Colombia
inhabilidades, conflictos de intereses, adendas y prórrogas

Tensiones, desacuerdos y una decena de adendas marcaron los más de 2 años que dificultaron abierta la licitación para el proyecto de la línea 2 del metro de Bogotá.la cual fue declarada desierta este 20 de enero, tras no recibirse ninguna oferta.
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En total fueron cuatro grupos de empresas interesadas en la construcción de esta megaobra subterránea por un valor de 34,9 billones de pesos.
El proceso se había estructurado con las reglas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)banca multilateral que ha apoyado decenas de proyectos de infraestructura en Colombia, entre ellos la línea 1 del metro. Eso era una garantía para muchos.
Inicialmente, se esperaba que en septiembre de 2023 se abriera la licitación para la segunda línea y la adjudicación fuera en marzo de 2024. Sin embargo, durante el proceso se presentaron hechos que fueron prolongándolo hasta llegar a principios de 2026.
Anuncio de la licitación para la adjudicación de la línea 2 del metro. Foto:Mauricio Moreno / El tiempo @mauriciomorenofoto
La línea 2 del metro de Bogotá, que en sus 15,5 km de longitud pasa por Suba y Engativá, comenzó a gestarse durante la alcaldía de Claudia López.
Esa administración logró que el gobierno del presidente Iván Duque considerara el proyecto como estratégico y tuviera Conpes y convenio de cofinanciación.en el cual la Nación participa con el 70 por ciento y el Distrito con el 30.
Meses después, en medio de las tensiones con el gobierno de Gustavo Petro porque la línea 1 no era subterránea, la Empresa Metro de Bogotá logró el aval de la Nación para empezar las negociaciones de créditos con la banca multilateral.
Se firmó la cofinanciación de la segunda línea del Metro Foto:Alcaldía de Bogotá
Ya en noviembre de 2023, finalizando su mandato, López pudo abrir la licitación internacional.
Pero ahí no pararon los alargues del proceso, que tuvo 10 adendas, varias de ellas promovidas por el consorcio Apca 4, donde participan empresas Sacyr, CAF y Acciona. La mayoría prolongaron la licitación con nuevas prórrogas.
Tal vez el tema más grabado en este proceso fue la discusión sobre la supuesta inhabilidad de la multinacional china CHEC con la firma Mota Engil, de Portugal. Ambas estaban en grupos diferentes.
Recorrido de la Alcaldía de Bogotá con CHEC por las obras del metro Foto:Alcaldía de Bogotá
Este conflicto significó alargar cerca de seis meses el proceso. En octubre de 2024, el BID dirimió el conflicto, recomendando la deshabilitación de las Apcas 1 y 2, es decir, los grupos donde estaban CHEC y Mota Engil.
Esa decisión fue motivada en que la multinacional china es accionista del constructor portugués. La EMB aceptó el concepto y declaró la inhabilidad de los dos proponentes.
“Ese conflicto de interés que fue señalado y aceptado por la banca multilateral, llevó a que el proceso pasara de tener cuatro posibles proponentes a dos. Todo se hace según las reglas del BID, no según las reglas de la ley 80, por lo cual, en las decisiones que se toman, se ha tenido en cuenta la posición de la banca multilateral y se requiere la no objeción de esta”, detalló el alcalde Carlos Fernando Galán.
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Con ello solo quedaron en el concurso los consorcios en los que participantes Sacyr y CCECC (China Civil Engineering Construction Corporation), que está a cargo del Regiotram de Occidente.
Ya con solo dos grupos de empresas en la puja por la segunda línea, llegó el 2025 y con el nuevo año se presentó cuatro adendas en total: mayo, agosto, octubre y diciembre. Todas alargaron los tiempos.
Precisamente, la última se originó luego de que la Apca 3 informó que no va a participar y la Apca 4 pidió 151 días adicionales (5 meses más). Ante esto, la Empresa Metro decidió no dar más prórrogas y fijó el 20 de enero como fecha de cierre de la licitación.
Pruebas del metro en el patio taller Foto:Empresa Metro de Bogotá
Esa era la fecha definitiva en la que el grupo de Sacyr debía llegar con una oferta técnica y económica para la línea 2 del metro. No obstante, la constructora presentó una carta en la que informó la determinación de Acciona Concesiones de no participar y dijo que con ello las condiciones de su participación en la licitación “se han visto afectada”.
