Colombia
combates entre el Ejército y disidencias del Frente 36 en Añorí dejaron como saldo un guerrillero muerto

El Nordeste antioqueño sigue siendo un territorio disputado por grupos armados ilegales, lo que ha obligado a la fuerza pública a redoblar esfuerzos por mantener la seguridad en esta subregión.
En medio de esta situación, este miércoles 7 de enero se registró un combate entre el Ejército Nacional e integrantes del Frente 36 de las disidencias de las Farc en el municipio de Añorí.
La Séptima División del Ejército informó que tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra) N.° 7 sostuvieron combates con presuntos integrantes del grupo armado organizado residual Estructura 36, en zona rural de este municipio.
Ejército en zonas rurales de Antioquia Foto:Séptima División del Ejército
“Nuestras tropas en el sector reportan la muerte en desarrollo de operaciones militares de un integrante de este grupo terrorista. Las acciones ofensivas contra este grupo armado continúan en desarrollo”, informó el Ejército en horas de la noche.
Esta situación representa una continuación de las vistas dinámicas durante 2025.
De acuerdo con la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), durante 2025 se registraron 101 hechos de confrontación armada.
Enfrentamiento armado en Antioquia Foto:Séptima División del Ejército
“La mayoría corresponde a ataques contra la Fuerza Pública (43 casos), lo que demuestra una ofensiva sostenida de los Grupos Armados Organizados (GAO) contra las instituciones del Estado”, indicó la entidad.
Le siguen 41 combates o enfrentamientos, que reflejan una disputa activa por el control territorial y por las economías ilegales.
Finalmente, se documentaron 17 ataques contra la población civil que, aunque menos frecuentes, “representan las afectaciones humanitarias más graves por su impacto directo sobre la vida y la seguridad de las comunidades”.
Situación del Nordeste
Anorí, Antioquia Foto:Alcaldía de Añorí
ONG han coincidido en que en esta subregión la minería —legal e ilegal—, los cultivos ilícitos, la presencia sostenida de estructuras armadas “y la histórica debilidad institucional han configurado un escenario de riesgo exacerbado para las comunidades”.
Esto ha hecho que múltiples actores armados como ‘Clan del Golfo’, disidencias, Eln y grupos de crimen organizado hagan presencia en el territorio y se disputan rentas, impongan normas paralelas y ejerzan control sobre la movilidad, la economía local y la vida comunitaria.







