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Colombia

“Impactante arresto en Madrid: Peruana operaba un quirófano ilegal de cirugías estéticas”

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Peruana es detenida en España por realizar cirugías estéticas en un quirófano clandestino en Madrid
Una mujer peruana, una boliviana y dos colombianas enfrentan cargos por varios delitos, que abarcan intrusismo laboral, fraude, delitos contra la salud pública y contra los consumidores.

Una colaboración entre la Policía Nacional de España y la Dirección General de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid ha revelado una red de prácticas quirúrgicas ilegales realizadas en un quirófano clandestino situado en el distrito madrileño de Carabanchel.

Las autoridades detuvieron a cuatro mujeres, entre las cuales se encuentra una peruana, acusada de realizar intervenciones de cirugía estética sin las licencias médicas pertinentes y sin cumplir con las mínimas condiciones de higiene.

Las víctimas, en su mayoría de origen latino, se sometieron a procedimientos como liposucciones, aumentos de senos y ligaduras de trompas, pagando cantidades que oscilaban entre 1.200 y 4.000 euros.

La operación tuvo lugar el pasado 6 de febrero, tras recibir numerosas denuncias sobre el funcionamiento de la clínica ilegal. La investigación mostró que las detenciones sucedieron en un local de la calle, cuyo trastienda daba acceso a un departamento donde se llevaban a cabo las cirugías, fuera de la legalidad y sin los requisitos mínimos para salvaguardar la salud de los pacientes.

Entre las detenidas se encontraban dos colombianas, una boliviana y la compatriota, quienes operaban como profesionales sin tener la debida formación, lo que complica su situación legal.

La identidad de la peruana, cuyo nombre se mantiene confidencial por razones legales, se describe como alguien con aparente conocimiento en procedimientos médicos, aunque sin contar con estudios formales para realizar intervenciones quirúrgicas.

Las detenidas ofrecían a las
Las detenidas ofrecían a las pacientes afectadas la restitución de su dinero si no las denunciaban ante las autoridades.

Los agentes descubrieron que ella, junto con las otras detenidas, participaba en actividades de intrusismo laboral, un delito grave en estas circunstancias. La investigación indicó que la clínica era visitada por aproximadamente 20 personas diariamente, quienes confiaban en la oferta de cirugías a bajo precio, sin conocer el riesgo que ello implicaba.

El quirófano improvisado se localizaba en un hogar equipado con material médico sin la debida autorización y, en muchas ocasiones, medicamentos caducados. También se descubrió que los fármacos y productos sanitarios estaban almacenados de forma inadecuada.

Además, en un congelador se hallaron viales de medicamentos mezclados con productos de uso cotidiano, lo que genera serias inquietudes sobre las condiciones de almacenamiento y uso de estos elementos. Finalmente, los policías encontraron una agenda con anotaciones, registros de las intervenciones realizadas y varios informes preoperatorios.

De acuerdo con las autoridades, la clínica no solo carecía de las licencias necesarias para llevar a cabo cirugías, sino que también utilizaba métodos inadecuados para la esterilización de materiales quirúrgicos, como gasas reutilizadas y equipos sin el mantenimiento necesario.

Estas prácticas pusieron en peligro la salud y la vida de las mujeres que acudían a este quirófano clandestino en busca de soluciones rápidas y económicas para sus inquietudes estéticas.

Las indagaciones también mostraron que las detenidas empleaban redes sociales para promocionar sus servicios. Publicaban sus tratamientos a través de plataformas populares, alcanzando a un público susceptible que depositaba confianza en las ofertas que parecían asequibles.

Las quejas que motivaron a la Policía a comenzar la investigación se fundamentaron en que una de sus pacientes requería atención médica urgente tras una intervención fallida, además de notificaciones de la Consejería de Sanidad.

Uno de los instantes más dramáticos de la operación fue el descubrimiento de dos mujeres afectadas, una de las cuales fue hospitalizada debido a complicaciones originadas por una liposucción realizada en la clínica ilegal.

A pesar de las complicaciones y las evidentes irregularidades en las intervenciones, las detenidas proponían a las víctimas la restitución del dinero a cambio de que no denunciara los hechos ni la clínica, creando una red de silencio que impedía que el caso se denunciara a tiempo.

Los detenidos están siendo investigados por diversos delitos, entre ellos intrusismo laboral, fraude, delitos contra la salud pública y contra los consumidores. Aparte de las cuatro mujeres arrestadas, hay otras dos personas acusadas, una desempeñándose como anestesista y otra como enfermera, que también formaban parte de la operación ilegal.




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