Fue la gran noche de Niccolo Pisilli en el Olímpico. El canterano de la Roma, que parecía no contar demasiado para Gian Piero Gasperini, firmó doblete para derrotar al Stuttgart y colocar a ‘La Loba’ en sexta posición, dependiendo de sí mismos para ser equipo de los octavos de final. Francesco Totti, presente en la grada del feudo romano dos años después, asistía al triunfo romano.