Entretenimiento
Los Cuatro Fantásticos tienen una nueva Fundación Futuro

Hay ideas que no mueren, solo esperan el momento adecuado para
volver con más fuerza. Y si hablamos de Los Cuatro
Fantásticos, eso del “mañana” siempre ha sido casi una
obsesión. Marvel acaba de anunciar una nueva versión de la
Fundación Futuro y, ojo, porque no es un simple reciclaje
nostálgico: es una declaración de intenciones bastante más
ambiciosa de lo que parece.
La chispa que lo enciende todo llega tras un encuentro nada
agradable con la Invencible
Woman, una versión oscura y alternativa de Sue Storm.
Una experiencia que deja tocados a Reed, Sue, Johnny y Ben, pero
también extrañamente motivados. De esas sacudidas que te hacen
replantearte todo y decir: vale, toca hacerlo mejor.
Un
regreso a casa con más preguntas que respuestas
Después de ese choque frontal con lo que Sue Storm podría llegar a ser en
un universo alternativo, Los Cuatro Fantásticos regresan a casa con
la cabeza llena de ideas… y dudas. No hablamos solo de salvar el
mundo una vez más, sino de decidir cómo quieren hacerlo. Y créeme,
no todos están de acuerdo.
La nueva etapa se desarrolla en Fantastic Four
#11, escrita por Ryan North y
dibujada por Patrick Boutin, y funciona como
epílogo del arco de la Invencible Woman. Pero también como prólogo
de algo más grande. Mucho más. Aquí es donde empieza a gestarse
esta nueva Fundación Futuro, heredera directa de la mítica idea que
Jonathan
Hickman convirtió en leyenda.
La Fundación Futuro original llevaba la ciencia al límite,
reuniendo a jóvenes genios para resolver problemas globales y
empujar a la humanidad hacia adelante. Era optimista, atrevida y, a
ratos, daba vértigo. Esta nueva versión mantiene ese espíritu… pero
cambia el enfoque. Y ahí está la gracia.
Marvel
Comics

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Cuando el
futuro no se ve igual para todos
Uno de los puntos más interesantes de esta historia es que Los
Cuatro Fantásticos no tienen una visión unificada del futuro. Reed
piensa en ecuaciones y posibilidades infinitas, Sue mira el impacto
humano, Johnny va más por impulsos y Ben… bueno, Ben quiere que
nadie vuelva a pagar el precio que él ha pagado tantas veces.
Ese desacuerdo no es un obstáculo narrativo, es el motor de la
trama. ¿Cómo construyes algo tan grande como la Fundación Futuro si
ni siquiera puedes ponerte de acuerdo en el destino final? La
respuesta no es inmediata, y eso se agradece. Aquí no hay
soluciones mágicas ni discursos grandilocuentes sin
consecuencias.
Mientras tanto, como si no tuvieran suficiente con sus dilemas
internos, la tecnología de Doom empieza a filtrarse por el mundo. Y
no, no cae en manos responsables precisamente. Criminales de medio
pelo con juguetes que no entienden y que pueden arrasar barrios
enteros. Un cóctel perfecto para el desastre.
Villanos
clásicos, amenazas nuevas y caos bien medido
Por si todo esto fuera poco, Fantastic Four #11 recupera tramas
olvidadas y villanos que aportan ese punto de locura tan marca de
la casa. Vuelve una antigua conspiración de A.I.M., de esas que
llevan años fermentando en segundo plano, y reaparece una amenaza
que es imposible tomarse del todo en serio… hasta que empieza a
destrozarlo todo.
Sí, hablamos del regreso del inigualable Crimeasaurus Rex. Un
nombre que suena a chiste, pero que en manos de Ryan North se
convierte en una bomba de relojería narrativa. Porque en Los Cuatro
Fantásticos siempre ha habido espacio para lo absurdo, lo pulp y lo
inesperado, y aquí se nota que el equipo creativo se lo está
pasando en grande.
North ha explicado que esta es la primera gran historia de largo
recorrido de su etapa, y se nota. Frente a los números más
autocontenidos, aquí hay sensación de evento, de punto de
inflexión. Todo desemboca en un nuevo statu quo para Sue Storm, que
sale especialmente reforzada y con un papel clave en lo que está
por venir.
Y sí, Sue no es solo “la invisible”. Es el eje emocional y moral
de esta nueva Fundación Futuro. Después de enfrentarse a su versión
más oscura, queda claro que tiene mucho que decir sobre cómo no
repetir errores.
Un extra de lujo que
huele a clásico
Como guinda del pastel, Fantastic Four #11 incluye una historia
extra firmada por Stan Sakai. Sí, el creador de Usagi Yojimbo. Aquí
nos regala un enfrentamiento muy especial entre Los Cuatro
Fantásticos y el Hombre Topo, uno de esos villanos que parecen
sencillos, pero esconden más capas de las que aparentan.
Es un añadido que no se siente accesorio. Al contrario, funciona
como un recordatorio de por qué esta serie ha sobrevivido a todas
las modas. Aventuras directas, personajes icónicos y ese sabor a
cómic de toda la vida que entra solo.
En el apartado visual, el número viene bien cargado. Portada
principal de Humberto Ramos, siempre reconocible, y variantes de
Ben Su en foil, Simone Bianchi, Andrea Sorrentino y Rickie Yagawa.
Vamos, de esas que hacen que te lo pienses dos veces antes de
elegir cuál llevarte.
La Fundación
Futuro como reflejo del presente
Más allá de villanos, portadas y guiños, lo interesante de esta
nueva Fundación Futuro es lo que representa ahora. Ya no es solo un
grupo de niños superdotados jugando a cambiar el mundo. Es una
reflexión sobre cómo usamos el conocimiento, quién decide el rumbo
y qué pasa cuando el poder tecnológico se descontrola.
Los Cuatro Fantásticos siempre han sido una familia antes que un
supergrupo. Y esta etapa lo deja claro. No todo va de punches
cósmicos y gadgets imposibles. Va de sentarse, discutir,
equivocarse y volver a intentarlo. Algo muy humano, incluso cuando
hablamos de ciencia ficción a gran escala.
Marvel parece apostar fuerte por esta idea de futuro imperfecto,
lleno de contradicciones. Y honestamente, le sienta de lujo a la
serie. No intenta reinventar la rueda, pero sí ajustar el volante
para que el viaje sea distinto.
Ahora la pregunta te la lanzo a ti: ¿te convence esta nueva
Fundación Futuro o eres más de la versión clásica de Hickman?
Cuéntanos qué esperas de Los Cuatro Fantásticos y no te olvides de seguirnos en Google
News, que el futuro del cómic se disfruta mucho más comentándolo
juntos.