Además señaló que, como no se dieron la extensión del plazo ni la “reconfiguración del cronograma de la licitación”, informó la “imposibilidad de seguir adelante” con la presentación de la oferta de una Apca reconfigurada”.
Ante la falta de propuestas en la última fecha establecida, la EMB procedió a declarar desierta la licitación el 20 de enero ya anunciar la apertura de un nuevo proceso para el próximo febrero.
Rueda de prensa del alcalde Carlos F. Galán y el gerente de la EMB, Leonidas Narváez Foto:Alcaldía de Bogotá
“Esto no significa que la línea 2 del metro no continúa, la línea 2 del metro continúa. Vamos a abrir licitación pública internacional en febrero“, dijo Galán en rueda de prensa.
El experto y docente de la Universidad Javeriana, Darío Hidalgo, considera que “el proceso tuvo todas las garantías para los participantes que quedaron elegibles, múltiples prórrogas y respuestas y cambios en los pliegos”.
Agregó que es “desafortunado que no existían propuestas”, pero que es positivo que la alcaldía desea reiniciar en febrero. “Ojalá sea una convocatoria amplia y se lleve a feliz término con un contrato firmado en 2027. El proyecto de la línea 2 es fundamental para la mejora en el acceso desde Suba y Engativá al centro expandido”, afirmó.
Línea 2 del Metro de Bogotá Foto:Metro
Por su parte, el también experto Fredy Reyes, profesor jubilado de la ingeniería civil en la Universidad Javeriana y consultor internacional, dijo que en el caso de la licitación de la línea 2 “un proponente se retiró y el otro quedó debilitado por cambios internos/pérdida de socio, así que no radicaron oferta dentro del plazo”.
A eso, añadió, se le le suman causas típicas en megaproyectos metro-ferroviarios, como riesgos y “bancabilidad”, procesos largos y ruido reputacional, entorno macro y financiero y la desconfianza macro en el gobierno actual, pueden influir.
Diego Sánchez, vicerrector de la Escuela Colombiana de Ingeniería y exdirector del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), señala que el hecho de que no existiera una fase de retroalimentación y diálogo con los grupos interesados durante la licitación de la segunda línea, fue determinante para que esta se declarara desierta.
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“Una diferencia enorme entre las licitaciones de las líneas 1 y 2 es la apertura a una fase de retroalimentación mediante reuniones 1:1 y grupales con los precalificados, en las cuales se pudo dialogar con los potenciales oferentes y escuchar sus inquietudes sobre los documentos, facilitando a los estructuradores hacer los ajustes de manera acertada con claridad y transparencia. La banca multilateral en el proceso de la línea 2 decidió eliminar esa fase de reuniones con los precalificados”, explicó Sánchez.
Para el experto, uno de los grandes retos para darle forma a este tipo de proyectos es “lograr un cierre financiero en un valor global, calcular los riesgos previsibles y convocar una estructura plural con compañías constructoras, fabricantes de material rodante, de sistemas ferroviarios, operadores y financieros, que deben asumir responsabilidades de manera solidaria”.
Por lo tanto, considera que se debe “consentir” a las empresas interesadas, que además son muy escasas para un proyecto de tal envergadura. Considera que no existen más de 4 o 5 grupos posibles en el mundo.
Llegada al Puerto de Cartagena de uno de los trenes para el Metro de Bogotá Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Tal como lo informó el alcalde Galán, se espera que el próximo mes se abra licitación pública internacionalrespaldada por la banca multilateral, los créditos ya adquiridos y el convenio de cofinanciación firmado con la Nación.
“Tenemos un proceso mucho más maduro hoy, en comparación a como estaba hace unos años, cuando se abrió. Hay más información, claridad y elementos que permiten que posibles interesados participen en el proceso”, destacó el mandatario.
De hecho, Galán aseguró que se espera la participación de varios proponentes de distintos países en esta nueva etapa.
Pruebas del metro de Bogotá. Foto:Alcaldía de Bogotá
En esa misma línea se pronunció el gerente de la EMB, Leonidas Narváez, quien en entrevista con EL TIEMPO dijo que entre más competencia haya, la propuesta que se seleccione va a ser mejor. “Cuando hay competencia, hay una puja y una exigencia para que la oferta mejor, tanto en calidad como en precio, saque el mayor puntaje. y eso es mucho mejor que cuando no hay competencia”.
GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZ
Editora de Bogotá
En X: @guirei24
NICOLÁS DÍAZ MALPICA
Redacción Bogotá







