Colombia
Ante el bajo nivel del río Magdalena, activan plan de mitigación para asegurar el abastecimiento de agua potable en el sur del Atlántico

el descenso acelerado en los niveles del rio magdalena Durante los primeros días de la temporada seca subió nuevamente las alertas en los municipios del sur del Atlántico, una región históricamente vulnerable a las variaciones estacionales del caudal.
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En Suan, uno de los puntos clave para la movilidad y la captación de agua en la zona, la disminución del nivel del río comenzó a hacerse evidente desde principios de enerocuando el afluente reveló islotes de arena que emergen anualmente como señal inequívoca del inicio de la sequía. Este fenómeno, que se ha convertido en un indicador natural para las comunidades ribereñas, no solo afecta el transporte fluvialsino que también condiciona la captación para los acueductos municipales, que dependen directamente del Magdalena para abastecerse.
Campo de la Cruz es uno de los municipios afectados por este fenómeno natural. Foto:ARCHIVO EL TIEMPO
El descenso de los niveles durante esta época del año no es nuevo, pero sí presenta características particulares en 2026: llegó de manera anticipada y con efectos tempranos sobre la movilidad, el transporte de carga y el abastecimiento de agua. Habitantes de Suan y poblaciones vecinas del Magdalena han reportado que, ante la reducción del caudal, el transporte por río se vuelve más lento y riesgoso, obligando a muchos usuarios a completar trayectos por tierra, encareciendo costos y dificultando la provisión de alimentos y productos esenciales.
Medidas para garantizar el suministro
Fue en este contexto que la empresa Aguas del Sur del Atlántico (AQsur)responsable del suministro en Campo de la Cruz y el corregimiento de Bohórquez, activó un plan de mitigación para garantizar la continuidad del servicio de agua potable. La medida incluye acciones operativas inmediatas para optimizar el sistema de captación, reforzar la vigilancia del caudal y adoptar mecanismos complementarios de suministro. Según la empresa, estas acciones se desarrollan en articulación estrecha con la Alcaldía de Campo de la Cruz y la Gobernación del Atlánticocon el fin de coordinar respuestas rápidas ante cualquier afectación que pueda comprometer el suministro durante los próximos días o semanas.
Imágenes del dragado en la zona de captación. Foto:cortesia
Entre las primeras medidas implementadas por AQsur está el dragado en la zona de captación, ejecutado con maquinaria amarilla para retirar sedimentos acumulados y mejorar el acceso al recurso hídrico. Esta labor resulta fundamental en temporadas de sequía, cuando el caudal del Magdalena baja lo suficiente como para dificultar la operación de las bombas y exponer los sistemas de captación a interrupciones súbitas. De acuerdo con la gerencia Costa Norte de AQsur, este trabajo es permanente y forma parte de un esquema de vigilancia activa del comportamiento del río. “Activamos todas las medidas necesarias para proteger el abastecimiento de agua de nuestras comunidades. Trabajamos de manera permanente para optimizar la captación en el río Magdalena”, explicó la empresa.
Además de las maniobras técnicas en el punto de captación, la empresa también habilitó un refuerzo mediante carrotanques para garantizar el abastecimiento cuando los niveles del río o las condiciones del dragado dificultan la entrada suficiente de agua cruda. La estrategia, utilizada en temporadas críticas, permite apoyar sectores específicos del municipio y asegurar que el servicio no sufra cortes prolongados. “Nuestra prioridad es garantizar el servicio y acompañar a la comunidad durante este período”señaló la gerencia, subrayando que estas decisiones se toman anticipadamente para evitar que la población enfrente escenarios de desabastecimiento.
La histórica temporada de sequía
La situación actual guarda similitudes con episodios vividos en años anterioresen los que la disminución del nivel del Magdalena llegó a comprometer la estabilidad de varios bocatomas en el cono sur del Atlántico. Informes técnicos de temporadas anteriores mostrados descensos de entre 50 centímetros y más de un metro en lapsos de pocos díasefectos de cultivos, puntos de captación y movilidad fluvial.
En años anteriores, se han reportado descensos de entre 50 centímetros y un metro. Foto:archivo particular
En algunos casos, como ocurrió en Campo de la Cruz en 2024 y 2025, fue necesario abrir canales artificiales para conducir el agua hacia la bocatoma y mantener en funcionamiento el sistema de acueducto local. Este tipo de antecedentes permite dimensionar la importancia de las preventivas adoptadas en 2026, especialmente ante una temporada seca que, según los informes comunitarios y ambientales, podría prolongarse.
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Con la temporada seca aún en curso y la expectativa de un trimestre de altas temperaturas, las autoridades departamentales mantienen un monitoreo continuo del comportamiento del río. La articulación entre AQsur, los gobiernos municipales y la Gobernación del Atlántico busca anticiparse a escenarios de mayor estrés hídrico, reforzar los puntos críticos y garantizar que las comunidades no enfrenten cortes inesperados. La experiencia de años anteriores ha demostrado que la anticipación y los trabajos de campo, especialmente los dragados, pueden marcar la diferencia entre un servicio estable y una emergencia prolongada.
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