Colombia
Fin de año, un período de alto riesgo para que aumenten las violencias contra la mujer

Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo pueden convertirse en un período de riesgo para el aumento de las violencias contra las mujeres, en un contexto que ya muestra cifras en ascenso. Entre enero y noviembre de 2025, Bogotá registró 214.990 atenciones en servicios que abordan violencias contra las mujeres, 5.700 más que en el mismo periodo de 2024, cuando se contabilizaron 209.289, lo que representa un incremento del 3 %, según la Secretaría Distrital de la Mujer de Bogotá.
Para la entidad, este comportamiento refuerza la necesidad de mantener la alerta durante el cierre del año, cuando se presentan cambios sociales, familiares y económicos que inciden directamente en la intensificación de las violencias. Los encuentros entre familias nucleares y extensas suelen darse en entornos donde se normalizan conductas machistas y patriarcales, lo que deriva, por un lado, en una sobrecarga de los trabajos de cuidado —como la limpieza, la preparación de alimentos y la organización de reuniones— que recaen principalmente sobre las mujeres.
Por otro lado, estos escenarios pueden propiciar la minimización o el silenciamiento de actos de violencia psicológica, física y sexual, al priorizar la continuidad de las celebraciones por encima de la seguridad y la integridad de las mujeres víctimas. La idea de “no dañar la fiesta” o de preservar una aparente armonía familiar contribuye a que muchas agresiones no sean denunciadas ni atendidas de manera oportuna.
En las Casas de Justicia las mujeres pueden denunciar y tener todo el apoyo, sin ningún costo. Foto:Secretaría de Seguridad
A estas dinámicas se suma el aumento en el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, características de las festividades de fin de año. Este consumo puede intensificar comportamientos agresivos y desinhibidos, creando escenarios de riesgo para la aparición de conflictos y tensiones. Las consecuencias se traducen en daños físicos, emocionales y patrimoniales que afectan especialmente a las mujeres, ya sean como víctimas directas o al verso involucradas en intentos de mediación o protección dentro del entorno familiar.
La presión económica propia de la temporada es otro factor que incide en este panorama. Los gastos excesivos o no planeados, sumados a la presión social por cumplir expectativas de felicidad, éxito y celebración, generan tensiones adicionales en los hogares. Según la Secretaría Distrital de la Mujer, estas condiciones pueden propiciar la violencia machista, especialmente en contextos donde existen relaciones desiguales de poder.
Frente a este escenario, la entidad informó que durante las fiestas de fin de año se mantendrá la atención habitual en más de 80 puntos de la ciudad, con el fin de garantizar el acceso a orientación sociojurídica, acompañamiento psicosocial y la activación de la Ruta Única de Atención para mujeres víctimas de violencias y en riesgo de feminicidio.
La red de atención incluye las Casas de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres (CIOM), las Manzanas del Cuidado, la Casa de Todas, las Casas de Justicia, los hospitales, las Unidades de Reacción Inmediata (URI), los Centros de Atención de la Fiscalía (CAF) y la Línea Púrpura Distrital, permitiendo que las mujeres cuenten con acompañamiento institucional incluso durante el cierre del año.
Una de las patrullas púrpuras que viajarán por las localidades de la ciudad. Foto:Secretaría de Seguridad.
Para la Secretaría Distrital de la Mujer, las celebraciones no pueden convertirse en un escenario que normalice la violencia. Reconocer los riesgos, romper el silencio y activar las rutas de atención disponibles puede marcar la diferencia entre la protección o la revictimización de las mujeres en una de las épocas más sensibles del año.
Carol Malaver
Subeditora sección Bogotá – El Tiempo
Escríbanos a: carmal@eltiempo.com







