Colombia
‘Es vital garantizar la protección contra inundaciones en los pueblos a orillas del Canal del Dique’, señala el Gobrenador de Bolívar, Yamil Arana

El megaproyecto de infraestructura ambiental más importante de Colombia, la Restauración de los Ecosistemas Degradados del Canal del Diqueha entrado en una fase de cuidados intensivos.
Lo que debía ser la salvaguarda de 115 kilómetros de ecosistemas y el escudo protector contra inundaciones para tres departamentos, hoy se tambalea tras un decreto del Ministerio de Hacienda que ha sido calificado como un golpe de gracia financiero para la región Caribe.
La Contraloría General de la República emitió una alerta de carácter urgente denunciando que el El Gobierno Nacional realizó un recorte unilateral de $637.000 millones de la vigencia futura de 2025 para este proyecto. Esta cifra no es menor: representa el 83,61% del valor total contractual pactado para este año, una decisión que, según el órgano de control, se tomó sin concertación alguna con los concesionarios y podría derivar en un millonario perjuicio patrimonial.
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“La falta de recursos pone en riesgo a nuestras poblaciones ribereñas. Es vital garantizar la protección contra inundaciones en los pueblos a orillas del Canal del Dique. Además, varios puertos y plataformas logísticas con millas de empleados deberán cerrar por los sedimentos y basuras que el país arroja al río Magdalena”.
YAMIL ARANAGobernador de Bolívar
“Cartagena y el Dique están en riesgo”: Yamil Arana
Canal del Dique Foto:Sacyr
La respuesta política no se hizo esperar. El gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, reaccionó con dureza a través de sus canales oficiales, asegurando que el El Gobierno Central está “jugando con el futuro de la región”. Para el mandatario, el recorte no es solo un asunto de cifras contables, sino una amenaza directa a la vida y la economía.
“La falta de recursos pone en riesgo a nuestras poblaciones ribereñas. Es vital garantizar la protección contra inundaciones en los pueblos a orillas del Canal del Dique. Además, varios puertos y plataformas logísticas con millas de empleados deberán cerrar por los sedimentos y basuras que el país arroja al río Magdalena”, sentenció Arana.
El gobernador fue enfático: “Cartagena y el Dique están en riesgo”. El megaproyecto tiene como objetivo evitar que se repitan tragedias como las inundaciones de 2010 y, al mismo tiempo, salvar la Bahía de Cartagena de la sedimentación que amenaza con dejar fuera de juego la actividad portuaria de la ciudad.
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El laberinto jurídico y el riesgo de daño fiscal.
Canal del Dique, dragados Foto:Sacyr
La Contraloría advierte que la decisión de Hacienda habría desconocido el Decreto 1472 del 29 de diciembre de 2025, expedido por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) solo dos días antes del recorte presupuestal. Esta contradicción administrativa abre la puerta a una terminación anticipada del contrato ya una catarata de demandas contra el Estado.
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¿Cuáles son las consecuencias fiscales inmediatas?
Intereses moratorios: De mantener el incumplimiento, la Nación deberá asumir intereses remuneratorios y moratorios no previstos.
Detrimento patrimonial: La interrupción de obras que ya hayan recibido inversión previa podría significar la pérdida de recursos públicos ejecutados.
Incumplimiento contractual: La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), según la Gobernación de Bolívar, tenía la opción de concertar el ajuste con el concesionario, pero optó por la vía del decreto unilateral.
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Un ecosistema en vilo
Panorámica del Canal del Dique desde el cono sur del departamento del Atlántico. Foto:Gobernación
Más allá de los balances financieros, el Canal del Dique es un pulmón vital para Sucre, Atlántico y Bolívar. El megaproyecto contempla dos esclusas y compuertas diseñadas para controlar el caudal y evitar que el agua dulce y los sedimentos destruyan los arrecifes de coral. en el Parque Nacional Natural Los Corales del Rosario y de San Bernardo.
Sin los recursos de 2025, la maquinaria se detiene y la protección contra inundaciones queda en el papel.
El Caribe colombiano queda, una vez más, a merced de la naturaleza y de las decisiones tomadas en los escritorios fríos de Bogotá, mientras el sedimento del río Magdalena sigue avanzando, amenazando con sepultar el puerto y la seguridad de millas de familias.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
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