Colombia
Las claves de la decisión de la ANLA sobre la Troncal de los Andes

La Resolución 003736 del 29 de diciembre de 2025 marca un punto clave en la historia ambiental de la Troncal de los Andes, un proyecto vial que desde 2018 ha estado atravesado por decisiones administrativas, medidas judiciales, ajustes técnicos y un amplio escrutinio institucional y ciudadano. Con este acto administrativo, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) resuelta de fondo la solicitud de modificación de la licencia ambiental otorgada originalmente para la construcción del corredor vial en el municipio de Chía, Cundinamarca.
La decisión no implica la expedición de una nueva licencia ni la ampliación del proyecto. Se trata de la evaluación y aprobación de un ajuste puntual del trazado, solicitado por el concesionario y exigido previamente por la propia ANLA, cuyo objetivo central es evitar la intervención directa de un cuerpo de agua localizado en el predio Las Veguitas.
La Troncal de los Andes cuenta con licencia ambiental desde noviembre de 2018. Sin embargo, en los años siguientes, la autoridad ambiental impuso medidas adicionales, suspendió parcialmente los efectos del permiso por orden judicial y, posteriormente, levantó de manera condicionada esas restricciones.
En 2023, como resultado del seguimiento ambiental al proyecto, la ANLA ordenó tramitar una modificación de la licencia para garantizar que el trazado no afectará el cuerpo de agua identificado dentro del área licenciada.
Puentes vehiculares en la Troncal de Los Andes Foto:cortesia
Ese obligatorio dio origen al trámite que culminó en diciembre de 2025, luego de un procedimiento que incluyó visitas técnicas al área del proyecto, requerimientos de información adicional, conceptos de otras autoridades, reconocimiento de terceros intervinientes y la realización de una Audiencia Pública Ambiental.
La modificación: mover la vía sin ampliar el proyecto
El ajuste aprobado se concentra en un tramo de aproximadamente 1,34 kilómetros, ubicado entre las abscisas K0+710 y K2+055, en jurisdicción del municipio de Chía. La modificación consiste en el desplazamiento del alineamiento vial hacia el sur, dentro del área ya licenciada, sin alterar los límites generales del proyecto definidos en la resolución de 2018.
De acuerdo con la ANLA, el nuevo diseño cumple con el objetivo central de la modificación: no intervenir el cuerpo de agua ubicado en el predio Las Veguitas, ubicado entre las abscisas K1+200 y K1+586. La autoridad concluyó que el cambio en el trazado responde a las condiciones ambientales del territorio y se ajusta a los requerimientos establecidos en decisiones anteriores.
El proyecto mantiene su configuración general como doble calzada, con dos carriles por sentido, bermas laterales y separador central, así como la conexión con los tramos ya construidos y con la Autopista Norte.
Puentes sobre el río Bogotá
Uno de los aspectos más sensibles del análisis fue la relocalización de los dos puentes vehiculares sobre el río Bogotá. La modificación contempla estructuras metálicas gemelas, de 102 metros de longitud cada una, diseñadas sin pilas intermedias dentro del cauce.
La ANLA resaltó que este diseño permite mantener la dinámica hidráulica del río y reducir los riesgos de excavación. Además, los estribos se ubican por fuera de los jarillones existentes construidos por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, lo que minimiza la afectación de las obras de control de inundaciones.
La cimentación profunda, mediante pilotos de gran longitud, responde a las condiciones de suelos blandos y saturados de la zona, un factor determinante dentro del concepto técnico que sustentó la decisión.
El box culvert sobre el canal Proleche, la única obra nueva
La autoridad ambiental precisó que, frente a la licencia ambiental original, la única actividad nueva asociada a la modificación es la construcción de un box culvert doble sobre el canal Proleche. Esta estructura permitirá el cruce de la vía sin interrumpir el flujo del canal y está diseñada con dos celdas hidráulicas y cimentación profunda.
El análisis técnico incluyó la evaluación del manejo del agua durante la construcción, que contempla un desvío temporal del canal mediante diques y una tubería provisional para garantizar la continuidad del flujo. El diseño hidráulico considera un período de retorno de 50 años y medidas específicas para evitar asentamientos diferenciales y afectaciones aguas arriba y aguas abajo.
Por tratarse de una intervención directa sobre un canal existente, este componente concentró buena parte de las exigencias ambientales y de seguimiento establecidos por la ANLA.
