¿Cómo es que el fútbol deja de ser un sueño y empieza convertirse en un vicio? Es tan humano eso de intentar perpetuar lo que genera placer que se pasa muy fácil de una vereda a la otra. Y es así como se explica que, a veces, sea más fácil llegar a la cima que intentar bajar de ella.
El cuerpo vs el anhelo: ídolos colombianos en una encrucijada
El día que Toni Kroos anunció, a sus escasos 34 años y siendo titular, ídolo y referente del Real Madrid, el mejor equipo del mundo, que había decidido retirarse del fútbol activo, las casas de apuestas estallaron: ¿cuánto tiempo tardaría en regresar? Aún están esperando…
James Rodríguez Foto:@jamesrodriguez10
“Mi ambición siempre fue terminar mi carrera en la cima”, decía en sus redes sociales, explicando lo inexplicable: en la planimetría de su vida ese momento estaba marcado cuando les dio a los hinchas de su equipo y de su país los títulos que soñaron, igual que él desde los 6 años. Y se fue con esa naturalidad -que algunos llaman frialdad- tan propia de los alemanes, justo a tiempo para evitar verse atrapado en sus propios anhelos.
La diferencia entre Kroos y James Rodríguez o Radamel Falcao García es que cuando él dijo adiós había hecho todos sus deberes, mientras que sus colegas colombianos parecen sentir que todavía les quedan unas tareas por hacer. Es irrespetuoso especular sobre las razones que los hacen insistir en pelear contra sus cuerpos y la evidencia de sus mejores años pasados y eso amerita una disculpa anticipada.
James Rodríguez. Foto:Getty Images via AFP
Pero no deja de ser descorazonador verlos, en ese rol de ídolos que se ganaron a pulso, sentados en casa a la espera de una oportunidad que no llega. La desazón nos da a todos el derecho de aventurar alguna explicación.
Solo ellos saben si es tan difícil irse sin ganar algo para su país y si es que en el futuro será tan tormentoso quedarse con la duda de qué hubiera pasado si lo intentaban una última vez. ¿Pero valía la pena el desaire, el desasosiego, el riesgo del manoseo?
Puede ser que al final se encuentren en Millonarios, donde evidentemente ese golpe de mercadeo habrá valido por un título, y que en una de esas jugadas de la suerte sean campeones y hasta lleguen al Mundial 2026 cumpliendo la cuota de minutos que exige Lorenzo. Ojalá. Al final la duda será la misma: ¿justifica tanto desgaste?
James Rodríguez Foto:FCF
El plan de Kroos no es el de James o Falcao
Cuentan muchos exfutbolistas que el retiro es más difícil que la firma del primer contrato. Es como que la providencia se encarga de despejarlo todo una vez sabes que el mundo se enteró de lo que querías contarle.
Para Kroos, en cambio, esa parecía ser la parte fácil: “con los diversos proyectos que he construido o que estoy construyendo, ahora puedo imaginarme bien una vida sin fútbol activo. Por supuesto que echaré algo de menos. Pero lo mismo ocurrirá dentro de uno o cinco años”, decía en su discurso de despedida.
James Rodríguez, gol con Colombia Foto:AFP
Y es que ahí puede estar la clave: seguro que James y Falcao sabrán exactamente qué van a hacer el día y el año y el lustro después de su último día de fútbol, pero no parecen estar listos para matar el miedo a extrañarlo. Debe ser la razón de su tozudez. Perdonen pero ser leyenda es convivir con esta y muchas otras teorías conspirativas sobre el aplazamiento de una implacable decisión. Ustedes saben de sobra cuál es el precio del éxito…
Opinión
Jenny Gámez
Editora de Futbolred
@JennyGamezA

