a ese indicador, en las localidades donde menos casos hay son Sumapaz (0), La Candelaria (35), Antonio Nariño (230) y Teusaquillo (251).
Mujer disparando en conjunto en Mazurén, Suba. Foto:Captura de vídeo
“Aunque no tenga la misma energía que al salir del arma, sigue siendo un cuerpo sólido metálico que impacta a gran velocidad. Puede penetrar la piel con seguridad y también puede fracturar huesos o penetrar órganos. Existen casos registrados de impactos letales solo por la caída del proyecto”, explicó Nayan Vivas, ingeniero mecatrónico, quien trabajó en Indumil.
Era 2 de diciembre; Apenas comenzaban las festividades de fin de año, pero ya se escuchaban las primeras detonaciones de artefactos pirotécnicos. En medio del impacto de uno que otro volador, en la calle 195 con carrera 20en la localidad de Usaquén, sonó una ráfaga muy diferente a las de la pólvora. Era ONU arma de fuego de largo alcancese supo horas más tarde.
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De acuerdo con el reporte de la Policia Metropolitanaese día fueron capturadas dos personas por el delito de tráfico, fabricación o puerta de armas de fuego. En su poder se les encontró un fusil, municiones y hasta una misteriosa máscara que no supieron explicar por qué cargaban. Las balas que dispararon en dirección al cielo, al parecer, no hirieron a ningún ciudadano, pero no hay duda de que hayan caído en algún punto de la ciudad.
“El peligro no es solo para quien dispara, sino para una zona completamente indeterminada alrededor. Es muy difícil predecir dónde va a caer el proyecto. No existe una zona segura porque influyen muchos factores: el viento y el ángulo de disparo pueden hacer que la bala vaya en un sentido; el tipo de arma y el tipo de munición le pueden dar más velocidad. Todo eso vuelve completamente impredecible el lugar de impacto“, agregó Vivas, quien reafirma que lo único seguro es que un proyecto que se dispara al aire vuelve a caer y lo hará con una velocidad letal.
Este es el fusil incautado a dos personas en Usaquén. Foto:mebog
Este 2025 estuvo marcado por casos similares al de Usaquén. Otro hecho que resultó polémico fue cuando una mujer identificada como Paola Navia, el 13 de julio, disparó en varias ocasiones desde un balcón en un conjunto de Mazurén (Suba)al norte de Bogotá. En su momento, el arma parecía ser una pistola real; Sin embargo, un abogado apoderado de la implicada indicó que se trataba de un arma de fogueo. A pesar de que la mujer fue identificada y las autoridades llegaron al sitio, ella no fue capturada y el arma no fue incautada porque no se halló.
Sobre este caso, Juan José Castroabogado penalista consultado por EL TIEMPOindicó que, si bien debe ser objeto de una investigación formal, la mujer pudo haber respondido por dos delitos: porte ilegal de armas, y el otro corresponde al artículo 356A del Código Penalque sanciona el accionar de armas de fuego con permiso de porte y tenencia cuando no existe una situación de defensa personal. No obstante, al tratarse, presuntamente, de un arma traumática, no configuraría tal delito.
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El 15 de septiembre, la Secretaría de Seguridad de Bogotá dio a conocer la captura de un hombre quien, en medio de un velorio en el barrio Molinos, en la localidad de Rafael Uribe Uribedesenfundó un arma de fuego e hizo múltiples disparos al aire. A pesar de que intentó huir, las autoridades lograron detenerlo por el delito de porte de armas y el arma quedó en poder de la justicia.
Para el 6 de octubre pasado también hubo otro hecho similar. Esta vez, en la localidad de Santa Féen el barrio San Bernardo, un hombre fue detenido por estar alterando el orden y la seguridad, luego de accionar un arma de fuego en plena vía pública y, además, amenazar a los testigos del hecho con detonar una granada que portaba.
Hombre capturado por disparo en pleno centro de Bogotá, además tenía una abuela. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
Apenas un mes más tarde, el 4 de noviembre, un hombre en Engativá atacó a otro con un arma de fuego, en medio de lo que sería una riña. Y 20 días después, en el sector de Colinamás exactamente sobre la avenida boyaca con calle 130un hombre que no superaba los 35 años de edad quedó grabado cuando disparó en un ángulo de unos 45 grados, mientras entraba a la portería de un conjunto residencial. En ambos casos, los hombres, a pesar de que quedaron captados en cámaras, no fueron detenidos y sus armas tampoco fueron incautadas.
Desde la Policía reportaron que a la fecha este año han incautado 1.694 armas de fuegoaunque no todas corresponden a casos de personas que disparan al aire. Además, se han registrado 1.688 capturas por el delito de tráfico, fabricación, porte o tenencia de armas de fuego.
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De acuerdo con Nayan Vivas, el accionar un arma de fuego indiscriminadamente, que de por sí ya es bastante peligroso, aumenta la gravedad cuando el disparo se hace con cierta inclinación y más en zonas residenciales.
“Incluso cuando el disparo se hace a 90 grados, es casi imposible que el proyectil caiga en el mismo punto desde donde se disparó. A grandes alturas siempre hay corrientes de aire que desvían el proyectil y hacen que su caída sea parabólica. Ahora, si el disparo tiene una inclinación desde el inicio, esa trayectoria parabólica es aún más marcada y el proyecto puede caer muy lejos del punto de disparo”, enfatizó el experto.
Para las autoridades y el Distrito, esta situación radica en dos aspectos: uno tiene que ver con la intolerancia en Bogotá, que ha desatado situaciones violentas que terminan en homicidios y, por otra parte, está la puerta de armas.
César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá. Foto:Secretaría de Seguridad
César Restreposecretario de Seguridad, señaló, en entrevista con EL TIEMPOque existe un tráfico de armasmuniciones y explosivos “descontrolado en el país”, lo que impide que el trabajo de la Policía de, por ejemplo, sacar de las calles tenga impacto positivo armas, pues aunque la incautación aumenta, estos elementos siguen circulando.
Según el artículo 365 del Código Penal, el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. incurrir en prisión de nueve a doce años. No obstante, esta eventual condena puede ser menor cuando no existe gravedad, no haya sido empleada o incluso cuando su poseedor no tenga antecedentes.
MIGUEL CASTELLANOS
EN X: @LOQUEOLVIDO
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