Colombia
“Ritmos a Puro Volumen: El Peligro de la Pérdida Auditiva en la Juventud Española”
La actividad musical a la que acudimos de forma habitual, bailar en discotecas hasta el cierre, o pasar el día con auriculares, puede tener repercusiones a largo plazo en nuestra audición. Esta es la afirmación de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
Estos nuevos métodos de diversión que son especialmente populares entre los jóvenes hacen que muchos se encuentren en riesgo de perder audición. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona es considerada con pérdida auditiva “cuando no puede escuchar tan bien como alguien con una audición normal, es decir, cuya capacidad auditiva en ambos oídos es igual o superior a 20 dB”.
Se estima que para el año 2050, cerca de 2.500 millones de personas padecerán algún grado de pérdida auditiva, y 700 millones necesitarán rehabilitación. La SEORL-CCC resalta que las principales causas de estos problemas en adultos son la exposición prolongada a ruidos fuertes, la falta de hábitos saludables y el uso excesivo de medicamentos ototóxicos.
Además, los datos indican que un tercio de la población mundial y el 75% de los habitantes en áreas metropolitanas sufren algún nivel de sordera o pérdida auditiva provocada por la exposición a sonidos de alta intensidad.
La OMS determina que el nivel de ruido aceptado para la salud es de 65 dB, equivalente al sonido de una aspiradora, y que el límite para proteger la salud auditiva es de 80 dB. La exposición a niveles superiores a 85 dB, durante periodos prolongados, puede perjudicar nuestra audición. Por ejemplo, el ruido del tráfico puede variar entre 80-85 decibelios, mientras que el sonido de una sierra eléctrica o unos auriculares alcanzan los 95 dB (con riesgo de daño si la exposición supera 2 horas).
Asistir a una discoteca, los petardos o cualquier tipo de pirotecnia alcanza 110 decibelios (con riesgo de daño inmediato); mientras que un concierto de rock o el ruido de un taladro generan 120 decibelios (con riesgo de lesión auditiva si se está expuesto durante más de 7 minutos).
Cuidar nuestra audición es crucial para mantener una buena calidad de vida. Existen diversas medidas sencillas que podemos adoptar para proteger nuestros oídos a lo largo del tiempo, comenzando por disminuir la exposición a ruidos elevados, como los eventos musicales, utilizando protectores auditivos cuando sea necesario.
Es igualmente importante evitar la introducción de objetos extraños en el conducto auditivo para prevenir lesiones o infecciones. Mantener un volumen adecuado al escuchar música o ver televisión es fundamental para no sobrecargar nuestros oídos.
Además de evitar ruidos excesivos, realizar chequeos auditivos periódicos con un profesional de la salud auditiva es ventajoso, ya que permite detectar problemas a tiempo y recibir el tratamiento adecuado. Desde la SEORL-CCC destacan la importancia de que las personas con pérdida auditiva consulten a un especialista otorrinolaringólogo para ser evaluadas y recibir la solución más adecuada para cada caso.
*Con información de Europa Press
