Economia
“El Tercer Cambio: La Impactante Trayectoria de los Ministros de Minas y Energía y su Efecto en el Sector”

El ámbito de energía y extracción de recursos minerales está iniciando su tercer ministro en el presente gobierno tras la salida de Irene Vélez, a causa de la supuesta exitosa irregular del país de un hijo suyo menor de edad, y ahora la de Andrés Camacho, después de la crisis interna en el Gobierno que se hizo evidente en el consejo de ministros que fue transmitido hace algunas semanas.
El nuevo ministro de Minas y Energía es Edwin Palma, quien se encontraba actuando como interventor para la electrificadora Air-e en la costa Caribe y además formaba parte de la junta directiva de Ecopetrol.
Dado que es un sector donde la administración aspira a promover el reemplazo de algunas de sus actividades, los datos que genera el Dane sobre producción permiten observar qué ha sucedido con las actividades relacionadas y si hay sectores que están equilibrando lo que se está dejando de avanzar.
Mientras desde el tercer trimestre del 2022 hasta el cuarto trimestre del 2024 la producción económica aumenta 2 por ciento (un crecimiento débil para más de dos años según las series desestacionalizadas del Dane), las actividades económicas vinculadas a minerales han disminuido en un 5,8 por ciento.
Si los minerales no hubieran caído, sino simplemente hubieran mantenido su nivel de producción, el producto interno bruto (PIB) habría crecido 0,3 puntos porcentuales más.
Los minerales restan, en ese periodo, 11 por ciento al crecimiento. No obstante, aunque hay una clara intención del Gobierno de desincentivar esas actividades, no son el principal obstáculo del crecimiento en estos 9 trimestres. El principal obstáculo es la industria manufacturera que resta un 33 por ciento al crecimiento del PIB, prácticamente lo mismo que le añadió el agro a la producción total.
En otras palabras, desde el último trimestre del 2022 hasta la actualidad, en la producción total de Colombia, la industria ha sido superada por la producción primaria del agro, que se ha convertido en la tercera parte del crecimiento económico total.
El declive de la producción en minerales
Respecto a las actividades específicas vinculadas con el sector de minerales, absolutamente todas han mostrado un retroceso en el periodo de análisis. La mayor disminución se observa en carbón, con un descenso de 19,3 por ciento, y además, ese subsector explica el 60,4 por ciento de la caída del conjunto del sector.
En petróleo y gas, la reducción de la actividad es del 1 por ciento, pero debido al peso que tienen esas actividades, contribuye con el 11,6 por ciento de la caída total de los minerales.
No obstante, es muy notable la disminución de la extracción de minerales metalíferos, con un 10,6 por ciento de reducción, que además explica el 17,9 por ciento de toda la merma en minerales en general.
El desempeño en electricidad y gas
En lo relativo a la generación, transmisión, distribución y comercialización de electricidad, esa cadena incrementó su producción en un 7,2 por ciento y aportó un 6,1 por ciento del crecimiento del PIB total.
Por otro lado, la producción y distribución de gas por tuberías ha disminuido un 3,9 por ciento y resta un 0,7 por ciento al crecimiento del PIB en el periodo analizado.
Las actividades eléctricas han crecido en los últimos dos años. En la imagen, Hidroituango. Foto:Efe
Qué sectores equilibran las caídas de los minerales
¿Cuál podría ser ese sector que sustituye lo que disminuye? En estos más de dos años, la producción de los sectores que han decrecido ha sido compensada principalmente por Administración pública y defensa, planes de seguridad social de afiliación obligatoria, Educación, Actividades de atención de la salud humana y de servicios sociales.
Este sector que incluye la actividad del Gobierno explica el 85 por ciento del limitado avance de 2 por ciento del PIB en ese periodo.
En paralelo, hay una contribución del 40,9 por ciento a ese crecimiento total por parte del sector que agrupa Actividades artísticas, de entretenimiento y recreación y otras actividades de servicios; Actividades de los hogares individuales en calidad de empleadores; actividades no diferenciadas de los hogares individuales como productores de bienes y servicios para uso propio.







