Colombia
El operativo de 1.200 policías dejó cuatro capturas e incautación de drogas y un arma de fuego.

En el barrio Santa Fe (Los Mártires)esta mañana, antes de que sonaran los despertadores, llegó la Policía. Amanecieron sitiados, acorralados, encerrados por unos 1.200 uniformados de la institución. Llegaron para hacer solicitudes, verificar antecedentes e inspeccionar pagadiarios.
Entre las 6:00 am y las 11:00 am, el sector tuvo una cara diferente. Por primera vez, en los últimos años, parecía que el control de esas calles y esos tugurios no estaban en manos de las bandas que se repartían el barrio, sino a cargo de las autoridades policiales y distritales.
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El dispositivo de seguridad se desplegó cinco días después de que, la noche del jueves 22 de enero, estallara una granada a los pies de 14 personas que estaban frente al bar troyaubicado en la carrera 16A con calle 24, en pleno corazón de ese barrio. Uno de ellos, henry gómezmurió y las otras 13 víctimas resultaron heridas.
La intervención de este miércoles permitió capturar a cuatro personastres de ellas por el delito de porte ilegal de armas de fuego y la cuarta por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. También se incautaron un arma de fuego, un arma traumática, 30 cartuchos de munición21 celulares, 10 armas cortopunzantes, 250 gramos de estupefacientes y cerca de dos millones de pesos, producto de la venta de alucinógenos.
Operativo en el barrio Santa Fe. Foto:Milton Díaz / El Tiempo
Asimismo, 200 ciudadanos migrantes fueron identificados y tres de ellos, que tenían antecedentes judiciales, quedaron en poder de Migración Colombia para ser expulsados del país.
El barrio que no fue
El 26 de septiembre de 2022, el químico colombiano y exrector de la Universidad Nacional Moisés Wasserman escribió una columna para el diario EL TIEMPO que titulo “El barrio Santa Fe”. En ella hizo una semblanza de lo que era ese sector céntrico en el año 1955 y planteó la duda de cómo llegó a convertirse en el centro de operaciones de mafias y sicarios.
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Cuando se lee en la columna de Wasserman lo glorioso que alguna vez fue ese barrio y luego se va al territorio a intentar caminarlo para identificar de lo que habló, parece que fueron escenarios diferentes, por el simple hecho de que recorrerlo como él lo hizo en su momento hoy no es posible. El barrio Santa Fe que él conoció y el que yo conozco parecen quedar en países diferentes, en mundos distintos.
“Los grandes ríos, que fueron cloacas por décadas, se volvieron centros culturales: el Támesis, el Sena, el Danubio, de nuevo azul. Times Square era un lugar peligroso en mi primer viaje a Nueva York; hoy es el ombligo del mundo. chicagode guarida mafiosa, pasó a una ciudad extraordinariamente culta. ¿Será que se necesita ser rico para no envejecer mal? No creo, hay incontables ejemplos de barrios, en todo el mundo, a los que los años les han sumado belleza y dignidad”, escribió Wasserman en 2022, porque en ese año, como pasa hoy, Santa Fe atravesaba una ola de violencia.
Hubo tres capturas por puerta de armas y una más por puerta de estupefacientes. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
Este miércoles 28 de enero, en un nuevo intento por ponerle orden a ese barrio, la policia de bogota y la Secretaría de Seguridad desplegaron policías y funcionarios del Distrito para intervenirlo.
La estrategia consistió en distribuir a los equipos entre las calles 19 y 24 y la avenida Caracas y la carrera 17. Fueron 21 manzanas que rodearon las autoridades para identificar posibles actores criminales y pagadiarios que se habrían convertido en la guarida de los delincuentes.
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A medida que el recorrido avanzaba, los resultados se iban dando. Así fue como se identificó a tres hombres armados ya otro más que portaba estupefacientes. En un pagadiario, entre ropa, escondían un arma de fuego y una traumáticadinero y dosis de diferentes drogas.
A la altura de la calle 21 con carrera 16, el operativo se detuvo. La Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) hizo un filtro y acorraló a un grupo de ciudadanos migrantes que no tenían a la mano documentos de identidad que garantizaran su estadía legal en el país, por lo que fue momento de que Migración Colombia actuara.
Esta arma estaba escondida entre un pagadiario, en el barrio Santa Fe. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
“Tenemos (en el barrio Santa Fe) ‘maracuchos’que tienen relación directa con el ‘Tren de Aragua’pero acá también hay antecedentes de un grupo denominado ‘Los Boyacos’ y encontramos otro grupo conocido como ‘la 24’. Estamos caracterizándolos para identificar a los actores criminales de cada una de esas estructuras”, indicó el general Juan Cristanchocomandante de la Policía de Bogotá.
Si bien los resultados no parecen ser sustanciales, de acuerdo con las autoridades distritales, estas acciones permiten tener acercamientos en los territorios, que a su vez ayudan a conocer las dinámicas, identificar a los delincuentes y seguir impactando las estructuras. En 2025, en ese barrio, fueron capturadas 242 personas. en flagrancia y 18 con órdenes judiciales, por diferentes delitos.
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César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá, señaló que estos controles son permanentes en el sector y que, por eso, ya se han dado algunas capturas y se han desarticulado estructuras al servicio del ‘Tren de Aragua’. Sin embargo, pareciera no ser suficiente, pues a pesar de que las autoridades dicen hacer presencia en la zona, los criminales siguen operando, como quedó demostrado con el lanzamiento de la granada la semana pasada.
“Si creen los delincuentes que en Bogotá hay un espacio donde las autoridades no van a entrar a hacer verificaciones, están muy equivocados. Tenemos capacidades limitadas, pero eso no nos obstaculiza para ir por todos los lugares de Bogotá buscando delincuentes.identificándolos y judicializándolos”, sentenció el funcionario del Distrito.
Hubo inspección en pagadiarios. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
¿Queda el crimen en el barrio?
A las 11:00 am, el cordón humano que encerraba a los migrantes iba reduciéndose mientras se confirmaba, o no, la estadía legal de cada uno de ellos.
“Vamos a requisar a esas personas rapidito para ver si nos vamos”dijo un capitán que lideraba a algunos de los uniformados que participaban en la intervención. Efectivamente, la solicitud agilizó el proceso y, en cuestión de minutos, los migrantes volvieron a las calles.
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Mientras las unidades de la Policía regresaban al autobús en el que eran transportadas, los consumidores y expendedores de estupefacientes regresaban a sus esquinas habituales. Poco a poco, el barrio fue recordando la imagen que ha tenido en los últimos años y, una vez más, esa mano negra que parece mover los hilos del crimen volvió a quedar en la comodidad que le brinda la ausencia institucional.
MIGUEL CASTELLANOS
EN X: @LOQUEOLVIDO
EL TIEMPO







