Entretenimiento
Ryan Reynolds prioriza una película de Marvel como próximo proyecto

Deadpool and Wolverine fue un auténtico
fenómeno de 2024 y dejó claro que, cuando Wade Wilson entra en
escena, el resto del calendario empieza a temblar. ¿El siguiente
movimiento de Ryan Reynolds? Todo apunta a Marvel, y además
pronto.
El momento es curioso. Mientras Ryan Reynolds se prepara para
volver como Wade Wilson en Vengadores: Doomsday este
diciembre, su agenda creativa se mueve entre proyectos cerrados,
otros en marcha y un ruido de fondo que no ayuda. Aun así, si algo
ha demostrado el actor es que sabe jugar a varias bandas sin perder
el chiste. Por eso, su prioridad es Deadpool
4.
Un éxito que lo cambia
todo
Deadpool and Wolverine no fue solo una taquilla fuerte; fue una
declaración de intenciones. La película funcionó como evento
cultural, meme viviente y recordatorio de que el humor descarado
también puede sostener grandes universos. Ese triunfo coloca a Ryan
Reynolds en una posición privilegiada dentro de Marvel Studios,
donde cada decisión pesa el doble.
Deadpool
and Wolverine
No es casualidad que Disney mire con lupa su próximo paso. Tras
un récord así, lo lógico es exprimir el filón con cabeza. No
hablamos de sacar secuelas por inercia, sino de escoger bien dónde
encaja Deadpool sin romper el equilibrio del UCM. Y ahí Reynolds
tiene voz, y bastante.
Entre estrenos
en cola y agendas apretadas
Mientras tanto, hay proyectos esperando turno. Apple lleva más
de un año sentada sobre Mayday, una comedia de
supervivencia terminada de Skydance con Ryan Reynolds y Kenneth
Branagh. Todo apunta a estreno directo en streaming,
previsiblemente en septiembre. No hay prisas… pero tampoco silencio
eterno.
A eso súmale Animal Friends, donde ejerce de
productor ejecutivo y pone voz para Warner y Legendary, con estreno
a finales de mayo, y Eloise, ya en producción para
Netflix. Es decir, trabajo no falta. Lo interesante es qué decide
priorizar cuando toca elegir foco creativo.
Marvel vuelve a ser la
prioridad
Aquí entra en juego la información más jugosa. Desde
hace meses se sabe que Ryan Reynolds estaba escribiendo una nueva
historia de Deadpool con “tres o cuatro” mutantes
clásicos. La idea: que Wade Wilson sea secundario de lujo
en un proyecto paralelo al reboot de los X-Men, dirigido por Jake
Schreier.
No era un proyecto con luz verde oficial, pero tras el éxito de
Deadpool and Wolverine nadie duda de que en Disney y Marvel Studios
han tomado nota. Además, en redes llevan tiempo circulando rumores
sobre un posible X-Force, una espina clavada para Reynolds desde la
etapa en la que los derechos mutantes estaban en Fox.
Lo relevante es que fuentes fiables apuntan a que, tras
Vengadores: Doomsday (18 de diciembre), el siguiente gran
compromiso de Ryan Reynolds será otra película ligada a
Deadpool. Sea secuela directa, spin-off o algo intermedio,
Marvel parece la prioridad clara.
El ruido externo y
cómo lo gestiona
No se puede ignorar el contexto personal. El conflicto legal que
rodea a Blake Lively y el cineasta Justin Baldoni ha generado
titulares incómodos, con mensajes privados filtrados incluidos.
Todo eso añade presión mediática, y no es el mejor compañero de
viaje para estrenos y promociones.
Aun así, el caso de Ryan Reynolds parece distinto. Según
análisis recientes del sector, su carrera no se ha frenado; más
bien ha entrado en una fase de selección cuidadosa. Menos
proyectos, más control creativo y una prioridad clara: Marvel y
Deadpool.

Deadpool
and Wolverine
Por
qué funciona tanto el Deadpool de Ryan Reynolds
La gran pregunta es evidente: ¿por qué esta versión de Deadpool
ha triunfado tanto? La respuesta no está solo en los chistes verdes
ni en romper la cuarta pared. Ryan Reynolds convirtió al personaje
en una extensión exagerada de su propio carisma, mezclando
autoparodia, vulnerabilidad y mala leche bien dosificada.
Deadpool no se ríe del espectador; se ríe con él. Hay
complicidad. Cuando Wade Wilson suelta una barbaridad, sabes que
detrás hay intención, ritmo y un actor que entiende el timing
cómico como pocos. Eso crea conexión inmediata, incluso con quien
no sigue el UCM al detalle.
Además, Reynolds ha sabido proteger al personaje de la
domesticación. En un universo cada vez más medido, Deadpool sigue
siendo imprevisible. Puede emocionar en una escena y destrozar el
tono en la siguiente, y eso refresca. Marvel necesitaba ese
contrapunto, y el público lo notó desde el primer minuto.
Un
equilibrio difícil… y muy rentable
Otro factor clave es el equilibrio entre espectáculo y
personalidad. Las películas de Deadpool no dependen solo de cameos
o referencias; funcionan porque hay una voz clara detrás. Ryan
Reynolds participa activamente en el desarrollo creativo, y eso se
traduce en coherencia.
Y luego está el efecto contagio. Deadpool permite decir cosas
que otros no pueden, señalar contradicciones del propio universo y
hacerlo sin parecer un panfleto. Ese descaro conecta con una
audiencia cansada de fórmulas repetidas, pero que aún quiere
diversión pura.
Lo
que viene ahora
Con Vengadores: Doomsday en el horizonte y la certeza de que
otra película de Deadpool está en camino, Ryan Reynolds se
encuentra en un punto dulce. Puede elegir, ajustar tiempos y volver
cuando el escenario sea el adecuado. No es poca cosa en una
industria que devora modas a velocidad absurda.

Deadpool
rumbo a Vengadores: Doomsday
La sensación es clara: Marvel vuelve a ser la prioridad, y
Deadpool, su mejor comodín. ¿Será una secuela directa? ¿Un
experimento mutante? Todavía no hay anuncio oficial, pero todas las
señales apuntan en la misma dirección.
Ahora te toca a ti. ¿Te apetece más Deadpool desatado o
integrado a lo grande en el UCM? Cuéntanos qué esperas y no te
olvides de seguirnos en Google News… que lo mejor, como siempre,
está por venir.







