[ad_1]
En el departamento de Sucre, cerca de 40 mil niñas y niños comenzó el calendario académico con el Programa de Alimentación Escolar (PAE) activo desde el primer día de clases, una circunstancia que sigue siendo excepcional en el contexto nacional y que impacta de manera directa a estudiantes de zonas rurales y de comunidades con mayores índices de vulnerabilidad.
LEA TAMBIÉN

El inicio oportuno del programa marca un factor clave en el regreso a las aulas, al garantizar que la jornada escolar arranque con condiciones básicas de bienestar para los estudiantesespecialmente en sectores donde la alimentación escolar representa un complemento fundamental para la seguridad alimentaria de los hogares.
El reto ahora es sostener la continuidad y la calidad del programa. Foto:cortesia
Desde la administración departamental se explicó que estos resultados obedecen a procesos de planificación anticipada, gestion eficiente de recursos y coordinacion institucionallo que permitió cumplir sin contratiempos los tiempos contractuales, logísticos y operativos del programa antes del inicio del calendario escolar.
La gobernadora de Sucre, lucía garciaseñaló que la apuesta por iniciar clases con el PAE en funcionamiento responde a una visión integral de la educación, entendida no solo como acceso al aula, sino como la garantía de condiciones dignas para el aprendizaje.
“Garantizar educación con dignidad comienza por asegurar que nuestros niños y niñas tengan su alimentación. Este es un logro que muchos mandatarios buscamos.y en Sucre fue posible porque existe un equipo comprometido que trabaja para dar resultados”, expresó la mandataria departamental.
El alcance del programa adquiere una dimensión mayor en el componente rural, donde buena parte de los beneficiarios residen en zonas apartadas y con limitadas alternativas de acceso a servicios básicos. Para estos estudiantes, la alimentación escolar cumple un doble rol: fortalece la permanencia en el sistema educativo y contribuye a reducir las brechas al interior de las comunidades.
La modalidad especial indígena
Uno de los elementos diferenciales del PAE en Sucre es su modalidad especial indígenaque beneficia a más de 10.000 niños y niñas pertenecientes a comunidades indígenas del departamento. En este modelo, la alimentación escolar se desarrolla bajo criterios de pertinencia cultural, incorporando alimentos propios del entorno y respetando tradiciones y prácticas ancestrales.
Cerca de 40 mil niñas y niños se ven beneficiados del PAE en Sucre. Foto:cortesia
Desde el Gobierno departamental se ha resaltado que esta modalidad no solo responde a necesidades nutricionales, sino que también promueve el reconocimiento de la identidad cultural y fortalece los procesos comunitarios. La inclusión de productos propios de la dieta tradicional permite una mayor apropiación del programa por parte de los estudiantes y sus familias, al tiempo que refuerza el respeto por los saberes territoriales.
Por otra parte, la operación del programa también involucra de manera directa a pequeños productores agrícolas, emprendedores locales y asociaciones comunitariasquienes se encargan del suministro de insumos y alimentos. Esta dinámica fortalece los circuitos económicos locales y fomenta procesos productivos en el propio departamento.
Según las cifras oficiales, más de 630 familiasen su mayoría mujeres y jóvenes del departamento, se benefician de manera directa a través de los puestos de trabajo asociados a la operación del PAE. Esto convierte al programa en una fuente de ingresos para cientos de hogares, además de consolidarlo como una estrategia de apoyo a la economía local.
Desde la administración departamental se sostiene que el PAE es hoy una herramienta central para promover la permanencia educativaya que reduce factores de deserción vinculados a la inseguridad alimentaria ya las condiciones sociales de las familias. A la vez, se considera un componente clave de las políticas públicas orientadas a mejorar los indicadores de bienestar infantil.
Este modelo de gestión ha sido destacado por la Gobernación. Foto:Archivo/EL TIEMPO
El inicio oportuno del programa fue posible gracias a un proceso de articulación entre dependencias del Gobierno departamental, operadores y actores territoriales, lo que permitió asegurar que la contratación, la logística de distribución y la operación diaria estuvieran listas antes del primer día de clases. Este modelo de gestión ha sido destacado por la Gobernación como un ejemplo de eficiencia en la ejecución de recursos públicos.
Con este arranque, Sucre se ubica dentro del grupo reducido de entidades territoriales del país que logran iniciar el calendario académico con el Programa de Alimentación Escolar completamente operativouna meta que durante años ha representado un desafío para numerosos departamentos y municipios.
LEA TAMBIÉN

Desde el Gobierno departamental se ha insistido en que el reto ahora es sostener la continuidad y la calidad del programa a lo largo del año escolar, manteniendo los estándares de cobertura, pertinencia nutricional y eficiencia administrativa, especialmente en zonas rurales y comunidades étnicas.
También te podría interesar:
Incendios forestales avanzan sin control en el sur de Chile. Foto:
[ad_2]
