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si vas a ver una sola de película James Bond, que sea esta

Netflix acaba de sumar a su catálogo todas las películas de la franquicia James Bond, una saga que nació en 1962 y que, contra todo pronóstico, nunca se detuvo. Pasaron décadas, cambiaron los contextos, los actores y las formas de contar historias, pero el agente 007 siempre encontró la manera de seguir vigente.
Dentro de ese recorrido enorme, hay una película que se destaca por sobre todas y que, de cierta manera, podríamos etiquetar como “la mejor”: Goldfinger. El ícono de 1964 que definió completamente la imagen de Bond que tenemos en la actualidad.
Es la tercera vez que Sean Connery se pone el traje de James Bond y el momento exacto en el que la saga termina de encontrar su identidad. Acá aparecen, ordenados y claros, todos los elementos que después se volverían marca registrada: grandes villanos, planes descomunales, gadgets, autos increíbles y una elegancia que atraviesa toda la historia.
¿De qué trata Goldfinger, la tercer película de la saga James Bond?
La historia pone a Bond frente a Auric Goldfinger, un millonario obsesionado con el oro que planea un golpe tan ambicioso como peligroso: atacar Fort Knox para alterar la economía mundial. No hay discursos grandilocuentes ni excusas ideológicas, solo ambición pura. A partir de ahí, la película combina espionaje, tensión y espectáculo, con Bond intentando frenar un plan que parece imposible.
Si nunca viste James Bond, Goldfinger es el mejor punto de partida. Y si ya conocés la saga, es una de esas películas que se disfrutan aún más cuando se vuelve a ella.
La película de James Bond que marcó piezas fundamentales
En Goldfinger aparecen además algunos de los íconos más reconocibles del universo 007: el debut del Aston Martin DB5, los inventos de Q, el uso del láser como amenaza y una galería de personajes que quedaron grabados en la memoria del cine. Incluso su canción principal, interpretada por Shirley Bassey, ayuda a construir ese clima elegante y potente que define a la saga.
goldfinger 1964
United Artists
El concepto de las chicas Bond, figuras fundamentales dentro de la saga, también se instauró con esta cinta. Jill Masterson y Pussy Galore marcaron la saga para siempre. Este modelo de personajes femeninos, entre glamour y peligro, se volvería central en todas las películas que vinieron después.
Por eso, Goldfinger es mucho más que una película clásica disponible en Netflix. Es la historia que terminó de convertir a James Bond en un mito, la que explica por qué, más de sesenta años después, seguimos hablando del 007. Ideal para descubrir la saga o para volver al origen de todo lo que hizo de el agente un fenómeno mundial.