Participación ciudadana y control institucional
Más de 600 personas asistieron a la audiencia pública de la ANLA en la Universidad de La Sabana. Foto:archivo particular
El trámite de modificación estuvo acompañado por un proceso de participación y control institucional. Durante la actuación administrativa fueron reconocidos como terceras entidades intervinientes como la Gobernación de Cundinamarca, la Agencia Nacional de Infraestructura y la Cámara Colombiana de la Infraestructura, así como ciudadanos y organizaciones interesadas.
La Audiencia Pública Ambiental fue solicitada por la ciudadanía, inicialmente suspendida mientras se resolvían observaciones de la Secretaría de Transparencia de la Presidencia y se aclaraban los alcances de decisiones judiciales, y finalmente realizada una vez la ANLA demostró reunida toda la información necesaria para adoptar una decisión de fondo.
Una modificación condicionada, no una flexibilización.
En su decisión final, la ANLA dejó claro que la modificación de la licencia no implica una flexibilización automática de las obligaciones ambientales.
El nuevo trazado, los puentes y el box culvert quedan sujetos a las medidas de manejo, prevención, mitigación y seguimiento ya establecidas, así como a aquellas adicionales que se deriven de la modificación aprobada.
La resolución concluye que el proyecto, tal como fue ajustado, es ambientalmente viable siempre que se ejecute bajo los parámetros definidos y con un control estricto por parte de la autoridad ambiental.
En ese sentido, la decisión reafirma una línea constante en el expediente. Es decir, la Troncal de los Andes solo puede avanzar en la medida en que se adapte a las restricciones ambientales del territorio y las condiciones impuestas por la licencia.
Celebran licencia ambiental de la Troncal de Los Andes y piden acelerar el proyecto
La Alcaldía de Chía reaccionó de manera positiva a la expedición de la licencia ambiental para la Troncal de Los Andes, una decisión que, según el gobierno local, representa una oportunidad clave para el desarrollo del municipio y de toda la región.
El alcalde Leonardo Donoso. calificó la licencia como “un anhelo, un sueño y una esperanza” para el crecimiento económico de los habitantes de Chía, y destacó su importancia como una solución largamente esperada en materia de movilidad regional.
El mandatario local agradeció el respaldo ciudadano durante el proceso, en especial la participación de la comunidad en las audiencias, y solicitó a las entidades competentes avanzar con mayor rapidez en las siguientes etapas del proyecto. “Hoy le pedimos a las entidades acelerar el proceso para que la región tenga un proyecto y una solución a la movilidad”, afirmó.
Finalmente, Donoso reiteró el compromiso de la administración municipal de seguir impulsando la iniciativa. “Seguiremos luchando por este sueño que durante varios años hemos venido trabajando”, concluyó.
Por su parte, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, Se destacó que la viabilidad ambiental otorgada a la Troncal de Los Andes resulta trascendental para avanzar en la proyección de la infraestructura vial en la Sabana Centro. Según explicó, se trata de una obra largamente esperada que permitiría retomar un corredor estratégico, con la construcción de una variante que conectar la vía concesionada departamental Devisab con la Autopista Norte, lo que ayudaría a descongestionar la avenida Pradilla, en el municipio de Chía, ya fortalecer la infraestructura de transporte de la Sabana Centro y Occidente.
El mandatario departamental agregó que, de manera paralela, la Gobernación se encuentra en la etapa final de estructuración de los estudios y diseños de una doble calzada que iría desde el costado sur de la variante de Cota hasta su integración con la Troncal de Los Andes. Esta interconexión, precisamente, tendría una longitud aproximada de ocho kilómetros y permitiría mejorar de forma sustancial la capacidad y continuidad del corredor vial.
Asimismo, señaló que a esta doble calzada entre Cota y Chía, a la altura de la variante de Cota, se proyecta la extensión de la avenida Suba–Cota, cuyos diseños en el tramo correspondiente a Cundinamarca ya se encuentran desarrollados a nivel de detalle.
Para el gobernador, interconectar la concesión Devisab con la avenida Suba–Cota en doble calzada y llevarla hasta la Autopista Norte, con conexión a la altura de la Troncal de Los Andes, permitiría consolidar un circuito vital para la integración Bogotá–Región, al tiempo que dinamizaría el turismo, la inversión y la generación de empleo.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
Escríbanos a carmal@eltiempo.com







