Un sorbo de un buen café exige cerrar los ojos para identificar todos los matices de su sabor. “Café a ciegas” nace del reconocimiento de que cuando la vista deja de ser protagonista, otros sentidos toman el mando. Así, se exploran sensaciones que de otro modo no podrían alcanzarse.
Este espacio diseña cuidadosamente una atmósfera íntima que combina el café, la música y la narrativa en una puesta en escena multisensorial que conmueve e inspira. Durante 50 minutos, quienes asisten al evento son guiados por personas ciegas o con baja visión a través de un recorrido poético en el que su conexión con su alrededor depende de su oído, gusto, tacto y olfato.
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En la última semana de enero de 2026 se llevará a cabo la temporada 19 del “Café a ciegas”, que se ha consolidado como una de las propuestas culturales y artísticas más significativas en la actualidad. Acumula ya más de 200 funciones y 3.500 espectadores en diferentes ciudades del país. Su próxima función se realizará este viernes 30 y sábado 31 de enero a las 8:00 pm en el Teatro Galerías, ubicado en el local 2169 del Centro Comercial Galerías, en la calle 53 B 25-21, en la localidad de Teusaquillo.
El personal se capacita para ofrecer una experiencia óptima. Foto:Café a Ciegas
La experiencia está dirigida por el primer director de teatro ciego de la región, José David Díaz, junto a un equipo de personas con y sin discapacidad. Son artistas y trabajadores apasionados que han encontrado en el arte una transformación para sí mismos y para su comunidad, y por ello están sumamente comprometidos con su oficio.
Algunas de las personas que se han integrado en el equipo de ‘Café a ciegas’
Entre las historias que ha influenciado este proyecto está la de Jhon Alexander Rodríguez. Él es un hombre de mediana edad que perdió la visión siendo ya un adulto.
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A través del apoyo de un asistente de lectura, da soporte técnico y lleva la contabilidad de la empresa. “No sabía qué era ‘Café a ciegas’ —explica Jhon—, todos llegamos como sin saber. Fue una oportunidad para hacer cosas que nunca había hecho en la vida. Encontré una faceta de mí que me gusta y que me gustaría seguir explotando”.
Otra historia es la de Jacqueline Sánchez, una mujer albina con bajo nivel de visión, que encontró en este proyecto una manera de darle un giro a su estilo de vida, que solo consistía en desarrollar sus labores del hogar. “Para mí ‘Café a ciegas’ significa un cambio de vida radical, en donde vamos a enseñarle a la gente que, aunque tengamos una discapacidad, nosotros también tenemos ideas, nosotros también somos capaces”, exponente Jacqueline.
El equipo de Café a Ciegas cuenta con varias personas con discapacidad visual. Foto:Café a Ciegas
También destaca el caso de Angie Zambrano, una mujer con discapacidad visual que además de ser integrante del equipo de “Café a ciegas”, es deportista. Aunque no nació ciega, su visión fue disminuyendo durante su infancia y adolescencia. Actualmente es madre y practica gólbol, un deporte para personas invisibles o con bajo nivel de visión.
“Yo llegué a ‘Café a ciegas’ a través de una convocatoria —relata Angie—, de ahí en adelante yo he estado con ellos estudiando y preparándonos para ser cada día mejores, para poder disminuir esos imaginarios sociales”.
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La discapacidad visual: un fenómeno de peso en Colombia
Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y del Ministerio de las TIC difundidas en 2025, en nuestro país 1’948.332 personas tienen discapacidad visual, lo que representa el 62,17% de la población total con discapacidad en Colombia.
De estos, el 23,5% accede al mercado laboral, y solo el 3,5% de esas vinculaciones corresponden a personas con discapacidad visual, de acuerdo con la Procuraduría.
Proyectos culturales y artísticos como “Café a ciegas” ayudan a la población con esta discapacidad. Foto:CORTESÍA CAFÉ A CIEGAS
“Café a ciegas” busca poner un granito de arena en la lucha contra esta problemática, en un proyecto liderado por la Asociación Integrarte RD, en alianza con la Fundación Sirius Una Nueva Luz, convirtiendo así la inclusión en una forma de creación artística y productiva.
Según enuncia la empresa, allí “la ceguera no es una barrera, sino un punto de partida, cada función es una declaración de talento y sensibilidad, cada sorbo de café, una metáfora de identidad, y cada espectador, un testigo del poder transformador del arte vivido desde la diversidad”.
JULIÁN ANDRÉS GONZÁLEZ VARGAS
ESCUELA DE PERIODISMO MULTIMEDIA EL TIEMPO

